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Cubanos muestran imágenes del expresidente cubano Fidel Castro y su hermano el presidente Raúl Castro (D) durante el desfile del 1° de Mayo en La Habana, el 1 de mayo de 2016.

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Cientos de miles de trabajadores cubanos marcharon este domingo por el 1 de Mayo en apoyo a las medidas de flexibilización económica de Raúl Castro, quien presidió la movilización en La Habana, y a los amenazados gobiernos de Brasil y Venezuela.

Como cada año, empleados y estudiantes desfilaron desde primeras horas en varios puntos de la isla para celebrar el Día de los Trabajadores bajo la orientación de la dirigencia comunista.

Solo en La Habana participaron unas 600.000 personas - según la prensa estatal-, que al grito de consignas y con carteles de apoyo al socialismo, llenaron la emblemática Plaza de La Revolución.

Raúl Castro, con camisa blanca de mangas largas, presidió la conmemoración, que este año incluyó a los gobiernos de izquierda de la región en sus proclamas de respaldo al socialismo.

"Este 1 de mayo es una jornada también para denunciar las maniobras dirigidas a debilitar los procesos de integración regional de nuesra América, revertir los avances alcanzados en las políticas sociales y desestabilizar a los gobiernos de izquierda y progresistas en el poder", afirmó Ulises Guilarte, secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba.

Durante su discurso a la multitud, Guilarte, miembro del poderoso Buró Político del Partido Comunista de Cuba, mencionó en particular a los gobiernos de Venezuela, Brasil, Bolivia, Ecuador y El Salvador.

A la par, los trabajadores estatales cubanos respaldaron la "actualización del modelo económico" que impulsa desde 2008 el gobierno de Raúl Castro, y que incluye una cautelosa apertura al sector privado y a las inversiones extranjeras.

El lento proceso de reforma fue ratificado por el Séptimo Congreso del Partido Comunista de Cuba, que se realizó entre el 16 y 19 de abril.

La dirigencia del partido único ratificó el carácter socialista de la economía y descartó un cambio más profundo o acelerado en el modelo de corte soviético, sepultando las expectativas que había generado la reconciliación política con Estados Unidos en 2015.

"Este desfile se convierte cada año en una contundente demostración al respaldo de nuestro pueblo a la actualización del modelo económico y social que elegimos libremente como nación soberana", dijo Guilarte.

Asimismo, reiteró la exigencia de Cuba a Estados Unidos para que levante el embargo económico impuesto en 1962 y devuelva el "territorio ilegalmente ocupado por la base naval de Guantánamo", en el extremo oriente de la isla.

Otrora enemigos de la Guerra Fría, los dos países mantienen todavía serias diferencias que impiden una normalización plena de sus relaciones, pese a la histórica visita a La Habana que realizó en marzo el presidente Barack Obama.

De los casi cinco millones de trabajadores cubanos, un 71% labora en el sector estatal, según las estadísticas oficiales.

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