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El multimillonario mexicano Carlos Slim habla durante el Foro de la Mujer el 27 de abril de 2016 en Ciudad de México

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El grupo español de construcción FCC, sobre el cual lanzó una OPA el multimillonario mexicano Carlos Slim, anunció este viernes que ya no está en números rojos, con un beneficio neto de 54,8 millones de euros en el primer semestre.

En el mismo periodo del año anterior, FCC había registrado unas pérdidas netas de 11,9 millones de euros. De hecho, el grupo insignia de la construcción española no obtenía beneficios desde el primer trimestre de 2015, cuando salió de 10 trimestres consecutivos de pérdidas.

FCC atribuye el buen resultado semestral a la reducción de sus costes de reestructuración y administrativos, así como a la mejora de la rentabilidad, a los beneficios de otras empresas en las que participa y a elementos excepcionales como la venta de su participación del 10% del metro de Málaga (sur).

La mejoría se produce pocos meses después de la oferta pública de adquisición lanzada en marzo por el millonario mexicano Carlos Slim, que ya es su máximo accionista con un 61,11% del capital, por delante de la hija del fundador del grupo, Esther Koplowitz, que mantiene un 20%.

Slim entró en el grupo a finales de 2014 aprovechando una ampliación del capital cuando FCC se encontraba en serias dificultades con unas pérdidas anuales de 724 millones de euros.

El grupo invirtió mucho durante la burbuja inmobiliaria española a principios del 2000 y, con su estallido, se hundió con una elevada deuda. Actualmente, su deuda financiera es todavía de 4.403,8 millones de euros tras haberla reducido un 19,5% en lo que va de año.

Aunque la economía española vuelve a activarse, con un ritmo de crecimiento anual alrededor del 3%, la facturación del grupo disminuyó un 8,7% interanual hasta los 2.887 millones "en gran medida por la menor actividad de la construcción en España".

El sector de las obras públicas es uno de los principales afectados por la parálisis política del país tras siete meses de discrepancias entre los partidos para formar gobierno y un ejecutivo interino que no puede lanzar nuevas inversiones.

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