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Simpatizantes de la oposición armenia gritan durante unos enfrentamientos con la policía que bloqueaba las calles próximas a la comisaría de la toma de rehenes, a última hora del miércoles 20 de julio en Ereván

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La policía armenia anunció este jueves decenas de detenciones en Ereván tras los violentos enfrentamientos durante la noche entre policías y manifestantes, que protestaban por la forma en que el Gobierno afronta la toma de rehenes en una comisaría de la capital armenia.

El miércoles, los manifestantes tiraron piedras contra las fuerzas policiales desplegadas alrededor del edificio en el cual desde el domingo un grupo de hombres armados vinculados a la oposición se atrincheró con cuatro rehenes.

Indignados por la forma en que el Gobierno gestiona esta crisis de rehenes, los manifestantes reclaman a las autoridades una solución pacífica. La policía respondió disparando gases lacrimógenos y granadas ensordecedoras.

Al menos 51 personas, entre ellas 25 policías, resultaron heridas en los enfrentamientos, informó el Ministerio de Sanidad. Unas 2.000 personas seguían protestando a primeras horas del jueves, antes de ser dispersadas por la policía antidisturbios durante la madrugada, que llevó a cabo decenas de arrestos.

Al menos 15 miembros del partido moderado Acuerdo Civil, en la oposición, figuran entre los detenidos, informó a los periodistas su dirigente, el parlamentario Nikol Pachinian.

"Lo que ocurrió es inaceptable", declaró el jueves el primer ministro armenio, Ovik Abraamian, citado por la prensa local. Es "imposible obtener cambios reales a través de la violencia", agregó.

La toma de rehenes se produjo el domingo. Un grupo de hombres armados vinculados a un opositor encarcelado, Jirair Sefilian, irrumpió en el edificio, matando a un agente e hiriendo a otros dos. Dos rehenes fueron liberados ese mismo día y otros dos el lunes.

Entre los rehenes que siguen bloqueados en el edificio figuran dos altos mandos, el subcomisario de la policía nacional Vardan Egiazaryan y el subjefe de la policía de Ereván, Valeri Osipyan.

Los secuestradores, que se apoderaron de un gran arsenal de la policía, pidieron a los armenios que salieran a la calle para apoyar sus demandas, especialmente la dimisión el presidente Serzh Sargsian.

- EEUU pide moderación -

El Departamento de Estado estadounidense condenó este "recurso a la violencia" y llamó al gobierno a "gestionar la situación con la moderación apropiada".

Sefilian, líder de un pequeño grupo de oposición, y seis de sus partidarios fueron detenidos en junio, acusados por las autoridades de estar preparándose para apoderarse de varios edificios públicos y de telecomunicaciones en Ereván.

Crítico feroz del Gobierno, Sefilian ya fue detenido en 2006 y encarcelado durante 18 meses después de haber hecho un llamamiento a "derribar al Gobierno mediante la violencia". El año pasado volvió a ser arrestado, junto a varios de sus partidarios, por sospechas de preparación de golpe de Estado, pero fue liberado poco después.

De origen armenio, Sefilian nació en Líbano, donde combatió durante la guerra civil de los años 80. Luego se trasladó a Armenia para participar en la guerra contra Azerbaiyán por el control de la disputada región de Nagorno Karabaj.

El presidente Sargsian, exmilitar, fue elegido en 2008 y su elección, cuestionada por la oposición, provocó un brote de violencia que dejó diez muertos.

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