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100 años del dadaísmo


El movimiento artístico que lo cuestiona todo


Por Christian Raaflaub, Zúrich


"¡El Cabaret Voltaire es la Tour Eiffel de Zúrich!", dijo recientemente en Israel una antigua profesora de Historia del Arte a Juri Steiner, curador principal del jubileo del dadaísmo. Ahí nació el movimiento dadaísta hace un siglo. (Martin Stollenwerk)

"¡El Cabaret Voltaire es la Tour Eiffel de Zúrich!", dijo recientemente en Israel una antigua profesora de Historia del Arte a Juri Steiner, curador principal del jubileo del dadaísmo. Ahí nació el movimiento dadaísta hace un siglo.

(Martin Stollenwerk)

Zúrich celebra el centenario del dadaísmo. Es el único movimiento artístico que desde Suiza conquistó el mundo. Tenía como epicentro el Cabaret Voltaire que este 2016, junto con una serie de instituciones, organiza una agenda de manifestaciones. Pero, ¿el dadaísmo ha permanecido siempre vivo?

¿Cuál es la obra más vendida del dadaísmo? ¡El billete de 50 francos! Una obra de la artista suiza Sophie Teuber-Arp está representada en él. El dadaísmo es mucho más que ‘Gadji Beri Bimba’, el famoso poema sonoro de su fundador, Hugo Ball. Tampoco es meramente un sinsentido, sino también lo aleatorio, lo que sucede, los 'collages', la tipografía… mientras no sean convencionales.

Todo comenzó en el número 1 de Spiegelgasse, en el barrio zuriqués de Niederdorf, sede del Cabaret Voltaire, el cual permaneció inactivo durante mucho tiempo. La pieza principal apenas ha cambiado a lo largo de un siglo, desde el nacimiento del movimiento artístico. Pinturas y 'collages' cuelgan de las paredes como testimonios de célebres dadaístas. En algún lugar hay un piano y al lado, fragmentos de viejos maniquíes.

Aquí es donde Hugo Ball y Emmy Hennings fundaron su cabaret el 5 de febrero de 1916, hace exactamente 100 años, en medio del caos de la Primera Guerra Mundial. Fue el toque de salida para el movimiento dadaísta, término que surgió un par de meses más tarde.

“Habían montado diversos espectáculos durante unos meses, antes de que Hugo Ball subiera al escenario, vestido de obispo, y entonara sus poemas a guisa de plegaria, probablemente el 23 de junio”, señala Adrian Notz, director del Cabaret Voltaire. Los dadaístas, la mayoría de los cuales eran emigrantes, siguieron el camino. La Spiegelgasse 1 se convirtió en la enoteca Meierei. Después de la guerra, la mayor parte de los dadaístas regresaron a sus países de origen. La casa ha estado vacía la mayor parte del tiempo desde la década de 1990, precisa Notz.

Fructífera ocupación

El artista conceptual Mark Divo supo de eso. Junto con una docena de personas, “ocupó” la casa el 2 de febrero de 2002. “Con estilo. Todo el mundo muy bien vestido”, narra el artista cincuentenario en un café de Zúrich. “Teníamos guitarras y organizamos un concierto”.

“En algún momento llegó la policía. Dijimos que habíamos heredado la casa. Los agentes se pusieron felices y se sirvieron unos canapés”. Nadie advirtió que se trataba de una “ocupación”, sino hasta días más tarde, relata divertido.

La artista zuriquesa Ajana Calugar (36) formaba parte del grupo. “Las paredes estaban llenas de fotografías, de postales, de textos y mapas. Era una instalación en 3D de 360 grados. Estábamos como en otro mundo”, recuerda. Merced a esa aventura tuvo acceso a esta suerte de subcultura. “Me causó una impresión imborrable”. Dos años más tarde, Divo y ella actuaron en el documental ‘Dada changed mi life' (Dadá cambió mi vida).

El dadaísmo es de todos

Lo que a Divo le gusta del dadaísmo es su aspecto colectivo. “Fue un movimiento artístico creado por artistas”, dice. Con ocasión del centenario, contempla realizar un seminario en su ciudad de residencia, Praga, durante el cual pretende estudiar la influencia que tuvo el dadaísmo en los movimientos subversivos que se desarrollaron más tarde en Zúrich.

Ajana Calugar organiza para el 6 de febrero, en el Cabaret Voltaire, unas ‘Chaostage’, denominación que juega con las palabras en alemán ‘Chaos-Tage’ (jornadas caóticas) y ‘Chaos-stage’, del inglés (escena caótica). Habrá una serie de manifestaciones incluidos espectáculos, performances, cine, un poco de todo. “No fijamos directivas”, explica, puesto que para ella “el dadaísmo representa una ruptura lúdica de todo lo que es considerado como convencional”.

No es posible definir el dadaísmo de manera precisa. “Incluso los dadaístas no saben verdaderamente lo que es el dadaísmo; solamente lo sabe el jefe supremo del dadaísmo, pero no se lo dice a nadie”, escribió el dadaísta Johannes Baader en 1919.

Dada 100: “Al borde de la locura”

Una amplia variedad de manifestaciones están previstas en teatros, museos, salas de conciertos, festivales y en internet a lo largo de 2016, y no solamente en Zúrich. La página web del centenario ofrece una visión general.

