AFP internacional

Una bandera griega flamea arriba del parlamento griego el 22 de mayo de 2016

(afp_tickers)

Pese a la presión europea, el FMI se niega a volver a sacar la billetera para Grecia sin compromisos concretos para reducir la deuda del país, lo que podría provocar un enfrentamiento con la zona euro.

Ni un céntimo de los 10.300 millones de euros de préstamos obtenidos por Atenas el miércoles provendrá de las cajas del Fondo Monetario Internacional (FMI), que sigue tocando su propia partitura para salvar su credibilidad.

¿Hasta cuándo? ¿Puede el FMI, que ha participado en rescates anteriores de Grecia, seguir haciendo oídos sordos y negándose a participar en el plan de ayuda europeo de mediados de 2015?

"Por supuesto que sí", responde Thanos Catsambas, quien fue el representante de Grecia ente el FMI hasta julio del año pasado. "No tiene ningún motivo para ser parte de eso y puede permanecer bajo perfil dando una ayuda puramente técnica", dice en una entrevista con la AFP.

Según el funcionario, al seguir vinculado a las negociaciones con Atenas, el FMI ya está haciéndole un "favor" a países como Alemania, que requieren de su presencia para garantizar que las reformas se implementen en Grecia.

- Cambio -

Los tiempos han cambiado. Tanto en 2010 como en 2012, el FMI concedió a Grecia la mayor línea de crédito de su historia, bajo la presión de Europa y pese a las dudas sobre la viabilidad de sus finanzas públicas. En total, 58.000 millones de euros fueron prometidos a Atenas, de los cuales alrededor de 31 han sido desembolsados ​​hasta hoy.

"En 2010, Grecia era una pieza central de la unión entre los europeos, y el FMI tuvo que renunciar a sus principios y aprobar algo que sabía condenado al fracaso con la intención de evitar una crisis financiera", explica a AFP Desmond Lachman, un exfuncionario del FMI.

En la actualidad, la institución tiene más libertad de acción: los riesgos de contagio griego han sido neutralizados y la zona euro se hizo con sus propios fondos de emergencia para ayudar a sus países miembros.

El FMI también actúa con máxima cautela después de haber sudado frío en el verano de 2015, cuando Grecia le infligió el mayor default de su historia (2.000 millones de euros), asestando un duro golpe tanta a su credibilidad como a su integridad financiera.

Este capítulo no está aún del todo cerrado, en tanto Atenas tiene todavía que pagar unos 14.600 millones de euros.

- "Seamos serios" -

Antes de comprometerse de nuevo a nivel financiero, el FMI quiere estar seguro de que la deuda griega es sostenible y exige a los europeos medidas de alivio drásticas como la congelación de los reembolsos o décadas de prórroga de los vencimientos.

"En pocas palabras, el FMI dice: 'dejémonos de simulacros y seamos serios'", analiza Lachman, asegurando que el organismo responde de esta forma a "la presión" de los países emergentes para que Grecia esté sujeta a las mismas reglas que los demás.

Al desbloquear el miércoles nuevos préstamos para Atenas, los europeos se cuidaron, sin embargo, de establecer cualquier compromiso específico sobre la deuda, limitándose a establecer una vaga hoja de ruta.

Insuficiente, juzgó de inmediato el FMI. "Debemos estar seguros de que la serie de medidas sobre las que Europa está dispuesta a comprometerse es consistente con lo que creemos que es necesario (...). No es el caso", resumió el miércoles un alto responsable del organismo .

El FMI espera llegar a un acuerdo antes de fin de año y los principales países europeos dan por sentado su participación financiera.

Pero la brecha que los separa parece aumentar.

El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, ironizó sobre las recomendaciones del FMI de congelar los pagos de la deuda griega hasta el año 2040. "Se podría conceder un período de gracia de 1.000 años".

Según Catsambas, las propuestas del FMI van quizás demasiado lejos para los líderes europeos, enfrentados a la desconfianza de sus ciudadanos.

"De alguna forma, hablar tan a futuro es casi como un 'haircut' (descuento de la deuda, ndlr) y no sé si los europeos pueden aceptar eso".

afp_tickers

 AFP internacional