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Foto divulgada por el Ministerio de Exteriores de Ecuador, muestra una reunión del fundador de WikiLeaks, Julian Assange (D), con el canciller de Ecuador, Guillaume Larga (C) y el abogado español y exjuez Baltasar Garzón en la embajada de Ecuador en Londres el 19 de junio de 2016.

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El exjuez español Baltasar Garzón, uno de los defensores de Julian Assange, instó a Suecia a reconocer el dictamen de un comité de la ONU según el cual el fundador de WikiLeaks, refugiado desde hace cuatro años en la embajada ecuatoriana en Londres, está "detenido arbitrariamente".

"Estamos tratando de que la justicia sueca reconozca dicha resolución y la vinculación de la misma", dijo este martes en rueda de prensa en Quito Garzón, coordinador del equipo legal que defiende a Assange.

Un comité de la ONU sostiene que Assange, refugiado en la legación ecuatoriana en Londres para eludir una orden de detención europea dictada por la justicia sueca por supuestos delitos sexuales, fue "detenido arbitrariamente" por Suecia y el Reino Unido.

En un dictamen, los cinco expertos independientes del grupo de trabajo de las Naciones Unidas sobre la detención arbitraria también instaron a las autoridades de ambas naciones a poner fin a la detención del fundador de WikiLeaks y a respetar su derecho a recibir una compensación.

"No ha sido así. Era previsible que no fuera así", señaló Garzón, quien dictó una conferencia en Quito con ocasión de la conmemoración de los cuatro años que Assange lleva refugiado en la embajada de Ecuador en la capital británica.

El exmagistrado apuntó que el dictamen del comité de la ONU es vinculante, por lo que también debe ser acatado por el Reino Unido.

Tanto Londres como Estocolmo rechazaron el reciente fallo del panel de la ONU. Los británicos recordaron que estaban obligados a ejecutar el mandato de arresto europeo. Los suecos, por su parte, dijeron que estaban "en desacuerdo" con el grupo de expertos de Naciones Unidas.

Assange ingresó hace cuatro años a la embajada de Ecuador en Londres para evitar su extradición a Suecia por presuntos delitos sexuales, que él niega.

Asegura que el pedido sueco es una maniobra para ser entregado a Estados Unidos, donde teme ser condenado por haber filtrado en 2010 a través de WikiLeaks unos 500.000 documentos confidenciales sobre Irak y Afganistán y 250.000 comunicaciones diplomáticas, que pusieron en aprietos a Washington.

Dos meses después de que se refugiara, Quito otorgó asilo diplomático al australiano, que ahora tiene 44 años, pero no ha logrado que Londres otorgue un salvoconducto para que pueda abandonar la embajada.

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