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El ministro de Finanzas brasileño, Henrique Meirelles, durante el Foro Económico celebrado en la Cámara Brasil-Francia de Comercio, en Sao Paulo el 30 de mayo de 2016

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La economía de Brasil se contrajo un 0,3% de enero a marzo en relación al trimestre anterior, un resultado mejor al esperado, pero que llega en medio de una gran incertidumbre sobre cuándo finalizará la peor recesión en décadas.

Según cifras oficiales divulgadas este miércoles, la caída del PIB de la mayor economía latinoamericana en el primer trimestre del año fue inferior a la esperada por los economistas de Itaú Unibanco, el mayor banco privado de Brasil, que proyectaban una contracción de 0,8%.

El PIB de Brasil está en rojo desde hace cinco trimestres consecutivos. El estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) informó que la caída del 1T fue de 5,4% en relación al mismo periodo de 2015, también inferior al pronóstico de -6,1% de Itaú.

Aunque mejores a las previstas, las cifras confirman la profunda crisis que Brasil atraviesa hace más de un año, en medio del desplome de los precios de las materias primas, una intensa lucha política que ha apartado del poder a la presidenta Dilma Rousseff y una megainvestigación de corrupción que tiene como blanco a gran parte de la élite política y empresarial de este gigantesco país de 204 millones de personas.

"La caída del PIB de Brasil en el 1T fue mucho más pequeña de lo esperado pero solamente debido a un salto en los gastos del gobierno. Con el ajuste de la política fiscal previsto en la segunda parte del año, esta ayuda a la economía terminará", estimó en un informe la consultora Capital Economics, con sede en Londres.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) revisó este miércoles a la baja sus estimaciones para la economía brasileña y proyectó una contracción de 4,3% para 2016 y una de 1,7% para 2017. Si estas cifras se confirman, Brasil tendría su peor recesión en un siglo.

El mercado brasileño es menos pesimista para un año que ya carga con el arrastre del desplome de 3,8% del 2015: el último informe Focus, publicado el lunes pasado por el Banco Central en consulta con un centenar de operadores, anticipa una caída del PIB de 3,81% este año y un crecimiento de 0,55% en 2017.

- "Ni maxi ni mini" -

Rousseff fue suspendida de su cargo el mes pasado mientras es juzgada por el Senado por una supuesta manipulación de las cuentas públicas.

Fue reemplazada por su exvicepresidente devenido enemigo Michel Temer, cuyo gobierno comenzó a los tumbos con la caída de dos ministros acusados de querer frenar la investigación del megafraude a la estatal Petrobras.

Pero en el Congreso logró aprobar un inmenso déficit fiscal primario para 2016 que le da tiempo para impulsar medidas promercado, como cortes de gastos y la reforma del sistema de pensiones con la implementación de una edad mínima para jubilarse.

"Ya no existe en Brasil espacio para un Estado hinchado e ineficiente. El Estado que la sociedad brasileña quiere es aquel que ofrece oportunidades para el progreso y los emprendimientos", dijo Temer este miércoles durante la asunción de los nuevos presidentes de bancos, entes y empresas estatales como Petrobras.

"El Estado que queremos no es grande ni pequeño, ni maxi ni mini, es un Estado suficiente" y "eficiente", insistió.

- Industria e inversiones en problemas -

De enero a marzo pasado, uno de los sectores productivos más golpeados fue la industria, con una retracción de 1,2% en relación a los tres meses previos, así como la agropecuaria (-0,3%) y los servicios (-0,2%), precisó el IBGE.

El consumo de las familias cayó 1,7% y las inversiones 2,7%, pero el consumo del gobierno aumentó 1,1% y las exportaciones crecieron un importante 6,5%, mientras las importaciones cayeron un 5,6%.

El desempleo subió a 11,2% entre febrero y abril, elevando a 11,4 millones la cifra de desocupados, contra 8 millones de hace un año.

"La industria y la inversión están hundiendo al PIB y el gobierno interino debe concentrarse en adoptar medidas" para impulsar estos sectores, dijo a la AFP Ignacio Crespo, experto en macroeconomía de Guide Investimentos en Sao Paulo.

"Existen muchas dudas sobre la capacidad del gobierno para superar las dificultades económicas y las divisiones políticas dentro del partido PMDB en el poder", pero si el gobierno de Temer "puede seguir trabajando" con el Congreso, la recesión llegará a su fin en 2017, con un crecimiento del PIB de entre 0 y 1%, opinó el experto.

Rousseff afirma su inocencia y asegura que es víctima de un "golpe parlamentario" tramado por Temer, pero si el Senado la declara finalmente culpable éste gobernará Brasil hasta el fin previsto de su mandato, el 31 de diciembre de 2018.

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