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Pasajeros haciendo cola en el aeropuerto Jorge Newbery de Buenos Aires el 10 de junio de 2016, durante una huelga de controladores aéreos

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Los controladores aéreos estatales iniciaron este viernes una huelga en los aeropuertos de Argentina que generó demoras, cancelaciones y que amenaza con alterar el ritmo de los vuelos durante 48 horas en 30 terminales de todo el país.

El paro lanzado por los afiliados a la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) se debe fundamentalmente por el traspaso de sus labores a una empresa en la que pierden beneficios del convenio colectivo, explicó a la prensa el delegado sindical Marcelo Belelli.

Según el gobierno se trata de un conflicto intersindical, una puja de poderes entre los gremios del sector, en momentos en que abundan los reclamos salariales de diversos sindicatos a lo largo y ancho de Argentina.

"Estamos en huelga a nivel nacional, nos están llevando a tomar una decisión de vida sin tener ni voz ni voto ya que nos quieren pasar a una empresa privada, perdiendo todos los beneficios que tenemos", afirmó a Radio Mitre Martín Taborda, delegado de los controladores aéreos.

La medida de fuerza empezó a las 06H50 locales (09H30 GMT) y aunque en las primeras horas hubo salidas y llegadas en el Aeroparque de Buenos Aires (doméstico) y el de Ezeiza (internacional), la situación fue empeorando para los pasajeros hacia el mediodía.

Varias líneas aéreas recomendaron a sus clientes que llamen antes de dirigirse a las terminales para confirmar si sus vuelos no han sido suspendidos.

"Hay un paro programado por 48 horas hasta el sábado", dijo Taborda.

La flamante Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), de la órbita estatal, indicó en una declaración que el paro "responde únicamente a una puja de poder entre gremios".

ATE dijo que "la huelga de los trabajadores llega en respuesta a la grave situación que atraviesa el sector, con pérdida de la estabilidad laboral y salarial".

La huelga fue declarada en un contexto nacional de fuerte tensión social por despidos, una inflación de 40% anual y un aumento de 200% a 2.000% en las tarifas de luz, gas y agua dispuestos por el gobierno del presidente Mauricio Macri con el argumento de que estuvieron retrasadas durante varios años.

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