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El secretario de Estado John Kerry al revelar el informe anual sobre los Derechos Humanos en el Departamento de Estado el 13 de abril de 2016

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Gobiernos y actores no estatales están asfixiando las libertades elementales, denunció este miércoles el Departamento de Estado en su reporte anual sobre derechos humanos, que lanza críticas a países latinoamericanos como Venezuela y Cuba.

El secretario de Estado, John Kerry, aludió en el prefacio del extenso reporte a "una acelerada tendencia" en el mundo contra valores democráticos, en lo que para Estados Unidos apunta a ser una "crisis global de gobernabilidad".

"En todas partes del mundo, vemos una acelerada tendencia de parte de actores estatales y no estatales de cerrar los espacios de la sociedad civil, sofocar la libertad de los medios y marginar las voces disidentes", dijo Kerry, apuntando, en los casos más extremos, a asesinatos y personas expulsadas de sus hogares.

En el informe, relativo a 2015, Kerry resaltó las violaciones a los derechos humanos y los "actos criminales" cometidos por grupos radicales como Estado Islámico (EI), Boko Haram, Shebab y Talibán.

Pero el diplomático estadounidense también criticó los intentos de autoridades electas de sofocar a la oposición y la prensa independiente, y denunció el "efecto corrosivo" de la corrupción en la democracia, el respeto a los derechos y el cumplimiento de la ley.

El informe, elaborado en cada país por los diplomáticos estadounidenses, es crítico de rivales de Washington como Rusia y China y de enemigos como Irán y Corea del Norte.

Pero también dibujó un cuadro desfavorable de aliados como Turquía, socio de la OTAN, donde el gobierno del presidente Recep Tayyip Erdogan ha arremetido contra medios opositores y ordenado el arresto de periodistas.

También fustigó al régimen militar de Egipto, que recibe 1.500 millones de dólares en ayuda militar estadounidense, y es acusado de torturas y asesinato de prisioneros.

"Las normas mencionadas en este reporte son normas universales" de derechos humanos y no "estándares arbitrarios que Estados Unidos quiere imponer a las personas", dijo Kerry.

El informe no tiene implicaciones legales en las políticas de Estados Unidos y no compromete a Washington a retirar la ayuda militar a acusados de violaciones de derechos humanos o a imponerles sanciones.

Pero Kerry dijo que el documento fortalecerá la determinación de Estados Unidos para promover lo que denomina "libertades fundamentales" y apoyar a los grupos que Washington ve como defensores de derechos humanos.

Tom Malinowski, subsecretario de Estado para Derechos Humanos, dijo que las maniobras de Moscú y Pekín contra los disidentes envían un mal ejemplo a otras potencias.

Denunció que Rusia trata a sus ciudadanos que hacen campaña contra la tortura y a favor de elecciones libres como traidores y que la legislación china mezcla activismo pacífico y periodismo con terrorismo.

"Es particularmente preocupante porque es más probable que otros países copien esas prácticas", dijo Malinowski.

- Acoso de activistas en América Latina -

El Departamento de Estado destacó el fortalecimiento en las últimas décadas de la sociedad civil, pero advirtió de un incremento de los ataques contra activistas y periodistas por parte de gobiernos que buscan evadir el control de sus ciudadanos.

En América Latina, el Departamento de Estado aludió a distintos mecanismos -desde arrestos a trabas burocráticas- para restringir la labor de organizaciones civiles y periodistas críticos, apuntando sus dardos contra gobiernos fuera de sintonía con Washington, como Venezuela y Ecuador.

Cuba, en pleno proceso de acercamiento diplomático con Estados Unidos, no fue exceptuada.

Los órganos de seguridad de la isla continúan realizando detenciones "arbitrarias" para impedir protestas, señaló el informe, denunciando el arresto en 2015 de disidentes políticos que habían sido liberados tras el acuerdo entre Washington y La Habana.

Kerry insistió en el llamado realizado por el presidente Barack Obama a una "mayor apertura política" en Cuba durante su histórica visita a La Habana en marzo.

En otros países, las leyes y la burocracia deliberadamente obstaculizan la labor de las organizaciones civiles y los medios independientes, según el informe.

En Ecuador, el gobierno del presidente Rafael Correa usa leyes de propiedad intelectual para censurar contenidos en internet, y en Venezuela las leyes que controlan la información son vagas y susceptibles de "interpretaciones políticas".

Estados Unidos también denunció la creación de mecanismos burocráticos en Nicaragua y Bolivia, otros dos países distanciados de Washington, especialmente diseñados para acosar y limitar a los activistas críticos.

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