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Un joven se zambulle en las aguas del Bósforo frente a la Academia militar de Kuleli el 4 de agosto de 2016 en Estambul

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Con sus torres gemelas y su fachada reluciente a orillas del Bósforo, la academia militar de Kuleli es uno de los edificios otomanos más llamativos de Estambul, pero su papel en la intentona golpista de julio hace que su futuro sea una incógnita.

No se sabe qué será de este establecimiento, fundado en 1845 por el sultán Abdulmecid I, desde la implicación de varios oficiales e instructores de la escuela en el golpe de Estado fallido del 15 de julio contra el presidente Recep Tayyip Erdogan.

Las autoridades han ordenado por decreto el cierre de todas las escuelas militares con el objetivo de neutralizar la influencia del predicador musulmán Fethullah Gulen, al que Ankara acusa de ser el instigador del golpe.

Un total de 62 estudiantes de Kuleli, todos ellos adolescentes pillados en el golpe, fueron detenidos y luego puestos en libertad. Siete, mayores de edad, siguen entre rejas.

Algunos alumnos declararon a la prensa turca que la jerarquía les pidió que fueran al puente del Bósforo, donde comenzó la insurrección, el 15 de julio por la noche, pero no tenían ni idea de lo que ocurría.

"Nos enteramos de lo que había sucedido realmente cuando llegó la policía, al día siguiente por la mañana, para detenernos", explicó un estudiante, Ali Akdogan, a la agencia de prensa progubernamental Anadolu. "Nos engañaron".

- Parte de la memoria de Estambul -

El futuro de Kuleli, una de las academias militares de Turquía más antiguas, es incierto.

Según Tayfun Kahraman, presidente de la cámara de urbanistas de Estambul, se trata de un edificio "emblemático" y "grabado en la memoria de Estambul". "En sus usos futuros, hay que proteger esta memoria".

El urbanista destaca que el edificio dispone de parques que deben abrirse al público. "Hay muchos ejemplos en Europa, como los Jardines de Luxemburgo" en París, apunta Kahraman.

Situada en la orilla asiática del Bósforo, en el barrio histórico de Cengelkoy, la academia, cuya fachada se ilumina por la noche, maravilla a los turistas.

- Herencia cultural -

Es obra del arquitecto armenio otomano Garabet Balyan, que ha dejado una herencia extraordinaria en Estambul, como el palacio de Dolmabahçe, donde vivieron los últimos sultanes.

Los cuarteles se convirtieron en hospital durante la guerra ruso-otomana (1877-1878). Los británicos lo usaron durante la ocupación de Estambul en 1920 y al final de la Primera Guerra Mundial lo entregaron a la comunidad armenia para los huérfanos.

Después de la guerra de la independencia, el edificio pasó a los turcos, en virtud del Tratado de Lausana, y en 1925 volvió a ser una academia militar.

Sobre su futuro sólo hay especulaciones.

El gobierno islamista conservador ha rechazado la idea de un hotel de 5 estrellas.

"Por el amor de Dios, ¿a quién se le ha ocurrido la idea de transformar el edificio de Kuleli en hotel?", dijo el ministro de Defensa Fikri Isik en declaraciones al periódico Hurriyet.

Can Atalay, un eminente abogado, estima que el edificio puede seguir cumpliendo con su papel de patrimonio cultural. "Se concibió como escuela militar y se usó con esa finalidad desde hace más de siglo y medio", insistió.

"No hay obstáculo -añadió- para que el complejo continúe siendo una escuela".

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