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Una mujer votando en las elecciones presidenciales chadianas, en Yamena el 10 de abril de 2016, donde el gran favorito es el mandatario saliente, Idriss Deby, que lleva 26 años en el poder

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Los chadianos votaban este domingo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, en las que se enfrentan 13 candidatos, entre ellos el principal favorito, el presidente saliente Idriss Deby Itno, en el poder desde hace 26 años.

Los colegios electorales del país, uno de los cinco más pobres del mundo, abrieron poco después de las 07H00 (06H00 GMT). Nómadas, militares y refugiados votaron desde el sábado.

En la capital Yamena, en el colegio de Njanban Ngato, los electores esperaban tranquilamente con su tarjeta biométrica, constató AFP. La presencia policial era masiva en el barrio.

"Llegó el gran día. Chad debe salir engrandecido de estas elecciones", declaró el presidente Deby Itno tras votar en esta oficina. "La clase política debe aceptar con sinceridad los resultados de las urnas", cuyos resultados provisionales no se conocerán hasta dentro de 15 días, añadió.

Por el momento no se señaló ningún incidente en los comicios, a los que están convocados cerca de seis millones de electores.

"Queremos levantar el país. Todo el mundo espera un cambio", dijo a AFP una electora de unos treinta años, Ida Nouba-Asra. "Sufrimos demasiado. No tenemos agua potable, ni casa ni trabajo".

En la elección se espera la victoria del mandatario saliente, que cuenta con el apoyo decisivo del aparato de Estado y de su partido, el Movimiento Patriótico de Salvación (MPS), dotado de medios muy superiores a los de sus rivales.

El país está clasificado por la ONU como uno de los cinco más pobres del mundo. Pese a los recursos petroleros explotados desde 2003, la mitad de la población sobrevive por debajo del umbral de pobreza, y el 70% es analfabeto.

El principal competidor del presidente saliente y líder de la oposición, Salem Kebzabo, dijo que quiere "promover la unidad nacional y la educación", y en su mítin de campaña el viernes en la capital prometió a sus simpatizantes "entrar el mismo domingo a medianoche en el palacio" presidencial.

A la presidencial se presentan otros 12 candidatos, entre ellos el ex primer ministro Joseph Djimrangar Dadnadji, miembro del partido en el poder durante 20 años. Tras dimitir del MPS, dijo que su objetivo ahora es combatir "la patrimonialidad del poder".

La fórmula es una crítica al estilo de Idriss Deby Itno, que se rodea de miembros de su etnia zaghawa para evitar traiciones y favorecer los negocios. Estos miembros ocupan los mandos del eficaz y temido ejército chadiano, que interviene en la región del Sahel contra los islamistas.

"Los miembros de la etnia zaghawa (...) se sitúan generalmente en la cima de la jerarquía militar (...) y disfrutan de una impunidad casi total", explicaba recientemente el grupo de reflexión International Crisis Group (ICG).

Dichos privilegios están muy mal vistos por la población. Además, el presidente-candidato no tolera ninguna contestación en las calles y desde hace varias semanas la sociedad civil tiene prohibido manifestarse en favor de una alternancia democrática.

La principal amenaza de atentados, sin embargo, viene de los islamistas del grupo nigeriano Boko Haram, que atacó dos veces Yamena en 2015. Esto "legitima un régimen fuerte" y medidas de seguridad reforzadas, de acuerdo con el ICG.

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