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El primer ministro británico y líder de los conservadores del país, David Cameron, en el foro de primavera de su partido, en el centro de Londres el 9 de abril de 2016

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David Cameron se convirtió este domingo en el primer jefe de Gobierno británico que publica su declaración de impuestos, en un intento de recuperar la iniciativa en el escándalo de los 'Panama Papers', que confiesa haber gestionado mal.

El primer ministro conservador anunció asimismo la creación de un "grupo de trabajo" con los mejores expertos de la lucha contra el blanqueo de dinero y la evasión fiscal para investigar las revelaciones de los 'Panama Papers'.

Tras una dura semana, en la que hubo llamados a su dimisión, Cameron ha decidido innovar y es el primer jefe de un partido político en mostrar su declaración de impuestos de los últimos seis años.

El objetivo es demostrar que nunca intentó eludir al fisco, tras haber confesado tardíamente el jueves por la noche que tuvo hasta 2010 participaciones en una sociedad 'offshore' de su padre Ian, ya fallecido, con sede en las Bahamas.

Cameron vendió sus acciones en enero de 2010 por 30.000 libras esterlinas (37.000 euros o 42.000 dólares), unos meses antes de asumir el cargo de primer ministro.

En 2014/15 el primer ministro pagó 76.000 libras (94.000 euros, 106.000 dólares) de impuestos sobre una renta de más de 200.000 libras (240.000 euros, 271.000 dólares) .

Cameron, que asegura haber vendido todas las acciones en su poder cuando llegó a la jefatura de Gobierno, afirma tener como ingresos su salario de primer ministro y el alquiler de la casa familiar en Londres, que fue de 46.899 libras en ese ejercicio.

Los años precedentes también había declarado 300.000 libras recibidas en herencia a la muerte de su padre en 2010, así como dos donaciones de su madre de 100.000 libras cada una.

- Rico y elitista -

Al apostar por la transparencia, Cameron quiere rebajar tensiones, aunque sigue expuesto a críticas por su riqueza en tiempos de austeridad. Este exalumno de Oxford y del prestigioso colegio de Eton ha sido acusado con frecuencia de elitismo.

"Sé que debería haber gestionado mejor este asunto" admitió el sábado refiriéndose a los 'Panama Papers', al tiempo que centenares de personas pedían su dimisión frente a Downing Street

"La Unión Europea intenta incrementar la transparencia de los fondos de inversión pero David Cameron ha parado el proceso. No solamente no hace nada para mejorar las cosas, sino que las empeora. Entorpece la justicia fiscal, es algo repugnante", explicó a AFP Abi Wilkinson, una de las organizadores de la protesta.

"No ha sido una gran semana" admitió por su lado Cameron en una reunión ante los delegados del partido conservador, aunque recordó que no había hecho nada ilegal.

Fueron necesarios cuatro confusos comunicados emitidos por su gabinete antes de que el primer ministro británico se decidiera a reconocer que poseía participaciones en esa empresa basada en un paraíso fiscal.

"No culpen a mis asesores, yo tengo toda la culpa. He aprendido la lección" consintió el primer ministro.

Un 'mea culpa' demasiado tardío, según el líder de la oposición laborista, Jeremy Corbyn, quien afirmó el viernes por la noche que el primer ministro había "perdido la confianza de los británicos" aunque sin llegar a pedir su dimisión.

Cameron no sólo sale de una semana, sino de un mes nefasto. Antes del caso de los 'Panama Papers', tuvo que hacer frente a la crisis de la siderurgia y a las acusaciones de sacrificar empleos locales para mantener buenas relaciones con China.

El primer ministro, que lucha para mantener a su país dentro de la Unión Europea, apenas hizo una breve alusión al referéndum del 23 de junio, el sábado durante un acto antes de las elecciones locales de mayo.

Un sondeo YouGov mostró el viernes que su popularidad había caído a niveles inéditos desde julio de 2013, con 58% de opiniones desfavorables.

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