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Unos transeúntes pasan por delante de un panel electrónico con información de la cotización del índice Nikkei de la Bolsa de Tokio el 12 de septiembre de 2016 en la capital japonesa

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Los rumores de una subida de tasas de la Reserva Federal estadounidense desplomaban este lunes las bolsas en todo el mundo, un temor que afectaba también al mercado de la deuda.

"Los mercados mundiales cayeron de la cama tras un mes de agosto somnoliento", aseguró Jasper Lawler, analista en CMC Markets. "Los movimientos hasta ahora habían sido tan sorprendentemente débiles en los mercados de acciones que sólo podía terminar con un sobresalto", indicó.

Las incógnitas sobre el futuro de la política monetaria, sobre todo en Estados Unidas, "levantan vientos de estrés en los mercados pero tampoco se puede hablar de pánico", asegura Andrea Tuéni, analista de Saxo Banque.

En Asia y Europa, las bolsas cayeron siguiendo la estela de Wall Street. El Dow Jones perdía 0,44% y el Nasdaq un 0,54%.

Hong Kong cerró este lunes con pérdidas del 3,36%, Shanghái cayó un 1,85% y el Nikkei de la bolsa de Tokio cedió 1,73%.

En Europa, la Bolsa de Londres cerró con un retroceso de 1,12% de su índice principal, FTSE-100, en tanto que en Fráncfort el Dax cedía 1,34% y en París el CAC 40 bajaba 1,15%.

El Ibex 35 de la Bolsa de Madrid cayó un 1,76% y el FTSE Mib de Milán se derrumbó el 1,84%.

"El statu quo de la BCE [Banco Central Europeo] del jueves pasado y algunas declaraciones de miembros de la FOMC [el comité de política monetaria del banco central estadounidense] provocaron un retorno brutal de la volatilidad en los mercados", indican los analistas de Aurel BGC.

El llamado índice VIX, que refleja la incertidumbre sobre el precio futuro de las acciones, subía este lunes par la mañana a niveles que no había alcanzado desde el referéndum sobre el Brexit en junio.

La posibilidad, que hasta parecía remota, de que la Fed suba sus tasas en su reunión del 20 y 21 de septiembre, "está de nuevo sobre la mesa", tras las declaraciones de la semana pasada de algunos de sus miembros, asegura Andrea Tuéni.

El viernes, Eric Rosengren, presidente de la sede regional de la Fed en Boston, conocido hasta ahora por defender la política de tasas bajas, dijo por segunda vez en dos semanas que había que normalizar progresivamente la política monetaria estadounidense. Este lunes se esperan nuevas intervenciones de miembros de la Fed.

Por su parte el Banco Central Europeo (BCE) frustró las expectativas de los inversores el jueves pasado al mantener su política monetaria sin aumentar las tasa de interés ni ampliar su programa de compra de activos.

"Para los bancos centrales, el objetivo es salir del entorno de tipos de interés bajos y encontrar nuevos márgenes de maniobra para su política monetaria", indican los analistas de Crédit Mutuel-CIC.

Por su parte el mercado de la deuda, donde se negocia la deuda ya emitida por los Estados, también sufría este lunes y la venta masiva provocó el aumento de las tasas.

Es el caso del bund, el bono alemán a diez años, cuyos intereses volvieron a ser positivos, algo que no pasaba desde el 22 de julio.

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