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Donald Trump, durante un mitin que dio el pasado 12 de marzo en Cleveland (EEUU)

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Miles de manifestantes tratarán de hacerse oír en EEUU durante las convenciones de investidura del republicano Donald Trump y la demócrata Hillary Clinton en julio, pero operativos de seguridad por 100 millones de dólares se encargarán de mantenerlos a raya.

El centro de Cleveland (Ohio, norte), donde los delegados republicanos se reunirán del 18 al 21 de julio para designar formalmente a Donald Trump como candidato presidencial, pronto estará cubierto de kilómetros de vallas metálicas y policías superequipados gracias a los 50 millones de dólares asignados por el Estado federal.

Sólo los delegados, invitados y periodistas podrán ingresar en el perímetro del Quicken Loans Arena, que estará asegurado por agentes del Servicio Secreto.

- Anti-Trump -

La ciudad también demarcó una zona muy amplia, de unos 8,5 km2, en la que estarán prohibidas las manifestaciones, excepto en lugares previamente autorizados. Los numerosos grupos que se oponen a Trump, los activistas antirracistas, una asociación antinuclear e incluso los partidarios del republicano podrán manifestarse y congregarse sólo en los lugares señalados para tal fin.

Como en las convenciones anteriores, las asociaciones se quejan de lo lejos que se ubican estos lugares. Solo una marcha fue autorizada y transcurrirá a más de 300 metros de la convención para terminar en una zona industrial.

"No está en discusión el hecho de que hay temas de seguridad", dijo a la AFP Christine Link, directora de la filial de Ohio de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU).

"Pero creemos que las primera y cuarta enmiendas de la Constitución no tienen que ser pisoteadas para garantizar la seguridad", dijo en referencia al derecho a la libertad de expresión y la protección contra los registros y cacheos injustificados.

Porque en el interior de esta gran zona urbana estará prohibida una larga lista de objetos: armas blancas, pistolas de aire, drones, aerosoles, aunque sí neveras portátiles, mochilas grandes y pelotas de tenis.

Las armas de fuego, en cambio, estarán autorizadas porque los republicanos, que gobiernan en Ohio, consideran que se trata de un derecho constitucional.

Con o sin autorización, manifestantes de todo el país convergerán aquí para protestar contra Trump. Por ejemplo, una marcha está coorganizada sin permiso por Susan Schnur, una activista antirracista.

¿Hay riesgo de desbordamiento? "Si los jóvenes luchan, voy a apoyarlos. Si soy arrestada, voy a estar preparada. Tendré mis medicamentos conmigo", dijo a la AFP.

- Pro-Sanders -

Del lado demócrata, las manifestaciones estarán sazonadas con grandes concentraciones de partidarios de Bernie Sanders, el perdedor en las primarias contra Hillary Clinton, en el parque frente al Wells Fargo Center en Filadelfia, Pensilvania (este), donde tendrá lugar la convención del 25 al 28 de julio.

La víspera de la apertura estás previstas una marcha ecologista y contra la fracturación hidráulica así como una manifestación pro-Sanders. El senador de Vermont, que técnicamente no ha quedado fuera de la contienda, podría incluso participar.

"Es una posibilidad, pero su agenda no se confirma con tanto tiempo de anticipación", dijo a la AFP su portavoz, Michael Briggs.

Como en Cleveland, la policía, que cuenta con 6.100 agentes, recibirá el refuerzo de los departamentos de policía vecinos, y el costo del dispositivo será asumido por el gobierno federal, por una suma de 43 millones de dólares. Un vehículo blindado forma parte de las compras, de acuerdo con la cadena de televisión CBS.

El municipio emitió permisos a los manifestantes, pero algunos como Cheri Honkala, de la Campaña por los Derechos Económicos y Humanos de las Personas Pobres, una coalición de organizaciones que luchan por eliminar la pobreza, recibieron respuestas negativas a sus solicitudes. Ella, no obstante, desafiará la prohibición.

"La mayoría de las personas que se manifestarán no están contentas con que Hillary Clinton sea nombrada para la presidencial", dijo a la AFP.

Previendo no tener que recurrir a arrestos colectivos, el concejo municipal aprobó un decreto para imponer multas de 100 dólares para evitar la detención a los manifestantes que, por ejemplo, se rehúsen a dispersarse.

Pero de ser necesario, la antigua prisión de Holmesburg se reabrirá. "Evidentemente debemos prepararnos para lo peor, pero tomamos todas las medidas para evitarlo", afirma una portavoz del alcalde, Lauren Hitt, quien señala que Filadelfia ha gestionado eventos mucho más grandes, como la visita del papa Francisco en septiembre pasado.

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