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Las cooperativas, un capital de democracia







Migros y Coop, líderes del comercio minorista, son también las principales cooperativas de Suiza. (RDB)

Migros y Coop, líderes del comercio minorista, son también las principales cooperativas de Suiza.

(RDB)

Las Naciones Unidas han declarado 2012 el Año Internacional de las Cooperativas para honrar un modelo económico alternativo que busca compaginar productividad y responsabilidad civil. En tiempos de crisis, las cooperativas podrían vivir un segundo auge.

Nacidas a mediados del siglo XIX en Gran Bretaña en el contexto de las tensiones inherentes a la Revolución Industrial, las cooperativas cuentan hoy con más de mil millones de miembros en el mundo y dan trabajo a más de 100 millones de personas. 

En los últimos años han facturado más de un billón de euros en sectores como la industria, el comercio, la agricultura, la banca o los seguros. El cooperativismo abarca actividades de lo más variopintas, que van desde la producción de cacao en los países del Sur, pasando por equipos de fútbol como el FC Barcelona, hasta los cazadores de serpientes en India o los productores del queso parmesano en Italia.

En Suiza existen más de 9.600 cooperativas. Algunos ejemplos ilustran su importancia: Más de la mitad de la población es propietaria de títulos de Coop o Migros, que juntos abarcan más del 50% del comercio minorista. Existe también el banco Raiffeisen, con sus 1,7 millones de asociados, la aseguradora Mobiliar, el grupo agrícola Fenaco y la cooperativa de alquiler de coches Mobility, entre otros.

2012 bajo la insignia de las cooperativas

¿Pero qué es exactamente una cooperativa? “Se trata de una asociación de personas que se unen de forma democrática para generar riqueza y redistribuirla de forma equitativa”, explica Emmanuel Kamdem, experto en la materia de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Más que un simple fenómeno económico, las cooperativas constituyen un modelo empresarial específico que se basa en valores como democracia,  igualdad, solidaridad y reciprocidad. “Es un modelo que compagina la lógica de mercado y la inclusión social, en el que la solidaridad está por encima de todo. Indudablemente, generar beneficios económicos es un imperativo que hay que respetar para asegurar el crecimiento social y económico de sus miembros, pero el cooperativismo no busca la maximización de los beneficios”.

Si la ausencia de capital de base y la descentralización del poder son los principales elementos que frenan el desarrollo de estas empresas sostenibles, las cooperativas aún no han agotado su potencial, sostiene Emmanuel Kamdem. “El objetivo de la ONU para este 2012 es promover la creación y el desarrollo de este modelo, que en los últimos años acapara un creciente interés entre economistas y empresarios”.

Pero la campaña pone énfasis también en los propios miembros de las cooperativas, que a menudo desconocen los principios fundacionales de estas entidades. “Las cooperativas excesivamente grandes tienden a olvidar el papel que se espera de ellas en materia de formación, y los socios no siempre son conscientes de sus derechos y obligaciones. Es una laguna que hay que colmar”.

Crecen los pequeños productores

Si las cooperativas económicamente más rentables se concentran en los países industrializados como Francia, Estados Unidos, Alemania, Países Bajos e Italia, en la última mitad de siglo este modelo se ha desarrollado sobre todo en las naciones del Sur.

“La asociación de pequeños productores es un instrumento fundamental de democratización en el que las poblaciones más pobres participan en la construcción de su futuro”, explica Hans-Peter Egler, de la división Cooperación y Desarrollo Económico de Seco (Secretaría de Estado de Economía). “A menudo un solo individuo no dispone de los medios para hacerse escuchar. Por ello las cooperativas tienen un papel importante no solo porque dan voz a los pequeños productores, sino también porque los protegen frente a la competencia de las multinacionales”.

Hans-Peter Egler lo ilustra con el ejemplo del comercio justo, que el año pasado facturó 316 millones de francos en Suiza. El 75% de estos productos provienen de cooperativas.

“Productos como el café, el cacao y el algodón se cultivan exclusivamente en pequeñas cooperativas agrícolas, donde los campesinos tienen la posibilidad seguir una formación continua, aprender a defender sus intereses y transmitir sus conocimientos al resto de los miembros de la comunidad. Y son cooperativas grandes, como Coop y Migros, que luego venden estos productos en Suiza. Así se cierra el círculo”.

Capitalismo social

Según la OIT, a escala mundial las cooperativas generan un 20% más de puestos de trabajo que las multinacionales, y en Suiza constituyen el principal empleador del sector privado.

“Además, las cooperativas han superado mejor la crisis financiera de 2008-2009 que otras entidades bancarias, sencillamente porque sus miembros son clientes y propietarios a la vez y ejercen así un mayor control. Sin contar que tienen derecho de voto, independientemente de la parte de capital invertido”, explica el experto de la OIT.

En estos tiempos de crisis, que han sometido a los países de la eurozona a una dura prueba, Emmanuel Kamdem considera “inevitable” un retorno al modelo cooperativista, que es más democrático, se centra en la economía real y, sobre todo, es capaz de adaptarse a las necesidades tanto de los países industrializados como las naciones en desarrollo.

Año de las Cooperativas

“Con su distintivo énfasis en los valores, las cooperativas han demostrado ser un modelo empresarial versátil y viable, que puede prosperar incluso en épocas difíciles. Su éxito ha contribuido a impedir que muchas familias y comunidades caigan en la pobreza”, afirma el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en sitio web dedicado al Año Internacional de las Cooperativas.

Los tres principales objetivos de este Año, según la ONU, son:

1. Crear mayor conciencia sobre las cooperativas y su contribución al desarrollo económico y social, y al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

2. Fomentar la creación y el crecimiento de cooperativas con miras a reforzar la participación económica y social.

3. Alentar a gobiernos y organismos reguladores a implementar políticas, leyes y normativas que propicien la constitución y el crecimiento de las cooperativas.

¿Lo sabía?

El champán se produce casi exclusivamente en cooperativas;

El 80% del aceite de oliva español proviene de cooperativas;

Los productores del 75% del parmesano italiano forman parte de una cooperativa.


Traducción del italiano: Belén Couceiro, swissinfo.ch



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