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A pesar de la burocracia...

En dos ocasiones, los envíos de los Bischoff a Usila quedaron atascados en el camino, y no en el de la terracería, sino en el de la burocracia mexicana.

Un contenedor con ropa y juguetes permaneció un año en la aduana del puerto de Veracruz y un cargamento de 80 sillas de ruedas terminó en El Salvador.

"Por eso ahora prefiero viajar con los regalos que llevamos...", subraya Gilbert Bischoff.

A pesar de una serie inaudita de trámites, de toda suerte de cartas, de llamadas, el embarque, de 33 metros cúbicos de regalos, quedó detenido, nada menos que 12 meses, en la aduana del puerto de Veracruz (Golfo de México). Y eso, pese a que el contenedor estaba destinado al Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), ¡una institución del sector público mexicano!

Más tarde, los Bischoff lograron reunir 80 sillas de ruedas para personas discapacitadas del estado de Oaxaca, pero al intentar remitirlas... "nos pedían tantos trámites, tantas especificaciones, tantos documentos..." Al final, el cargamento fue enviado a El Salvador para evitar que se repitiera la experiencia anterior.

Con todo, no mermó el entusiasmo de los Bischoff por contribuir a mejorar las condiciones de vida de los habitantes de Usila, municipio oaxaqueño poblado mayoritariamente por indígenas chinantecos con un alto grado de pobreza y marginación.

El milagro del maíz

En su más reciente viaje, Gilbert Bischoff distribuyó una tonelada y media de maíz entre quince familias, en su mayoría, monoparentales -con la madre a la cabeza- e integradas por cinco, siete y hasta nueve hijos.

El programa, que incluye la entrega de 100 kilogramos del grano por hogar, cuatro veces por año, fue posible merced a la generosidad de una familia suiza, dedicada al negocio de las frutas y verduras, que entró en contacto con los Bischoff por intermediario de Graciela Torres, de la Asociación de Mexicanos y amigos de México (Amex) de los cantones de Vaud y Neuchâtel.

De hecho, entre esa Amex y los Bischoff hay una vieja y fructífera colaboración. "Admiramos y respetamos mucho a los Bischoff. Han hecho mucho ellos solos y también nos han apoyado mucho", enfatiza, por su parte, Tere Naescher, presidenta de la organización.

De la leche materna al café

Así, por ejemplo, la Amex Vaud-Neuchâtel va a destinar el excedente de su más reciente obra benéfica (la entrega de un equipo oftalmológico a una población mexicana de Tlaxcala) (En más sobre el tema: Mexicanos en Suiza contra la ceguera) a los programas de los Bischoff para la salud y la educación en Usila.

Asimismo, entre ambos, y con la colaboración de la empresa suiza Nestlé, instrumentan un nuevo proyecto tendiente a distribuir leche en polvo entre unos 200 estudiantes, de 8 a 12 años, de ese municipio, en el que los niños son amamantados hasta la llegada de un nuevo hermano y luego beben café.

"Buscamos con ello reducir las condiciones de desnutrición de los niños en edad escolar. De esa manera, los educandos estarán en mejores condiciones de salud y, por consiguiente, de aprendizaje", apunta, por su parte, Alejandra Santillán, publirrelacionista de la Amex.

Apoyo educativo

En efecto, salud, educación y alimentación, son los tres pilares de la estrategia de apoyo de los Bischoff en Usila, gracias a la cual decenas de personas han sido intervenidas quirúrgicamente. Asimismo, muchos otros han recibido atención médica, fármacos, prótesis, sillas de ruedas.

Y, además del programa alimenticio, los Bishoff desarrollan un apoyo educativo a través de becas que benefician a una treintena de adolecentes. Pero la familia no deja de recibir solicitudes. Entre ellas la de Manuel (12 años), el mayor de cuatro hermanos huérfanos de padre. Este es un extracto de su carta:

"Mi mamá está triste y sola porque se murió mi papá, no sé cómo se murió. Sólo encontré (sic) ya muerto cuando iba yo en (sic) la escuela. Ahí estaba tirado ya muerto. No puedo trabajar porque aún soy niño (...) necesito a alguien que me eche la mano con mis estudios y también a mis hermanos que son chiquitos..."

Las peticiones de ayuda llegan a los Bischoff a través de la correspondencia o mediante la congregación religiosa de las Hermanas de San José, que se ocupan de los becarios y también de remitir a la familia -cuando está en Suiza- los casos más apremiantes desde los puntos de vista médico o social.

Para reunir los fondos necesarios, Gilbert organiza toda una serie de actividades: exposiciones, comidas, tómbolas, amén de las donaciones que recibe por parte de su red de amigos, entre ellos, el pintor suizo Walter Mafli, quien le ha cedido cuadros para su venta... Una cadena de solidaridad que une este país alpino con aquella región, también de montañas, pero con una realidad muy otra.

swissinfo, Marcela Águila Rubín

Datos clave

El programa alimenticio de los Bischoff en Usila comprende la entrega de 1.500 kilogramos de maíz cuatro veces por año. El programa educativo, 30 becas para adolescentes.

Sebastián e Isabelle Bischoff siguen el ejemplo de sus padre y viajan a Usila, ya por su parte y de manera frecuente, para apoyar a sus habitantes.

Mayor información:amexvdne@caramail.com

En apoyo de los habitantes de Usila:
Amex-Vd-Ne
Apoyo Humanitario
17-520154-5

Contexto

Fuente: Enciclopedia de los Municipios de México.

La población total de Usila es de 11,680 habitantes.

El total de indígenas es de 9,926 personas (chinantecos y cuicantecos).

Existen en el municipio: Una ecuela de nivel pre-escolar, una primaria, una secundaria y un telebachillerato.



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