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¿Derechos políticos para extranjeros?


“El derecho al voto no debe ser gratuito en Suiza”



Por Renat Kuenzi, Aarau




Representan el 25% de la población, trabajan, pagan impuestos y seguridad social pero no tienen derecho a votar ni a ser votados. Son los extranjeros que viven en Suiza. ¿Es eso aceptable en una democracia directa? Políticos suizos y alemanes que participaron en las 8ª Jornadas de Aarau sobre Democracia Directa discrepan.

Las Jornadas de Aarau sobre Democracia Directa abordaron este 2016 el derecho a voto para los extranjeros radicados en Suiza. Una atribución que se antoja aún lejana a escala nacional. (zdaarau.ch)

Las Jornadas de Aarau sobre Democracia Directa abordaron este 2016 el derecho a voto para los extranjeros radicados en Suiza. Una atribución que se antoja aún lejana a escala nacional.

(zdaarau.ch)

Habrá que esperar todavía para que Suiza conceda el derecho de voto a los extranjeros, como lo demuestran los acalorados debates de Aarau.

“Los suizos en el extranjero también son extranjeros en su país de residencia. A menudo tienen una posición bien definida en Suiza y suelen participar de manera activa en la política de su país de acogida”. Walter Leimgruber, presidente de la Comisión Federal de Migraciones, utiliza esa analogía al inaugurar las jornadas de Aarau, consagradas este año a los derechos políticos de los extranjeros.

Derecho a voto extranjero 

En Neuchâtel y en el Jura, los extranjeros tienen derecho de voto a nivel cantonal. Sin embargo, no tienen derecho a ser elegidos. En Neuchâtel, sin embargo, la situación podría cambiar pronto: el martes el Parlamento cantonal aprobó un decreto para conceder el derecho de elegibilidad a los extranjeros. La última palabra la tiene el pueblo.

Cuatro cantones - Neuchâtel, Jura, Vaud y Friburgo - prevén el derecho al voto y el derecho electoral activo y pasivo (derecho a ser elegido) a nivel comunal. El cantón de Ginebra concede a los extranjeros el derecho de voto y el derecho electoral activo a nivel municipal.

En la Suiza de expresión alemana, tres cantones – Appenzell Exterior, los Grisones y Basilea Ciudad - autorización a las comunas a conceder el derecho de voto a los extranjeros

Cédric Wermuth, diputado socialista, explica esta brecha por las “muy importantes diferencias culturales” entre las dos regiones. En la Suiza de habla francesa, la comprensión de los derechos cívicos es mucho más marcada por los valores republicanos dada la influencia de Francia. Como ejemplo, el legislador cita la introducción del derecho al voto desde 1849 en el cantón de Neuchâtel. En la parte de habla alemana ha prevalecido la concepción de los derechos de los ciudadanos del mundo germanoparlante.

La sociedad ofrece a los extranjeros diversas posibilidades de participación en Suiza, en particular mediante actividades de voluntariado o asociativas, lo que resulta insuficiente.

Destaca que “los suizos en el extranjero son ciudadanos de dos Estados y demuestran que el compromiso político en el seno de dos sociedades es posible”. Para él, los extranjeros que viven en Suiza podrían participar en la política helvética bajo el mismo modelo, independientemente de su nacionalidad.

Profesor de Cultura y Etnografía Europea en la Universidad de Basilea, considera que “los derechos políticos deben ser replanteados” en vista de la globalización económica y de la proporción de los matrimonios binacionales en Suiza (50% del total). Su idea: separar derechos de voto y naturalización, en lugar de vincularlos. Lo anterior con base en el principio de que los extranjeros que viven en Suiza y trabajan, pagan impuestos y seguridad social, también tienen algo qué decir en la política. 

Los derechos cívicos como “etiqueta”

Asociaciones, medios sociales, consultas. Para Thomas Burgherr, esas son las áreas en las que los extranjeros pueden hacer su aportación. Sin embargo, el diputado de Argovia por la Unión Democrática del Centro (UDC/derecha conservadora) asegura que hay poco interés en ese tipo de compromisos y a guisa de ejemplo menciona que el comité organizador del festival de yodel que él preside está compuesto solamente por suizos.

“El derecho al voto no debería ser gratuito en Suiza. Tendría que ser otorgado a un costo, el de la naturalización”, sentencia. Asegura, sin embargo, que no tiene nada contra los extranjeros. “Tengo un ahijado en Sudáfrica, que apoyo financieramente. También empleo extranjeros en mi empresa maderera”, precisa.  

Robert Hahn y Jens Weber plantearon su experiencia política. Sus argumentos podrían conducir a Burgherr a reconsiderar su posición. Robert Hahn, miembro de la comuna alemana de Reutlingen, hermanada con Aarau, refiere que en ella “la ciudadanía europea permite tener voz a 100 000 extranjeros. Nunca ha sido un problema y es una realidad desde 1992”.

El caso de Jens Weber es casi espectacular. Fue miembro del Gobierno de Trogen, una comuna del cantón de Appenzell Rodas Exteriores, candidato a la cámara baja en el Parlamento nacional en 2015 y ahora forma parte del legislativo cantonal. También ciudadano estadounidense, hijo de un expatriado socialista alemán, destaca: “el hecho de que yo sea extranjero, nunca fue un tema en Trogen”.

El derecho de voto para los extranjeros: un regalo

“Uno de los días más felices de mi vida fue cuando en 2006, en Trogen, pude decir: ‘¡Ahora puedo participar!”, narra el profesor de gimnasia. Weber considera la introducción del derecho al voto para los extranjeros como “un formidable regalo”. A partir de su experiencia retiene que muchas situaciones afectan a todos, a los suizos y a los extranjeros.

Los ejemplos de Hahn y Weber no modifican la opinión a Burgherr. “¿Cómo incitar a los extranjeros a naturalizarse si se les otorga el derecho a voto en las elecciones locales?”, se pregunta.

Wermuth estima que “el término democracia excluye la discriminación de un grupo”. El ejemplo de la iniciativa de la UDC sobre la aplicación de la expulsión de extranjeros que incurran en delitos demuestra, sin embargo, que los extranjeros son discriminados en relación con los suizos. “Los grupos que no serían afectados por la decisión pudieron dar su opinión, mientras que aquellos que sí serían afectados no pudieron participar”. El diputado socialista es también binacional. Además de suizo es italiano por el lado paterno. 

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Traducido del francés por Marcela Águila Rubín, swissinfo.ch

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