El Cabaret Voltaire celebra el movimiento dadaísta durante 165 días y organiza la exposición ‘Obsesión Dada’. Con su agenda, pretende “crear un espacio artístico en el que el acontecimiento está en primer plano, con una programación continua llevada al extremo que conduce al agotamiento y confina a la demencia, a la pérdida de conciencia”.

Otros puntos focales del centenario son las exposiciones ‘Dadaglobe Reconstructed’, en el Kunsthaus, y ‘Dada Universal’ en el Museo Nacional Suizo.

En total, unas 40 instituciones nacionales e internacionales participan en el centenario. Las celebraciones deben “estar vinculadas con otras metrópolis del dadaísmo como Berlín, París, Nueva York y Moscú”, anotan los organizadores.

Un buqué de exposiciones, espectáculos, lecturas, debates, fiestas de disfraces, tours de ciudades, seminarios, publicaciones, simposios, una película documental, eventos en directo en la televisión, proyectos web, un ‘Manual Dada’ para principiantes y un periódico centenario celebrarán todos los aspectos del dadaísmo. El centenario recibe un importante apoyo de la ciudad y el cantón de Zúrich y de la Oficina Federal de Cultura.

Juri Steiner es uno de los comisarios de la exposición ‘Dada Universal’ del Museo Nacional Suizo y dirige la asociación que organiza las manifestaciones y administra el sitio web del centenario. Descubrió el dadaísmo durante su fase rebelde.

Para él, el dadaísmo significa “pasar por una forma radical de vergüenza para encontrarse a sí mismo. Y más allá de este miedo al fracaso se encuentra una nueva libertad creativa, que, en el caso de los dadaístas, condujo a fabulosas obras de arte”.

Arte desencadenado

“Esta erupción se encuentra todavía hoy en el arte”, considera el también exdirector del Centro Paul Klee de Berna y reconocido especialista del dadaísmo. Según él, ese movimiento cambió por completo el arte que se produjo luego. Denomina al Cabaret Voltaire como “monumento de vanguardia”.

“El dadaísmo fue el primer arte transdisciplinario”, explica Adrian Notz. Los herederos del dadaísmo son los surrealistas, los letristas, los situacionistas, los fluxus, los punks, la Generación Beat, y la actual performance artística. “Marina Abramovic, por ejemplo, alude a ello”.

“Era una manera de crear un momento artístico en el que las fronteras entre un público pasivo y un artista activo se evaporan”, explica, por su parte, Steiner. “Es sin duda, uno de los aspectos más interesantes del Cabaret Voltaire. El dadaísmo, como actitud mental, sigue siendo virulento”.

Dimensión digital

Las celebraciones del centenario del dadaísmo se llevan a cabo no solamente en el mundo real, sino también en el ciberespacio. Los dos principales proyectos son Dada Data, homenaje interactivo en cuatro idiomas, en el que participa la Sociedad Suiza de Radio y Televisión (SSR), y Dada Digital, un proyecto de digitalización del Kunsthaus de Zúrich.

La curadora del Kunsthaus, Catherine Hug, es responsable de Dada Digital. En la sala de restauración, su fascinación es contagiosa. Le brillan los ojos cuando nos muestra diversos textos dadaístas originales que serán digitalizados. “Lo maravilloso del dadaísmo es que es una llamada para todos. Es muy inclusivo”, dice. El Kunsthaus tiene una de las mayores colecciones de obras de arte dadaísta de Suiza. El público conoce las piezas más destacadas, “pero innumerables documentos y revistas, que forman parte de lo que define al dadaísmo, duermen en los archivos”, anota.

Es la razón por la cual el Kunsthaus pone en línea 540 obras de arte. Comenta que tuvo la suerte de trabajar en estrecha colaboración con el especialista en el movimiento dadaísta, Raimund Meyer, en el proyecto.

“Aceptar el legado”

Está claro que la convencional serie de actos programados con motivo del centenario ha sido objeto de críticas. Por ejemplo, Regula Stämpfli, politóloga, escribió en el ‘Basler Zeitung’ sobre el concepto detrás del jubileo: “Los dadaístas de esos días se habrían muerto de risa”. Juri Steiner contrarresta la crítica: “Una plataforma desde la cual diferentes eventos pueden ser coordinados no tiene que ser dadaísta en sí. Es mucho más importante “poder discutir el dadaísmo, históricamente, para poder captar su legado y decir ‘nos pertenece’. Incluso si los dadaístas no fueran necesariamente suizos. 

"Gadji beri bimba" poema de Hugo Ball, 1916

gadji beri bimba glandridi laula lonni cadori
gadjama gramma berida bimbala glandri galassassa laulitalomini
gadji beri bin blassa glassala laula lonni cadorsu sassala bim
gadjama tuffm i zimzalla binban gligla wowolimai bin beri ban
o katalominai rhinozerossola hopsamen laulitalomini hoooo
gadjama rhinozerossola hopsamen
bluku terullala blaulala loooo

zimzim urullala zimzim urullala zimzim zanzibar zimzalla zam
elifantolim brussala bulomen brussala bulomen tromtata
velo da bang band affalo purzamai affalo purzamai lengado tor
gadjama bimbalo glandridi glassala zingtata pimpalo ögrögöööö
viola laxato viola zimbrabim viola uli paluji malooo

tuffm im zimbrabim negramai bumbalo negramai bumbalo tuffm i zim
gadjama bimbala oo beri gadjama gaga di gadjama affalo pinx
gaga di bumbalo bumbalo gadjamen
gaga di bling blong
gaga blung


Traducido del francés por Marcela Águila Rubín, swissinfo.ch



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