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Balance del Foro en San Sebastián


La democracia directa es la solución, no el problema



Por Renat Kuenzi, San Sebastian




El proyecto de la teniente de alcalde de Viena, Maria Vassilakou, según un modelo de participación ciudadana: la calle Mariahilferstrasse se ha cerrado al tráfico y se ha convertido en zona peatonal. (Wien.gv.at)

El proyecto de la teniente de alcalde de Viena, Maria Vassilakou, según un modelo de participación ciudadana: la calle Mariahilferstrasse se ha cerrado al tráfico y se ha convertido en zona peatonal.

(Wien.gv.at)

Un populista y nacionalista de derecha elegido presidente de EEUU, el Brexit y el ‘no’ al acuerdo de paz en Colombia. Los plebiscitos y el populismo marcan la agenda de la democracia en 2016. Cada vez más ciudadanos dan la espalda a los medios tradicionales y se centran en las redes sociales y sus contenidos filtrados. Durante la 6ª cumbre mundial de la democracia en San Sebastián, unos 200 expertos de más de 30 países debatieron cómo hacer frente a estas ofensivas contra la democracia participativa.

El 23 de junio de 2016 nos sorprendió el resultado del Brexit. Y el 8 de noviembre de 2016 nos quedamos asombrados con la elección de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos. Aunque ambas decisiones emanaron de las urnas, son malas noticias para la democracia, pues en los dos casos el populismo nacionalista asfixió un debate de fondo.

“Donald Trump: su victoria pone en peligro la democracia”, titulaba el semanario alemán ‘Der Spiegel’ a los tres días de las elecciones. ¿Cómo alejar esta amenaza? Este ha sido uno de los tres temas principales que debatieron unos 200 académicos, políticos, activistas y funcionarios de una treintena de países reunidos la semana pasada en la ciudad vasca de San Sebastián.

“Hoy se ve la democracia como algo malo o incluso peligroso”, afirmó Annete Fath-Lcic (Suecia), miembro de IDEA Internacional, organización intergubernamental que promueve la democracia en el mundo.

“Si consultamos las estadísticas, vemos que el 2016 ha sido el año más intenso para la democracia directa. ¿Pero ha sido también un año bueno para la democracia?”, preguntó David Altman, profesor de Ciencia Política en Santiago de Chile.

Plebiscito y democracia

Para el experto suizo en democracia, Andreas Gross, “el 2016 ha sido el año de las votaciones”. Pero hay que prestar atención a las terminologías más variopintas que se utilizan, porque en política los términos son mucho más que meros vocablos, como lo han demostrado hasta la saciedad los lingüistas.

Respuesta 1: La defensa de la democracia comienza por el vocabulario, como destacó David Altman: “Tenemos que establecer una terminología precisa y explicar una y otra vez que la votación sobre el Brexit o sobre el acuerdo de paz en Colombia han sido plebiscitos que nada tienen que ver con una votación democrática”, insistió.

El periodista y activista estadounidense Paul Jacob lo resumió en una fórmula simple: “una votación popular es positiva, un plebiscito es negativo”.

El avance del populismo se debe, sobre todo, a que los gobiernos elegidos democráticamente han desatendido un diálogo verdadero y serio con los ciudadanos. Consecuencia de ello son las brechas que se han abierto entre la población y sus representantes y que los populistas explotan a su antojo.

Organización digital, política real

La respuesta 2 proviene de la experta en Ética Salvör Nordal, de Reikiavik. “La democracia directa, y en particular la iniciativa popular, es el camino para cerrar esas brechas”. Islandia, desafortunadamente, no supo aprovechar esta oportunidad en las elecciones celebradas a finales de octubre.

El discurso de los participantes de España e Italia, donde los movimientos sociales han causado fisuras en el orden de los viejos y corruptos partidos y han irrumpido en los Ejecutivos y Legislativos municipales, es diferente. El Movimiento 5 Estrellas (M5S) en Italia y movimientos como el 15M o Podemos en España son la expresión de una forma moderna de participación ciudadana construida desde abajo.

No sorprende, pues, que ambos movimientos apuesten por la democracia digital, como recalcaron tanto Pablo Soto, programador informático y concejal del Ayuntamiento de Madrid, como los italianos Riccardo Fraccaro y Davide Casaleggio, del M5S. Todos ellos coinciden en la respuesta 3: Para seguir desarrollando la democracia en sus respectivos países hay que apostar por una democracia moderna y, sobre todo, digital. Y esto engloba, además de las campañas, la comunicación interna y externa, así como la financiación participativa.

Casaleggio presentó en San Sebastian un proyecto que acaba de elaborar para el M5S. Y es que el movimiento tiene el reto de encontrar a más de 2 000 personas de la noche a la mañana para ocupar los escaños que han ganado en los Ejecutivos y Legislativos municipales. La respuesta 4 es la plataforma ‘Rousseau’, un portal para aprender buenas prácticas políticas que está destinado a los nuevos representantes elegidos. Este curso intensivo de democracia participativa quiere contribuir a perpetuar los éxitos electorales del M5S.

Es el momento de remangarse

El segundo tema principal en la cumbre de San Sebastián giró en torno a las ciudades como motores de la democracia local. Para que una democracia directa pueda funcionar de forma sostenible a una escala superior, o sea nacional, tiene que desarrollarse de abajo hacia arriba. De hecho, esta fue la parte del programa del Foro más próxima a la práctica.

