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Democracia directa


“No se puede exigir democracia directa y no aceptar los resultados”


Por Alexander Thoele, Berlín


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Alemania es el único país de la Unión Europea que no cuenta con referéndums a escala federal. El CDU, primer partido del país, considera que los electores aún no están preparados. Sin embargo, el barón Christian von Stetten, miembro influyente de esa agrupación, y único suizo del Parlamento alemán, aboga por la democracia directa para algunos temas.

Christian von Stetten durante un debate televisado, a finales de 2013. (picture alliance)

Christian von Stetten durante un debate televisado, a finales de 2013.

(picture alliance)

Morador de un castillo ubicado en el sur de Alemania, y en el que su familia ha vivido durante 30 generaciones, Christian von Stetten tiene como segundo apellido Freiherr, lo que refleja su noble origen. Forma parte de la cámara baja del Parlamento alemán desde 2002, en las filas de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y es el único legislador con nacionalidad suiza, que le viene de su madre.

Declarado defensor de la democracia directa, no piensa que se pueda aplicar en Alemania.

swissinfo.ch: Usted que posee la doble nacionalidad, ¿cómo observa la democracia directa?

Christian von Stetten: Conozco, por supuesto, el sistema suizo. También voté durante muchos años en Suiza sobre iniciativas y referéndums, pero no creo que este sistema puede ser transferido a Alemania.

En primer lugar, somos mucho más grandes que Suiza. Además, tenemos ya referéndums a nivel de los 'länder' (estados federados), como en Bade-Württemberg que tiene un territorio equivalente al de Suiza.

Pero esta tradición no existe a escala federal. Considero que los ciudadanos suizos hacen uso de su derecho al voto con mucha más responsabilidad y conciencia que los ciudadanos alemanes. Empero, mantengo mi defensa de la democracia directa, especialmente al nivel municipal.

swissinfo.ch: Pero la CDU y su semejante bávara, la Unión Social Cristiana (CSU) se oponen a la democracia directa…

C. v. S .: No, la defendemos al nivel de los 'länder' y las comunas. En los 'länder' que nosotros gobernamos, los alcaldes son elegidos directamente por el pueblo, lo que no es el caso en muchos otros.

No obstante, observamos problemas en ciertos temas concretos porque no tenemos esa experiencia. Por ejemplo, si se propusiera la pena de muerte en Alemania tras el asesinato de un niño, tendríamos rápidamente una mayoría en favor de la medida. Esto explica las dudas sobre la posibilidad de transferir ese sistema de Suiza a Alemania.

swissinfo.ch: Uno de los argumentos de la CDU es que las personas no pueden simplemente responder “sí” o “no” a preguntas tan complejas como el rescate del euro o la Constitución Europea. ¿Considera que la democracia directa puede ser la solución para temas considerados “fundamentales”?

C. v. S .: Personalmente, siempre he votado en contra de cualquier nuevo compromiso financiero de Alemania en favor de Grecia y sé que la mayoría de la población comparte mi opinión.

A pesar de ello, creo que un tema tan complejo solamente puede ser tratado por el Parlamento. Vivimos en una democracia representativa, en la que los parlamentarios analizan esos temas durante meses. Creo que sería difícil para los ciudadanos comunes pronunciarse sobre algo tan complejo. Pero pienso también que hay temas sobre los cuales la población podría expresarse.

Christian von Stetten Freiherr

Nació el 24 de julio 1970 en Stuttgart.

Estudió Administración de Empresas en la Universidad de Mannheim. Abrió su primera empresa en 1994 y ahora cuenta con tres, en las áreas de la construcción, la venta de boletos y la organización de eventos.

Ingresó en la política mediante la organización juvenil de la CDU en 1986 y fue elegido miembro de la Cámara Baja del Parlamento Federal en 2002, cargo que mantiene desde entonces.

Es presidente del Consejo de pequeñas y medianas empresas de la CDU, el mayor grupo de intereses del partido que cuenta con 187 diputados.

Es miembro de la Presidencia de la CDU y responsable de las áreas de economía y finanzas.

 swissinfo.ch: Algunos expertos estiman que la pérdida de interés de los ciudadanos en la política se deriva del sentimiento de no poder participar en las decisiones.

C. v. S .: Ese argumento es falso. La mayoría de las iniciativas sometidas a referéndum en Alemania fracasan no por rechazo popular, sino por falta de quórum. Tenemos votaciones en las que toman parte solamente el 10 o el 20% de los electores. La participación en las elecciones, como por ejemplo, en las parlamentarias, es mucho más importante.

swissinfo.ch: Hay muchas barreras a la democracia directa en Alemania. ¿Qué impide la adopción de un sistema similar al de Suiza?

C. v. S .: Suiza tiene una experiencia fantástica y gestiona su democracia directa de una manera muy responsable. Funciona muy bien en un país como Suiza, con una estructura federal organizada en pequeñas unidades (los cantones), donde solamente una cierta cantidad de personas debe ser informada. En Alemania, que tiene 80 millones de habitantes, es mucho más difícil. Además, también es una cuestión de costos. Baste pensar en el esfuerzo que Suiza debe hacer para enviar toda la información a los ciudadanos.

Personalmente, tengo una gran simpatía por ese sistema, porque es una manera de acercarse al elector. Pero en Suiza tienen un gobierno diferente, colegiado.   

swissinfo.ch: Algunas iniciativas recientes, como la de prohibir la construcción de nuevos minaretes (2009), la repatriación de extranjeros que delincan (2010) y las cuotas de inmigración (2014) han demostrado lo difícil que puede ser aplicar decisiones derivadas de la democracia directa. ¿Cuál es su opinión al respecto? 

C. v. S .: Observo los resultados y los acepto. Pero son precisamente aquellos que defienden la introducción de la democracia directa en Alemania los que critican esas decisiones populares. En Alemania también existe el riesgo de tener un plebiscito que pida prohibir la construcción de minaretes e incluso detener la inmigración. Me gustan los plebiscitos, pero hay que aceptar los resultados. No podemos exigir democracia directa en Alemania para hacernos publicidad y no aceptar los resultados que no nos convengan en los países donde se practica.


Traducido del francés por Marcela Águila Rubín

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