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El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en rueda de prensa el 24 de mayo de 2016 en Estambul

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El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, denunció este jueves las "presiones injustificadas" de Riad y sus aliados para quitar a la coalición militar liderada por Arabia Saudí en Yemen de una lista de violadores de los derechos de los menores.

Ban dijo en una conferencia de prensa que Riad amenazó con "suprimir el financiamiento de varios programas de la ONU", pero el embajador saudí, Abdalá al Mualimi, lo negó de inmediato.

"No usamos amenazas ni intimidaciones ni hemos hablado de financiamiento. No es nuestro estilo o nuestra cultura utilizar amenazas e intimidación", dijo.

Según diplomáticos de la ONU, Arabia Saudí amenazó con cortar el financiamiento a la UNRWA, que ayuda a los refugiados palestinos y que tiene grandes dificultades financieras.

Riad también movilizó en su favor a la Organización de la Cooperación Islámica y a la Liga Árabe.

La ONU cedió el lunes ante la presión de Arabia Saudí para quitar a la coalición militar que este país lidera de la lista de países y organizaciones acusadas por la muerte de menores en conflictos armados.

El retiro del país es provisorio y se espera tener más información para tomar una decisión definitiva. Pero el Raid afirma que es la decisión es "irreversible y sin condiciones".

Ban reafirmó que el contenido del informe "no cambiará".

El documento acusa a la coalición liderada por el Riad de haber provocado la muerte del 60% de los niños muertos en el conflicto en Yemen en 2015, una cifra que el Riad niega.

La decisión de retirar a la coalición de la lista negra "fue de las más difíciles y dolorosas que jamás tomé", dijo el secretario general de la ONU.

Pero agregó que había que tener en cuenta "que otros millones niños sufren gravemente si, como me fue sugerido, varios países suprimen el financiamiento de varios programas de la ONU".

Mencionó "niños ya vulnerados en Palestina, Sudán del Sur, Siria y Yemen".

En una crítica dirigida a los miembros del Consejo de Seguridad, estimó que "cuando los informes de la ONU son atacados (...) para revelar las violaciones de los derechos humanos, los países miembros deberían defender los mecanismos y los mandos que ellos mismos instauraron".

Los rebeldes chiíes hutíes, que controlan Saná, la capital de Yemen, también son denunciados en el informe de la ONU publicado la semana pasada sobre el destino los menores víctimas de los conflictos armados en 2015 en 14 países.

"Todas las partes en conflicto deben hacer más para proteger a los civiles, respetar el derecho humanitario y encontrar una solución política", expresó Ban.

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