“Los ciudadanos quieren participar en el debate y en la acción. Por tanto, salimos a su encuentro y les preguntamos cuáles son sus necesidades”. Este enfoque pragmático de la teniente de alcalde de Viena, Maria Vassilakou, constituye la respuesta 5. Concretamente, significa instalar un contenedor, mesas y bancos, abrir las puertas, preguntar a los transeúntes y escucharlos. El resultado de esta estrategia que no teme el contacto directo con la ciudadanía es que hasta ahora, los habitantes de la capital austriaca han puesto en marcha más de 120 proyectos vecinales. Para la creación de huertos urbanos, zonas de juegos, bancos para sentarse, etc. reciben hasta 8 000 euros del Ayuntamiento.

El éxito se refleja también en el número de representantes de otras ciudades que han visitado Viena para conocer y estudiar su modelo de participación ciudadana. “Hasta hoy, hemos recibido a alrededor de 200 delegaciones, incluida una de París”, dijo Maria Vassilakou, miembro de los Verdes.

Asambleas de vecinos

Los Ángeles, en la costa oeste de Estados Unidos, aboga por la participación ciudadana de proximidad. El programa de las autoridades municipales se llama ‘Empower LA’ (Empoderar LA). Su responsable, Grayce Liu, lo presentó en San Sebastián. En el centro del proyecto figuran 96 asambleas de barrios, repartidas por toda la metrópoli, de las que forman parte cerca de 1 800 voluntarios. Los servicios de Grayce Liu promueven y respaldan a estos grupos en su labor de recoger las peticiones de los residentes y ponerlas en práctica. “Empower LA es el movimiento popular más grande que financia la ciudad de LA en el ámbito de la participación ciudadana”, declaró Grayce Liu. 

En el marco de ‘Empower LA’, los habitantes de los barrios son los ‘stakeholders’ que no representan únicamente sus propios intereses, sino que tienen que asumir una responsabilidad. Por ejemplo, ofreciéndose como voluntarios para ser nombrados miembros de una asamblea local. Respuesta 6.

Confianza desde Suiza

El tercer tema central en la agenda del Foro fue el papel de los medios digitales en la democracia directa. ¿Constituyen un peligro, como pretenden algunos –y no solamente los periodistas? La realidad es que los gigantes de las redes sociales, con Facebook a la cabeza, disponen de algoritmos secretos que les brindan la posibilidad de influir en la opinión de los usuarios.

Foro Global sobre Democracia Directa

La 6ª edición de la cumbre de la democracia directa tuvo lugar del 16 al 19 de noviembre de 2016 en San Sebastián (Donostia). Reunió a cerca de 200 participantes de más de 30 países: políticos, miembros de la administración pública, académicos, así como representantes de los medios y oenegés.

Los tres temas principales fueron: 1) Las ciudades como ‘motores’ de la democracia local. 2) La función de los medios en la democracia directa. 3) La polémica en torno al futuro de la democracia directa tras el referéndum del ‘Brexit’. El Foro puso énfasis en la vivencia práctica de la democracia: los debates y los talleres tuvieron un lugar destacado en el programa.

#DearDemocracy, la plataforma de swissinfo.ch sobre democracia directa (en diez idiomas), fue medio asociado del Foro. Un grupo de periodistas los mantuvimos informados desde San Sebastián a través de un blogFacebook y Twitter.

Y esto ocurre a través de las denominadas cámaras de eco o filtros burbuja, donde se colectan las opiniones, antes de encauzarlas en una determinada dirección. Resultado: los usuarios quedan aislados de cualquier posición que no compartan. Dicho en modo positivo: solo reciben contenidos que coinciden con su opinión personal. Con lo cual queda excluida la deliberación, es decir, el debate como proceso en busca del mejor argumento.

Stefan Klauser, investigador sobre la digitalización y la sociedad en la Escuela Politécnica Federal de Zúrich, intentó disipar la perplejidad que se palpaba en el ambiente, especialmente entre los periodistas con una larga trayectoria profesional. Una nueva tecnología pasa casi desapercibida al inicio, antes de desatar euforia o incluso el pánico, dijo Klauser. “Quienes estudian detenidamente estas nuevas tecnologías y saben utilizarlas en su propio beneficio son quienes tienen las mejores probabilidades de sobrevivir”, declaró. Su respuesta 7: “Tenemos que crear nuevos espacios, lo que llamamos ‘Massive Online Deliberation Platforms’ (plataformas digitales de deliberación), donde la gente pueda debatir de forma diferente a lo que ocurre hoy en las redes sociales”.

Para Stefan Klauser, en estos nuevos espacios hay moderación y reglas precisas. Además, tenemos que poder identificar los bots y los troles con la ayuda de una inteligencia artificial. Según el investigador, estas nuevas plataformas también funcionan con algoritmos, pero no explotan las emociones ni recompensan, por ejemplo, los mensajes de odio. Lo que premian es la capacidad de responder a otros argumentos o incluso de adherirse a ellos.

“De esta manera podemos romper las burbujas de filtro”, sostuvo Klauser y, además, estos nuevos espacios están abiertos a los medios de calidad clásicos.


Traducción del alemán: Belén Couceiro, swissinfo.ch

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