Your browser is out of date. It has known security flaws and may not display all features of this websites. Learn how to update your browser[Cerrar]

'2 francos, 40 pesetas'


"Podemos salir de la crisis"


Por Rodrigo Carrizo Couto, Wildhaus (San Gall),


Los actores Carlos Iglesias (dcha), Nieves de Medina y Javier Gutiérrez descansan durante el rodaje. ()

Los actores Carlos Iglesias (dcha), Nieves de Medina y Javier Gutiérrez descansan durante el rodaje.

El cineasta español Carlos Iglesias vuelve a tierras helvéticas para rodar la secuela de ‘Un franco, 14 pesetas’. La película, que retrata las aventuras de la inmigración española en Suiza, se estrenará en el próximo Festival de Málaga.

La nueva entrega de las andanzas de Martín (Carlos Iglesias) y Marcos (Javier Gutiérrez) se titula '2 francos, 40 pesetas' y se desarrolla siete años más tarde del final de la anterior.

En 1974, año de la crisis del petróleo, los protagonistas se plantean volver a Suiza a trabajar. Viajan para ver las condiciones y se encuentran con viejos amigos. Y con un país muy cambiado.

Un lago en Wildhaus

La gran cantidad de camiones y el ajetreo de técnicos y especialistas dicen a las claras que algo muy inhabitual ocurre en esta serena localidad alpina, donde encontramos un lago privado y los vestuarios e instalaciones propias de un pequeño balneario.

Estamos en Wildhaus, en el cantón de San Gall, lugar que Carlos Iglesias ha elegido para filmar parte de su nueva película. Un rodaje a marchas forzadas, pues el director cuenta con presentar la obra la próxima primavera en el Festival de Málaga, que coronó Un franco, 14 pesetas con el Premio del Público en 2007.

Carlos Iglesias es campechano y destila sentido del humor y amabilidad. En persona es igual a la imagen que se tiene de él gracias a sus trabajos en cine y televisión. Habla con soltura en dialecto suizo alemán con los técnicos y figurantes, y siempre dispone de un momento y de una broma para su equipo español.

Recibe al cronista con calidez y comenta la meteorología. “Filmamos en secuencia para tener una mínima coherencia con una luz natural muy difícil. Este tiempo de sol y lluvia constante es terrible para el director de fotografía”.

Financiación difícil

La dramática situación española no parece ser el momento ideal para lanzarse a la aventura de producir un largometraje.

 

“Logramos financiación, casi milagrosa en estos tiempos, gracias al éxito de Un franco, 14 pesetas, pero arriesgamos mucho. Yo he renunciado a mis honorarios para sacar esta película adelante”.

El actor, director y guionista madrileño comenta que fue imposible conseguir apoyo de televisiones porque están todas paralizadas. “Nos pilló la crisis en medio de mala manera. Lo que intentaremos es que la película sea comprada por las televisiones una vez terminada”.

2 francos, 40 pesetas es su tercera película sobre españoles fuera de su país. “Es que vi claro que había grandes historias para desarrollar”.

En su nueva película, los héroes de la primera entrega vuelven a Suiza en plena crisis del petróleo, que afecta también al país alpino. Son los años de las célebre Iniciativa Schwarzenbach, que propugnaba la expulsión de los extranjeros.  “Todos los inmigrantes estaban en tela de juicio”, explica el realizador.

“Se puede salir de la crisis”

En Un franco, 14 pesetas, Carlos Iglesias decía claramente que su mensaje era que España había sido un país de emigrantes, y que por ello debía tratar mejor a los recién llegados de África y América Latina que venían a buscar una oportunidad.

El mensaje de esta segunda parte es “que se puede salir de la crisis. Mi nueva película muestra que hubo momentos muy duros no hace tanto, y que logramos salir de ellos”.

A diferencia de Un franco, Ispansi, su segunda película que también rodó en Suiza, no fue tan bien recibida por el público español. “Lo cierto es que Ispansi fue descargada ilegalmente 150.000 veces en las 48 horas previas a su estreno”, señala su director.

“Mire, Ispansi hizo proporcionalmente la misma taquilla que Un franco. El problema fue que dispusimos de muchas menos copias. La primera contaba con 199 copias, la segunda apenas tenía 66. Aparte de eso, Un franco tuvo un enorme éxito en televisión”.

