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Las banderas de China y Estados Unidos antes de una rueda de presa con los ministros de relaciones exteriores de ambos países en Pekín el 27 de enero de 2016

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El presidente de Estados Unidos Barack Obama emprendió el martes acciones contra los "desleales" subsidios de China a los cereales y montó un nuevo pleito comercial pero también cultural y políticamente sensible.

Washington alega que China vierte 100.000 millones de dólares para apoyar los precios del trigo, maíz y arroz lo cual va en contra de lo admitido por la Organización Mundial de Comercio (OMC) ante la cual presentó la denuncia.

"Cuando otros países transgreden normas para perjudicar a trabajadores y agricultores estadounidenses, debemos hacerlos responsables", dijo Obama al anunciar la denuncia.

China es el mayor productor mundial de trigo y arroz y tiene una significativa influencia en los mercados agrícolas mundiales.

El arroz, especialmente, tiene, además, un profundo significado cultural y político en el país asiático.

Al anunciar la denuncia contra China, funcionarios estadounidenses dijeron que desde 2012 ha superado el nivel de subsidio admitido para los precios de referencia de los granos.

- "Distorsión" de los precios chinos -

"Estos programas distorsionan los precios chinos, perjudican a los agricultores estadounidenses y claramente pasan los límites que China se comprometió a respetar al integrarse a la OMC", dijo el representante comercial de Estados Unidos Michael Froman.

El secretario de Agricultura Tom Vilsak dijo que "si China se aviene a emprender un sistema comercial compatible con la OMC" Estados Unidos mejoraría exportaciones agrícolas anuales de 20.000 millones de dólares.

Seis décadas atrás, Mao Zedong impulsó el "Gran Salto Adelante" en un intento por industrializar China pero eso desencadenó con una hambruna que costó 45 millones de vidas.

Actualmente y para enojo de Washington, China estimula la autosuficiencia agrícola y protege la oferta.

Estados Unidos sostiene que China ayuda a los agricultores para que produzcan a menor costo y ganen competitividad en el mundo.

- El factor político -

Washington estima que su producción de arroz, trigo y maíz genera unos 20.000 millones de dólares anuales y da trabajo a unos 200.000 estadounidenses.

La mayoría de esos empleos se localizan en estados como Iowa y Kansas los cuales, dado el particular sistema electoral estadounidense, tienen un gran poder para decidir las elecciones presidenciales.

Obama sostuvo que China fija deliberadamente precios de producción que "llevan desleales subsidios que violan las normas de la OMC",

"Esas desleales distorsiones de precios en importantes cosechas conducen a la sobreproducción de China y perjudican a los agricultores estadounidenses que exportan sus cosechas al resto del mundo", añadió.

La carrera hacia las elecciones presidenciales de noviembre mostró que los candidatos son proclives al proteccionismo y China ha sido el blanco central de esa retórica.

El candidato presidencial republicano Donald Trump ha acusado a China de robar secretos comerciales de Estados Unidos y calificó a Pekín como "el más grande manipulador de monedas".

La administración de Obama ha apostado a que vincular a China a las normas internacionales, como las de la OMC, sea más beneficioso para Estados Unidos que imponerle sanciones.

Empero la Casa Blanca remarcó que quiere que Pekín asuma sus responsabilidades.

"Esta es la decimocuarta denuncia contra China desde que asumí el cargo" en 2009, dijo Obama. "Y hemos ganado todos los casos que se han resuelto", afirmó.

"Habría que terminar con los ilegales subsidios de China, eliminar las significativas barreras a las exportaciones estadounidenses y equilibrar el juego para los agricultores estadounidenses y sus familias que dependen de la industria del arroz, el trigo y el maíz y de los cientos de miles de empleos que generan", añadió.

La denuncia fue presentada en momentos en que la administración de Obama trata de salvar el tratado de libre comercio transpacífico (TPP) con 12 países, al cual se han opuesto tanto Trump como Clinton. Varias organizaciones sociales también lo reprueban porque sostienen que pone en riesgo la soberanía y las leyes estadounidenses.

"Mientras espera que el Congreso se pronuncie por el TPP, China está impulsando su propia iniciativa de acuerdo comercial que abarca a 16 países e incluye a Japón e India", advirtió Froman.

El funcionar advirtió que ese acuerdo que impulsa Pekín no asegura normas justas ni una competencia limpia ni tampoco impide, por ejemplo, el robo de la propiedad intelectual.

"No tiene ninguno de los elevados estándares que sí tiene el TPP", dijo Froman.

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