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Alexej Nawalny


“Suiza, primer destino para los rusos corruptos”



Por Igor Petrov




El opositor ruso Alexej Nawalny es un férreo cazador de corruptos y un agudo crítico de Vladimir Putin, pero también de Suiza. En entrevista con swissinfo.ch, en vísperas del escándalo de los ‘Papeles de Panamá’, señalaba que no había que desestimar el interés en Suiza por el dinero sucio. Sus declaraciones tienen hoy un carácter más explosivo.

Los 'Papeles de Panamá' parecen dar razón a Alexej Nawalny. (zVg)

Los 'Papeles de Panamá' parecen dar razón a Alexej Nawalny.

(zVg)

swissinfo.ch: La lucha anticorrupción es una de sus prioridades. ¿Cuál es la situación en Rusia al respecto?

A.N.: En el sistema Putin, la corrupción es, simplemente, la regla. Se intenta, incluso, encontrarle una especie de legitimación filosófica. Pero estoy convencido que es el enemigo número uno de Rusia. ¿Por qué los inversores evitan Rusia? ¿Por qué no existen estructuras comerciales normales? Por la corrupción.

Aún más: Para distraer a la población de la corrupción –la razón de que la ciudadanía protestara en las calles en 2010 y en 2011- Putin inició la guerra contra Ucrania, para focalizar la atención en otro problema.

Alexei Navalny

El líder de la oposición rusa y político nacionalista de 39 años acuñó en 2011 la ONG ‘Fundación para la lucha contra la corrupción', financiada con donativos.

El objetivo de la Fundación es documentar la corrupción estatal rusa y hacerla pública.

En julio de 2013, en el marco de un polémico proceso judicial, Navalny fue condenado a cinco años de detención por malversación de fondos, pero se benefició de una liberación provisional. En 2014 de nuevo fue condenado con una multa y su hermano fue privado de su libertad.

swissinfo.ch: En todo el mundo la lucha contra la corrupción y el lavado de dinero es prioridad. Usted ha reunido una gran experiencia en la denuncia de “puertos financieros seguros” para dinero dudoso. Denos su opinión sobre Suiza:

A.N.: Suiza es, lamentablemente, el primer destino para la gente corrupta de Rusia. Aquí, este tipo de personas se sienten totalmente protegidas. Es suficiente con recordar a Gennady Timtschenko, el símbolo mismo de la corrupción en Rusia. Se volvió rico porque Putin exigió a las empresas petroleras vender sus materias primas solo a empresas, con sede en Suiza.

Otro ejemplo es Artjom Tschaika, el hijo del procurador general de Rusia, Juri Tschaika. Artjom mantenía relaciones con una banda criminal que cometió varios asesinatos en el sur de Rusia. Sin embargo, obtuvo el permiso de estancia suizo, invirtió en bienes inmuebles por unos 3 millones de francos suizos y dirige hasta ahora, junto con un suizo, una empresa de consejería jurídica. Se siente totalmente libre y parece disfrutar de la benevolencia de las autoridades helvéticas, incluido el Ministerio Público de la Confederación

Caso Artjom Tschaika

Hijo del procurador general de Rusia, Juri Tschaika, Artjom Tschaika, es señalado por haberse apropiado de modo ilegal de una empresa estatal y mantener relaciones con la mafia, afirma Alexei Navalny en un video producido por su Fundación contra la corrupción, y difundido en los medios sociales.

El procurador general de Rusia no ha abierto investigación alguna, al calificar de infundadas las acusaciones en contra de Tshaika.

El Ministerio Público de la Confederación, a pregunta de swissinfo.ch, indicó que encargó a la Oficina Federal de Policía (fedpol) el examen del caso. Fedpol no encontró indicio concreto de blanqueo de dinero.

swissinfo.ch: Los rusos ricos reciben fácilmente el permiso de estancia helvético. ¿Acaso las autoridades suizas son ingenuas?

A.N.: Esto no tiene nada que ver con ingenuidad. Esa gente es bien conocida en Rusia y también en Suiza.

swissinfo.ch: En comparación con otros países, ¿es más fácil encontrar informaciones en Suiza?

A.N.: Efectivamente. Los registros comerciales, por ejemplo, son púbicos. Resulta más difícil la búsqueda de ciertas informaciones en el sector inmobiliario, pero logramos encontrarlas en la mayoría de los cantones donde las buscamos. Y siempre podemos contar con el apoyo de voluntarios locales para la tarea.

swissinfo.ch: La revista ‘L’Hebdo’ escribe sobre una ‘Galaxia Suiza de Putin’. ¿Existe esa “galaxia de los amigos del presidente ruso”?

A.N.: En Suiza definitivamente existen grupos de interés que trabajan para difundir y reforzar los intereses del Kremlin. Es imposible pasar por alto los intereses del dinero sucio. En ese ámbito se ha creado una inmensa infraestructura, en la que están implicados empleados de bancos y funcionarios de alto nivel. Solo basta con echar una mirada al barrio de bancos de Ginebra.

swissinfo.ch: La democracia directa en Suiza es una tradición bien cimentada. ¿Qué significa para usted ese ejercicio?

Alexej Nawalny: Es un elemento muy importante de nuestra agenda política. Nuestro Partido del Progreso es la única fuerza política en Suiza que construye principios de la democracia directa, cuando se trata, por ejemplo, de designar sus dirigentes, o en la búsqueda de respuestas a cuestiones fundamentales.

En el seno de la oposición política rusa nos comprometemos de modo consecuente para que un proceso transparente de elecciones primarias sea reconocido como un instrumento de la vida política. En ese sentido, la experiencia de Suiza es el ejemplo con el que podemos refutar el argumento de que las decisiones del pueblo son siempre equívocas. La población no es tonta.

swissinfo.ch: ¿Qué relación mantiene con el Ministerio Público de la Confederación (MPC)?

A.N.: Esa colaboración es, lamentablemente, muy unilateral. En diciembre de 2015 publicamos todos los documentos del caso Tschaika. Enviamos al MPC un detallado expediente de Artjom Tschaika en Suiza. Desde entonces, casi cada semana, le enviamos un mensaje solicitando que nos informen sobre el estado de las averiguaciones.

Pero las autoridades no consideran necesario compartir con nosotros esas informaciones, aun cuando el caso Artjom Tschaika es claro, lo que, sinceramente, me irrita. Al parecer, las autoridades judiciales suizas no tienen interés en proteger a sus propios ciudadanos de rateros y asesinos.

swissinfo.ch: ¿Qué ha logrado hasta ahora con sus esfuerzos?

A.N.: Por ejemplo, descubrimos que un parlamentario ruso, de nombre Vladimir Pechtin, no había declarado ciertos bienes inmobiliarios, lo que provocó un increíble escándalo. Debió abandonar todas sus funciones públicas

Pero desde hace un buen tiempo, las autoridades rusas se rehúsan a poner atención en nuestro trabajo. Sencillamente no hacen nada que la opinión pública pueda interpretar como una reacción a nuestra actividad.

Una muestra de esta pasividad: Por mucho tiempo seguimos el caso del presidente ruso de ferrocarriles Vladimir Jakunin.  Solo dos años después lo corrieron del puesto. Esto, para evitar que se tuviera la impresión de que la decisión fue una consecuencia lógica de nuestras investigaciones. El mismo escenario esperamos para el caso Juri Tschaika.

* La entrevista se realizó por escrito.


Patricia Islas, swissinfo.ch

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