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El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro (d), dialoga con el enviado del Departamento de Estado de EEUU Thomas Shannon el 22 de junio de 2016 en Caracas

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La democracia venezolana será examinada este jueves en una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos, convocada por el secretario general, Luis Almagro, a la que Caracas se opone amargamente.

Almagro presentará ante los embajadores de los 34 países del foro regional sus cuestionamientos a la situación de derechos humanos y políticos en Venezuela, contenidos en un demoledor informe de 132 páginas en el que invocó la Carta Democrática Interamericana.

Los países de la región deberán realizar en la reunión una "apreciación colectiva" para determinar si el Gobierno venezolano cumple las normas democráticas fijadas en la Carta, un documento vinculante que faculta a la OEA a actuar en casos de "alteración del orden constitucional" en un país miembro.

"La crisis institucional en Venezuela demanda cambios inmediatos en las acciones del Poder Ejecutivo", señaló el exministro de Relaciones Exteriores uruguayo en el documento, publicado el 31 de mayo.

La oposición acusa al Gobierno de desconocer el Parlamento, limitar la libertad de expresión y encarcelar a dirigentes por razones políticas, entre otras denuncias. El Gobierno venezolano niega rotundamente esas acusaciones.

Si al menos 18 países votan a favor, la OEA podría decidir tomar medidas diplomáticas para estabilizar la situación en Venezuela.

"Es una puerta a la intervención que los Estados miembros han rechazado abrir", denunció el embajador de Venezuela ante la OEA, Bernardo Álvarez, en una carta solicitando cancelar la reunión.

- ¿Tribunal contra Venezuela? -

La sesión de este jueves será la segunda esta semana sobre la situación venezolana en la sede del organismo regional, en Washington, después de que el martes el expresidente de Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero tomara la palabra para llamar a los países del continente a apoyar una mediación que conduce junto con los exgobernantes de República Dominicana Leonel Fernández y Panamá Martín Torrijos.

Rodríguez Zapatero defendió la "plena imparcialidad" de su búsqueda por concretar un diálogo entre el Gobierno del presidente Nicolás Maduro y las fuerzas opositoras que controlan el Parlamento e impulsan un referendo revocatorio contra el mandatario.

La ministra de Exteriores venezolana, Delcy Rodríguez, había invitado a Rodríguez Zapatero a presentar su iniciativa de mediación para contrarrestar la sesión del jueves.

Durante la reunión del martes, Rodríguez arremetió contra Almagro, señalando que el llamamiento del exministro uruguayo a aplicar la Carta Democrática "obstaculiza" la tentativa de diálogo.

"Hemos transformado esta organización en un tribunal de justicia contra Venezuela, donde se es juez y parte fiscal Estados Unidos con su instrumento, el secretario general, Luis Almagro", denunció la ministra venezolana.

Pero la oposición venezolana apoya la aplicación de la Carta Democrática y desestima la mediación de los expresidentes.

"Reafirmamos la importancia de la activación de la Carta Democrática, como mecanismo que ayude a resolver la crisis venezolana de manera pacífica y restablecer el orden constitucional que el gobierno de Nicolás Maduro ha alterado en Venezuela", señaló la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

Se "intenta vender un presunto 'proceso de diálogo', hasta la fecha inexistente, con el objeto de frenar la activación (de la Carta)", añadió la MUD en un comunicado.

- "Curso de derecho procesal" -

Una comisión del Parlamento venezolano, encabezada por su presidente, el antichavista Henry Ramos Allup, viajó a Washington para asistir a la sesión y presionar por la aplicación de la Carta Democrática a Venezuela.

Ramos Allup había dicho en las últimas semanas que gestionaría un "derecho de palabra" en la reunión, ante lo cual Rodríguez dijo el martes que el diputado "no puede venir si no cursa una invitación por intermedio" de la delegación venezolana.

La dura oposición de Venezuela a un debate sobre su situación interna hace prever un maratoniano despliegue de recursos, como "para un curso de derecho procesal", para intentar truncar la sesión o hacerla a puerta cerrada, dijo una fuente diplomática a la AFP.

Venezuela buscará "torpedear el asunto por temas de forma para no permitir que se llegue al fondo", añadió la fuente.

Hace dos años, la dirigente opositora y entonces parlamentaria María Corina Machado asistió al Consejo Permanente, invitada por el Gobierno de Panamá, para pronunciarse a favor de la activación de la Carta Democrática a Venezuela.

Pero después de horas de maniobras diplomáticas, la representación de Caracas logró excluir la crisis del país del debate y silenciar a Machado.

Las sesiones en la OEA ocurren mientras miles de venezolanos hacen fila esta semana para validar sus firmas y sacar adelante un referendo revocatorio este año contra Maduro, en medio de un empeoramiento de la crisis económica en el país petrolero.

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