Your browser is out of date. It has known security flaws and may not display all features of this websites. Learn how to update your browser[Cerrar]

Otro galardón para 'Testigo indeseable (Sin tregua)'





El público del Festival Filmar en América Latina eligió la película de Juan José Lozano como mejor documental. El realizador suizo colombiano había sido premiado poco antes en el Festival 'Visiones de lo Real', de Nyon.

El filme desvela las atrocidades de un país que vive la peor catástrofe humanitaria del mundo occidental con muchos muertos, muchos desplazados y desaparecidos, pero poca información, pocas imágenes y archivos.

"¡Colombia es un país que se está construyendo sin memoria!", deplora Juan José Lozano.

"Es terrible porque ¿cómo estamos contando esa historia y qué responsabilidad estamos teniendo frente al futuro con esto que nos está pasando?", se interroga el cineasta en entrevista con swissinfo.

Hace dos años, durante su trabajo de investigación para el documental 'Hasta la Última Piedra', sobre una comunidad de paz (En más sobre el tema: 'Visiones de lo Real: un mensaje colombiano'), Juan José advirtió la cuasi inexistencia de archivos en Colombia sobre un conflicto que dura ya cerca de medio siglo.

Contactó entonces al "único periodista que documenta todavía los ataques a los derechos humanos", pese a toda suerte de amenazas:

A través de la lente de Hollman Morris, Lozano muestra esa historia de torturas, desapariciones, desplazamientos, ejecuciones... que sufre la población civil en el interior del país sin que el resto del mundo parezca advertirlo, ni siquiera el propio mundo urbano colombiano.

"Una situación que me subleva"

El trabajo de Juan José Lozano (en su haber también 'El muerto al hoyo y el vivo al baile'), muestra la tragedia de las comunidades indígenas y afrocolombianas víctimas de todos los actores armados del conflicto colombiano: militares, paramilitares, narcos, guerrilla.

"Cuando te das cuenta que Colombia vive la peor tragedia en el mundo occidental, con un impresionante número de desplazados, y que esas cosas pasan en silencio... eso a mí me subleva y me empuja a actuar, a hacer algo con lo que sé hacer".

Y lo que sabe hacer es filmar. Y su lente apunta siempre a su país de origen.

"A mí me gustaría poder tener una relación más lúdica con mi trabajo. En los últimos años me he acercado más al teatro, por ejemplo, al trabajo de Omar Porras. A mí me gustaría más celebrar la vida, pero ya llegará el momento, por ahora el corazón y la cabeza están allá en Colombia".

Y en la compleja realidad de ese país que lo interpela, nuestro interlocutor distingue dos problemas fundamentales, aún más severos que la indiferencia: la injusticia y la impunidad.

Vergüenza de su tragedia

"En el país nos acostumbramos a vivir situaciones completamente anormales como si fueran algo normal. Lo ves cuando te encuentras con las víctimas o con familiares de las víctimas... Es como si sintieran vergüenza de ir a denunciar su caso: que su marido fue asesinado o desaparecido. Como si sintieran vergüenza, porque lo consideran algo normal..."

Y eso ahora, como hace 20 o 40 años porque, denuncia nuestro entrevistado, nunca hubo justicia y nunca hubo un Estado para garantizar los derechos. Y las organizaciones de defensa de los derechos humanos han denunciado una serie de presiones.

Para el cineasta esas actitudes corresponden a una lógica del gobierno actual colombiano que, a su ascenso al poder, quiso unir a todos los colombianos frente al problema que había entonces, con las FARC a pocos kilómetros de Bogotá.

"Conmigo o contra mí"

"A partir de ahí se desarrolla un discurso de que el enemigo principal, el único, eran las FARC y todo aquel que tuviera un discurso diferente o que señalara otros problemas o que no tirara de la misma cuerda que tiraba el gobierno, era señalado como mentiroso, traidor, como contrario a los intereses de la patria".

Y en ese grupo entraban periodistas, ONG, gente crítica, algunas personas de la Academia... "Y eso también da miedo: El desarrollo de un pensamiento único unanimismo. Y los medios se fueron acomodando a eso también..."

Se generalizó la autocensura y las autoridades encontraron los medios para acallar las voces que quedaran:

"En Colombia no hablamos de censura porque realmente es una censura más sutil, más delicada. Si alguien critica al gobierno porque la libertad de información no está garantizada, el gobierno: dice 'si, pero aquí está el programa del Señor Hollman Morris, que pasa en la televisión'. Sí, a la media noche, que es como si no existiera".

¿Cuestión de perspectivas?

Hay libertad de prensa como hay democracia. Álvaro Uribe está en la Presidencia por voluntad expresada – y de manera contundente- por el Soberano en las urnas. Empero...

"Cuando te das cuenta del número de desaparecidos en el país y te dices: eso está pasando en democracia, eso no pasó en dictadura. Y no solamente son los miles de desaparecidos... todos los crímenes contenidos en el estatuto de Roma contra los derechos humanos han pasado en Colombia en los últimos 10 años y estamos en democracia..."

swissinfo, Marcela Águila Rubín.

Datos clave

Juan José Lozano nace en Colombia en 1971.

Estudia Cine y Televisión en la Universidad Nacional de Colombia.

Inicia su carrera como realizador a través de diferentes mandatos para la televisión colombiana, con los cuales recorre la geografía del país.

Desde 1998 se instala en Ginebra.

Contexto

'Testigo indeseable (La Tregua)'

Premio SUISSIMAGE / SSA, Mejor Filme Suizo de Creación
Festival Internacional del Filme 'visiones de lo Real' Nyon , 2008
Festivales internacionales de filmes de Locarno, Toronto, Leipzig (2008).

Juan José Lozano:

El enérgico combate a las FARC está bien, pero también debe combatirse a los paramilitares, el narco, la corrupción.

La población de Bogotá está desconectada de lo que pasa en el campo. No entiende las reivindicaciones de los indígenas. Es como si se tratara de otro planeta.

En Colombia se ha desarrollado un nacionalismo que repudia a todo aquel que señale algún problema en el país, de ahí la actitud hacia las mediaciones para la paz de Francia y Suiza.

La falta de justicia y la impunidad crean un peligroso caldo de cultivo. Ya se vé: los paramilitares hijos de desaparecidos son aún más violentos.

La llegada de Barack Obama a la Presidencia de EE UU podría contribuir a mejorar la situación en Colombia con la exigencia del respeto a los derechos humanos.



Enlaces

×