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El presidente argentino, Mauricio Macri, en un discurso en la Casa Rosada, en Buenos Aires, el 7 de abril de 2016

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Argentina, en recesión y necesitada de inversiones para relanzar su economía, reúne desde el martes en Buenos Aires a centenares de ejecutivos de multinacionales para convencerlos de poner su mira en la tercera economía de América Latina.

"Los ojos del mundo van a estar puestos en los argentinos, en todo lo que somos capaces de ser y de hacer", dijo este domingo el presidente Mauricio Macri en un artículo que lleva su firma en el suplemento económico del diario Clarín.

Durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, de 2003 a 2015, Argentina estatizó, a veces brutalmente, como en el caso de la petrolera YPF, que controlaba la española Repsol.

En ese caso se negó a reembolsar a fondos especulativos que tenían bonos soberanos impagos. Así, cayó en la desconfianza de los mercados y en una solución costosa del conflicto de la deuda.

Ahora, el presidente de la Agencia para las Inversiones y el Comercio Internacional, Juan Procaccini, dice que "Argentina cambió definitivamente, decidimos cambiar de tipo de política y no va a haber marcha atrás".

"Esperamos inversiones en energías renovables. Hay pocos mercados en el mundo con tan poquito desarrollo y tantas oportunidades, después de años de aislamiento por una economía regulada. Argentina se está abriendo", dijo Procaccini.

Argentina tiene el segundo Producto Interno Bruto per cápita de la región después de Chile y permite acceso a un Mercosur con 250 millones de habitantes. Es el octavo país más grande del mundo en superficie.

El responsable de la agencia gubernamental para inversiones dijo que desde principios de año se recibieron anuncios de inversiones por 33.000 millones de dólares, el equivalente a las reservas del país sudamericano.

El gobierno de Mauricio Macri espera nuevos anuncios durante el Foro de Negocios e inversiones, del 13 al 15 de septiembre en Buenos Aires.

- Esperar y ver -

Coca Cola, BP, Siemens, Dow Chemical, Louis-Dreyfus Commodities envían a su director general a la capital argentina. En total habrá más de 1.000 emisarios de empresas extranjeras. El gobierno federal y gobernadores provinciales están preparados para darles la bienvenida y responder a sus preocupaciones.

Directores de empresas argentinas están listos para asociarse con los extranjeros, en un país donde no es superfluo contar con el apoyo de un actor local. Cuarenta empresas francesas, como Airbus, Axa, BNP, Poma y el puerto de Le Havre participan en el Foro, organizado por Richard Attias.

"Este es un buen golpe mediático", afirma Charles-Henry Chenut, consejero de Comercio Exterior de Francia.

Las empresas extranjeras son reacias a invertir en una economía en recesión, y se interrogan sobre la continuidad de la política de apertura, más allá del mandato del presidente Macri.

Dentro del sector privado, el analista observa que "se siente un fenómeno ambivalente, entre la euforia y las interrogantes". Para este especialista en América Latina, el punto positivo es "la llegada de Macri. La renovación política, la voluntad gubernamental de tranquilizar a los inversores extranjeros".

Sin embargo, "cuando se mira en el espejo retrovisor, vemos empresas que tienen malos recuerdos de Argentina. Un gato escaldado teme el agua fría. Muchas empresas dicen que quieren 'pero que es demasiado pronto' y adoptan una política de esperar y ver".

La otra incertidumbre es la estabilidad política y social, cuando los argentinos ven aumentar drásticamente sus facturas de gas y electricidad, después de la supresión de los subsidios del Estado. "¿Macri lo llevará a cabo? ¿Tendrá el tiempo necesario? El país estaba bajo la emisión de dinero público, desconectado de la realidad. La vuelta a la realidad es violenta. Se ha creado una agitación social y económica", remarcó el analista.

- Energía, minería, agricultura -

Al participar Macri del G-20 la última semana, el presidente de centroderecha, en el poder hasta 2019, lamentó la debilidad en el crecimiento del comercio mundial y garantizó a los inversores "marcos legales transparentes y previsibles".

Tercera economía más grande de América Latina después de Brasil y México, Argentina es ahora seguida de cerca por Colombia, miembro de la Alianza del Pacífico, una comunidad económica en construcción simultánea al Mercosur (Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay, Venezuela).

Carente de inversión en la producción de hidrocarburos, Argentina, antes exportadora, ahora importa gas, pese a que tiene las segundas reservas mundiales de gas de esquisto.

En el sector de la energía eólica y solar, las empresas extranjeras están empezando a implantarse, debido a que el gobierno ha fijado un ambicioso objetivo: la energía renovable deberá alcanzar el 20% de la producción total en 2025, frente a sólo 2 % en la actualidad.

El ejemplo de la vecina Chile inspira a las autoridades argentinas. "Compartimos la misma cadena montañosa (Los Andes) y Chile exporta 40.000 millones de dólares en minerales y nosotros solo cuatro millones", afirma Procaccini.

El funcionario también cita a la agroindustria y la infraestructura (transporte, saneamiento) como sectores de inversión potencial. "Hemos identificado desde la Agencia 175.000 millones de dólares en inversiones necesarias en distintos sectores", afirma.

El gobierno proyecta inversiones en infraestructura para elevar de 75% a 100% el acceso a agua potable y de 50% a 75% el acceso a cloacas. "El momento de invertir es ahora. Dentro de dos o tres años será mas caro y habrá más competencia", dijo Procaccini.

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