Críticas demoledoras

Muchos críticos españoles fueron muy duros con Ispansi, a la que llegaron a acusar de “exceso de ambición”. Algunos hablaron incluso de un Doctor Zhivago a la española. “Estas personas tienen un mundo muy reducido”. Carlos Iglesias no parece reconocerse en estas críticas.

“¿Acaso toda película con nieve, rusos y trenes tiene que ser una copia de Doctor Zhivago? Pienso que no. Sacamos a la luz una parte de nuestra historia que era desconocida. También es cierto que hubiera necesitado un presupuesto de 15 millones de euros. ¿Y entonces qué hago? ¿Dejo de filmar por no tener los presupuestos que quisiera? Prefiero seguir llevando adelante mis sueños”, puntualiza.

 “No quiero enfrentarme a los críticos, porque ellos tienen un altavoz, mientras que yo estoy mudo. Pero se cargan el trabajo de mucha gente para lograr hacer una película que fue muy digna y llegó a cantidad de festivales. Nos destrozaron sin poder defendernos y sin respetar el esfuerzo de tanta gente”.

Una visión diferente

Sus personajes cómicos en la televisión le hicieron famoso y querido. Pero a veces la popularidad tiene un precio en términos creativos. ¿Se siente Carlos Iglesias encasillado como actor?

“Creo que no”, responde. “Mil veces me pidieron que repita a los personajes de Manolo y Benito (serie Manos a la obra). Eso sí que hubiera sido cine popular, y no Ispansi. Pero yo nunca acepté. Creo que siempre hubo una evolución en mis personajes”.

“¿Pero sabe usted? A veces que le encasillen a uno es una bendición, porque tiene trabajo. Lo dramático para un actor es cuando no suena el teléfono y nadie se acuerda de tí”.

Antes de despedirse, Carlos Iglesias comenta: “Lo que ha molestado a mucha gente, sobre todo a los críticos, es que un cómico quiera hacer algo distinto y dar una visión diferente de la emigración y de la historia de España”.

‘2 francos, 40 pesetas’

Escrita, protagonizada y dirigida por Carlos Iglesias, es la secuela de Un franco, 14 pesetas.

Esta nueva entrega de las aventuras de Martín y Pilar comenzó a rodarse en el cantón de San Gallen (Suiza oriental) el 20 de agosto.

Se estima que el rodaje en Suiza durará tres semanas y media, mientras que la parte española será una semana y media.

2 francos, 40 pesetas es una coproducción entre España y Suiza. Por la parte española se trata de la productora Gona Films, mientras que la parte suiza corresponde a Dschoint Ventschr Films, de Zúrich.

En esta nueva entrega repiten los protagonistas de la primera parte: Martín (Carlos Iglesias), Marcos (Javier Gutiérrez), Pilar (Nieves de Medina), maestra de Carlos (Esther Regina), Hanna (Isabel Blanco) e Isabelle Stoffel.

La película se presentará la edición 2013 del Festival de Málaga.

Carlos Iglesias

Carlos Iglesias nació en Madrid el 15 de julio de 1955. De 1960 a 1966 vivió con sus padres en Suiza, una etapa que le marcó profundamente.

Titulado por la Real Academia de Arte, tiene una prolífica trayectoria en cine, teatro y televisión, además de una nominación a los premios Goya por su papel en El caballero Don Quijot', de Manuel Gutiérrez Aragón.

'Un franco, 14 pesetas' fue su opera prima como director y guionista. Con esta película, que recibió tres premios en el Festival de Málaga, estuvo nominado al Premio Goya a la mejor Opera Prima.

Carlos Iglesias está casado con la actriz Eloísa Vargas, con quien tiene dos hijos.

‘Un franco, 14 pesetas’

Escrita, protagonizada y dirigida por Carlos Iglesias, se rodó en Unterwasser (San Gall) y las afueras de Madrid.

Narra las aventuras de Martín (Carlos Iglesias) y Marcos (Javier Gutiérrez) quienes llegan a Suiza a mediados de los años 60, en pleno franquismo, y encuentran trabajo en la industria local.

Una vez instalados, Martín tendrá una aventura con Hanna (Isabel Blanco), la dueña del hotel, mientras que Marcos vivirá una historia de amor con una trabajadora suiza (Isabelle Stoffel).

Más tarde, sus familias llegan de España dando un giro dramático a la historia.

El argumento está basado en la historia real de los padres de Carlos Iglesias, quien en la película interpreta a su propio padre.

swissinfo.ch



Enlaces

×