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Elecciones generales #26J


“El sistema electoral español es injusto“



Por Chris Gilb




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Una condición para que la izquierda diera su visto bueno a un gobierno de transición sería que Mariano Rajoy abandonara la presidencia del Gobierno, sostiene Daniel Ordás. (zvg St. Galler Tagblatt)

Una condición para que la izquierda diera su visto bueno a un gobierno de transición sería que Mariano Rajoy abandonara la presidencia del Gobierno, sostiene Daniel Ordás.

(zvg St. Galler Tagblatt)

Por segunda vez en seis meses, los españoles eligen este domingo un nuevo Parlamento. El abogado, columnista y político Daniel Ordás confía en que de las urnas salga un gobierno de transición.

Daniel Ordás (1975) es abogado en Basilea, y miembro del Partido Socialista Suizo y del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Hijo de emigrantes asturianos que llegaron a Suiza en los años 60, será candidato al Parlamento de Basilea en otoño. Escribe columnas en varios diarios españoles y suizos y ha publicado dos libros: ‘España se merece democracia directa’ y ‘España se merece una Re-Constitución’ (con Juan Cortizo). Daniel Ordás está casado y tiene tres hijos.

Señor Ordás, ¿la democracia directa es un tema que se debate en España?

Daniel Ordás: En 1978, después de la dictadura franquista, España elaboró un anteproyecto de Constitución que contemplaba diferentes mecanismos de democracia directa. Pero estos instrumentos solo se incluyeron parcialmente en la Carta Magna definitiva, porque se consideraba que al salir de una dictadura el pueblo carecía de madurez democrática. Posteriormente, cegados por el auge económico de los años 80, los políticos desaprovecharon la oportunidad de reformar la Constitución.

¿Quiere decir que España no conoce los derechos ciudadanos que tiene la democracia directa suiza?

D.O.: El sistema político español contempla los instrumentos de la iniciativa [legislativa] ciudadana y el referéndum, pero la utilidad de estos mecanismos para los ciudadanos es limitada. El referéndum es una consulta popular que el Parlamento puede convocar sobre algunos temas. Y la iniciativa legislativa ciudadana necesita un mínimo de 500 000 firmas. Sin embargo, en ambos casos, el Parlamento decide cómo proceder. No está previsto, por ejemplo, someter a votación una iniciativa.

¿Qué mejoras podría aportar la democracia directa en España?

D.O.: Sería un instrumento eficaz contra la corrupción. En Suiza, por ejemplo, los ciudadanos tienen voz y voto a la hora de decidir si se adquieren o no nuevos cazas militares, o sea, en qué gasta el Estado el dinero público. Otro ejemplo es el aumento del IVA, que ha subido tanto en España como en Suiza en los últimos años. En Suiza, sin embargo, hubo un intenso debate antes de incrementarlo y los ciudadanos tuvieron la última palabra. En España, en cambio, lo decidió el Gobierno, a pesar de que en su programa no hablaba de aumentar el IVA.

Usted ha elaborado la propuesta de reforma constitucional Reforma13. ¿Qué propone, además de más mecanismos de democracia directa?

D.O.: Entre otras cosas, una reforma de la ley electoral que prevea escaños de compensación en el Congreso de los Diputados. El sistema electoral en vigor es injusto, porque beneficia desmesuradamente a los partidos con un fuerte arraigo regional.

Por ejemplo, si un partido obtiene solo el 1% de los votos ciudadanos a escala nacional, pero los gana todos en la misma región, le corresponden más diputados que a otra formación que consigue un mayor número de votos, pero repartidos por todo el país. En el futuro, los partidos regionales se seguirían beneficiando, pero como medida correctiva a escala nacional habría escaños de compensación para los partidos subrepresentados.

Los políticos españoles suelen estar más cerca de la cúpula del partido que de los electores.

D.O.: Lo que proponemos son listas abiertas, en lugar de las listas cerradas. Así, los políticos volverían a sentirse más comprometidos con sus electores y menos con su partido. Mi propuesta de reforma no es una mera copia del sistema suizo, sino una mezcla de lo que considero los mejores elementos en diferentes países, con base en la actual Constitución española. Obviamente, habría asuntos sobre los que no se podría votar, como el derecho internacional.

¿Qué posibilidades hay de que Reforma13 se lleve a la práctica?

D.O.: Creo que la oportunidad para un cambio nunca ha sido tan grande como hoy. En las elecciones del pasado 20 de diciembre, sin ser conscientes de ello, los españoles optaron por el consenso, por un paisaje político más amplio para terminar con la sempiterna lucha del bipartidismo. Los ciudadanos no quieren que el Gobierno ponga en marcha medidas que el siguiente revocará, y que hacen imposible emprender reformas que sean duraderas. Yo deseo que de estos comicios, que arrojarán unos resultados similares a los del 20 de diciembre, salga un gobierno de transición.

Usted es miembro del PSOE. Según los sondeos sobre intención de voto, los socialistas quedarán en tercer lugar. ¿Qué papel desempeñará el partido?

D.O.: Los socialistas están en una situación difícil. Si acceden a una gran coalición con los conservadores [Partido Popular], el bloque de la izquierda los responsabilizará desde la oposición de las medidas antisociales del Gobierno. Si convienen una coalición con la izquierda, la derecha les colgará el sambenito de que llevan el país a la ruina. El PSOE no puede gobernar, pero nadie podrá gobernar sin el PSOE.

¿Cómo debería ser el gobierno de transición que usted propone?

D.O.: Puede ser una coalición entre la derecha y un partido de centro como Ciudadanos que cuente con el beneplácito de los socialistas y que necesitaría el visto bueno del bloque de la izquierda. La condición es que el actual presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, no siga en su cargo y que el gobierno de transición se comprometa a iniciar la reforma de la Constitución y a convocar nuevas elecciones para dentro de dos años.

¿Y qué pasa con el reembolso de las ayudas recibidas de la UE?

D.O.: Como el gobierno de transición contaría con un amplio apoyo, creo que la UE concedería a España más tiempo para reembolsar las ayudas. Es lo que anhelan en mayor o menor medida todos los partidos.

La entrevista original (en alemán) se publicó el 22 de junio en el diario ‘St. Galler Tagblatt’.

¿Cree que los mecanismos de democracia directa son un instrumento eficaz para luchar contra la corrupción?

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Traducción del alemán: Belén Couceiro

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