AFP internacional

Un voluntario de defensa sirio transporta a un niño herido tras un ataque aéreo en el barrio rebelde de Qatirji, en el norte de Alepo, Siria, el 23 de julio de 2016

(afp_tickers)

Los yihadistas y sus aliados rebeldes lanzaron este viernes un importante ataque contra una academia militar al sur de Alepo con el objetivo de romper el asedio impuesto por el régimen a los barrios insurgentes de esta ciudad.

El ataque, de una violencia poco habitual, se concentró en las escuelas de artillería y de armamento situadas al suroeste de Alepo, pero los protagonistas difundían informaciones contradictorias sobre la batalla y la televisión oficial habló incluso de un "fracaso" de los atacantes.

"Los rebeldes tomaron el control de varias partes de estas escuelas, pero el ejército lanzó una contraofensiva con cobertura aérea para expulsarlos", afirmó Rami Abdel Rahman, director del Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).

Alepo, dividida desde 2012 entre los barrios del este controlados por los rebeldes y los del oeste en manos de las fuerzas progubernamentales, es un punto crucial del conflicto.

"Si los rebeldes llegan a tomar el control de estas escuelas, podrán cortar la ruta de abastecimiento de los barrios del oeste" casi rodeados por sectores en manos de los insurgentes, indicó Abdel Rahman.

Los rebeldes buscan conquistar el barrio de Ramusa "para romper el asedio de los barrios rebeldes", impuesto desde el 17 de julio por las fuerzas prorrégimen, añadió.

- 'Batalla a vida o muerte' -

"Es una batalla a vida o muerte para el régimen" y su aliado ruso, añadió.

La televisión oficial calificó, sin embargo, de "fracaso" el ataque contra la academia militar e informó de cientos de muertos entre las filas de los atacantes.

El 31 de julio, los rebeldes, apoyados por el grupo yihadista Fateh al Sham [antes Frente al Nosra, que se desvinculó de Al Qaida] lanzaron una contraofensiva en el sur de Alepo para romper el cerco impuesto por el régimen en sus barrios del este.

En un mensaje de audio difundido en páginas web yihadistas, Abu Mohamad al Jolani, el jefe de Fateh al Sham, dijo que confiaba en la victoria.

"Dios dará una victoria gloriosa a nuestros combatientes que romperán el asedio de Alepo", afirmó. "El resultado de la batalla será mucho más que un levantamiento del asedio. Cambiará el equilibrio de las fuerzas y abrirá un nuevo capítulo en la guerra", sentenció.

Aunque por ahora no parece que la victoria esté bien encaminada. Después de conseguir retomar varios sectores, los rebeldes perdieron terreno frente al ejército, que cuenta con el apoyo de combatientes iraníes y del Hezbolá libanés, así como de la aviación rusa.

Asimismo, los ataque aéreos ataques aéreos "mataron a 10 civiles, entre ellos siete niños, en el sector de Marje", informó el OSDH. Tres civiles, incluyendo dos niños, murieron también en bombardeos rebeldes en el barrio gubernamental de Hamadaniye, según la misma fuente.

Desde el 31 de julio, al menos 115 civiles, entre ellos 35 niños, han muerto en total en los bombardeos en Alepo, precisó el OSDH.

El presidente estadounidense, Barack Obama, criticó el jueves a Moscú por su apoyo al régimen sirio. "No estoy seguro de que podamos confiar en los rusos, ni [en el presidente] Vladimir Putin, por eso tenemos que ver si podemos lograr o no un verdadero cese de las hostilidades" en Siria, dijo el mandatario.

- Avance kurdo en Manbij -

En respuesta a estas declaraciones, el viceministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Riabkov, afirmó que Estados Unidos tenía que comportarse de manera "honesta" y "responsable", si quiere restablecer la confianza entre ambos países.

A unos 60 km al noroeste de Alepo, los combatientes árabes y kurdos, unidos en las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), seguían avanzando hacia Manbij, un bastión del grupo yihadista Estado Islámico (EI), con la ayuda de la aviación de la coalición internacional liderada por Estados Unidos.

Según el OSDH, las FDS controlan ahora el 70% de la localidad, que intentan reconquistar desde el 31 de mayo.

"En los sectores en manos de los yihadistas hay mucha población civil que es utilizada como escudos humanos", apuntó Abdel Rahman.

Manbij era la principal ruta de abastecimiento del EI, entre la frontera turca y Raqqa, la capital de facto de los yihadistas en Siria, situada más al este.

Desde su estallido en 2011, tras la represión sangrienta de manifestaciones pacíficas que pedían reformas, la guerra en Siria ha dejado más de 280.000 muertos y millones de desplazados.

afp_tickers

 AFP internacional