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El secretario de Estado estadounidense John Kerry en Washington el 12 de julio de 2016.

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Los jefes de la diplomacia de Estados Unidos y Rusia, John Kerry y Sergei Lavrov intentarán este viernes en Ginebra alcanzar un acuerdo para el conflicto sirio, a pesar de los fracasos a repetición de los últimos meses.

Washington y Moscú, que desde hace cinco años apoyan a los bandos opuestos en el sangriento conflicto que ha dejado mas de 290.000 muertos y millones de desplazados, buscan relanzar el plan de paz adoptado a fines de 2015 por la comunidad internacional, que incluye una tregua duradera, un plan de ayuda humanitaria y un proceso de transición política entre gobierno y oposición.

Luego de dos días de reuniones telefónicas y anuncios sobre un posible encuentro cara a cara, Kerry viajó finamente este jueves a Ginebra, anunció el departamento de Estado.

El encuentro se acordó "tras recientes conversaciones sobre Siria y se enfocará en reducir la violencia, ampliar la ayuda humanitaria para los sirios, y avanzar hacia una solución política necesaria para terminar la guerra civil", indicó el portavoz John Kirby en un comunicado.

Kerry y Lavrov hablaron por teléfono este jueves, principalmente sobre una posible "cooperación ruso-estadounidense con el objetivo de destruir los grupos activos en Siria, y ayudar a resolver los problemas humanitarios y promover un arreglo político en el conflicto sirio", según el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, que precisó que la conversación tuvo lugar por iniciativa de Estados Unidos.

Ambos responsables también conversaron por teléfono el miércoles y analizaron "los detalles de un acuerdo sobre cooperación ruso-estadounidense en la lucha contra los grupos terroristas en Siria, la extensión de la ayuda humanitaria y el lanzamiento del proceso político", según el ministerio ruso de Relaciones Exteriores.

La última reunión en Ginebra entre Lavrov y Kerry se remonta al 25 de agosto.

- Diálogos con la oposición siria -

Entretanto esta semana en Londres, la oposición siria presentó un plan de transición política.

La primera etapa del proyecto de la oposición siria prevé una fase de seis meses durante la cual "las dos partes negociadoras tendrán que comprometerse a respetar una tregua provisional" y el retorno de millones de desplazados y de refugiados.

Durante la segunda etapa, de 18 meses, Siria estaría dirigida por un gobierno de transición, cuya puesta en marcha requeriría "la salida de Bashar al Asad y de su camarilla".

La tercera y última etapa permitiría consolidar los cambios a través de unas "elecciones locales, legislativas y presidenciales" organizados "bajo la supervisión y con el apoyo técnico de Naciones Unidas".

El plan retoma elementos de la hoja de ruta establecida en noviembre de 2015 por las grandes potencias en Viena, que no fijaba, sin embargo, el destino de Bashar Al Asad.

"La idea es, una vez hayamos alcanzado un verdadero cese de las hostilidades, abrir la puerta a retomar las negociaciones políticas", explicó a la AFP Anas al Abdé, presidente de la coalición siria de la oposición política en el exilio.

"Hemos presentado nuestra visión, si [Estados Unidos o Rusia] tienen mejores ideas, hablaremos sobre ellas pero hay algunos principios por los que el pueblo sirio está luchando desde que comenzó la revolución y no podremos ignorarlos", agregó, refiriéndose a la salida del presidente sirio.

El plan de transición fue presentado por el Alto Comité de Negociaciones (ACN), que agrupa a los principales representantes de la oposición y de la rebelión sirias y que mantiene contactos con una parte de los países del grupo de Amigos de Siria.

- Los rebeldes cercados en Alepo -

Mientras tanto, la situación sigue siendo muy complicada sobre el terreno, principalmente en Alepo (norte de Siria), donde las fuerzas del régimen, apoyadas por la fuerza aérea rusa, consiguieron rodear totalmente los barrios rebeldes.

La Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) afirmó estar "preocupada" por la supuesta utilización de armas químicas en Alepo, donde decenas de personas informaron de casos de asfixia después de que el régimen lanzara en la ciudad barriles explosivos.

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