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Un tanque de las fuerzas del régimen sirio patrulla en la localidad de Khan Tuman, al sur de Alepo, el 11 de abril de 2016, tras un ataque del grupo yihadista Estado Islámico

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La ofensiva de los yihadistas de Al Qaida en el norte, el centro y en la región costera de Siria está poniendo en peligro la tregua en vigor dos días antes de la reanudación de las negociaciones de paz en Ginebra, indicó este lunes el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Por su lado, el grupo Estado Islámico recuperó el control de Al Rai, un valioso puesto fronterizo con Turquía, del que había sido expulsado la semana pasada por los rebeldes, según el OSDH.

Ni el Frente al Nosra, la rama siria de Al Qaida, ni el EI están concernidos por la tregua en vigor desde el 27 de febrero por iniciativa de Estados Unidos y Rusia. Sin embargo, estas operaciones de los yihadistas, en particular contra el ejército sirio, amenazan el frágil alto el fuego.

"Al Nosra, aliado a grupos rebeldes, está llevando a cabo tres ofensivas sincronizadas" en las provincias de Alepo (norte), Hama (centro) y Latakia (noroeste), indicó a la AFP el director del OSDH, Rami Abdel Rahman.

Por el momento, los yihadistas se apoderaron de una colina en la región montañosa de Latakia, de donde procede la familia del presidente Bashar el Asad y además bastión de su comunidad alauita, una rama del islam chiita.

Esta ola de violencia se produce a dos días de una nueva ronda de negociaciones indirectas de paz entre el régimen y la oposición siria en Ginebra, apadrinadas por la ONU.

"Ni al Frente al Nosra ni al EI les interesa un alto el fuego o una solución pacífica a la guerra en Siria, porque eso eliminaría su papel", destacó Rami Abdel Rahman.

Por su parte, el emisario de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, dijo este lunes en Damasco que la próxima ronda de negociaciones en Ginebra será "crucial" para encontrar una solución política al conflicto sirio, "ya que nos concentraremos en la transición política, en la gobernanza y en los principios constitucionales". De Mistura se pronunció ante la prensa tras un encuentro con el ministro de Relaciones Exteriores sirio, Walid Muallem.

Los diálogos indirectos entre representantes del régimen y de la oposición se reanudarán el miércoles en Ginebra, donde se desarrolló la precedente ronda entre el 14 y el 24 de marzo.

"Esperamos y tenemos la intención de que (los diálogos) sean constructivos y concretos", agregó.

La oposición pide que se forme un cuerpo Ejecutivo, del que se excluiría al presidente Bashar al Asad, mientras que el régimen quiere un Gobierno amplio, en el que se incluya a miembros de la oposición, pero bajo la presidencia de Asad.

Según la agencia oficial Sana, Muallem confirmó que la delegación gubernamental estaba lista para esta nueva ronda. El ministro "reafirmó durante su encuentro con De Mistura la posición siria sobre la solución política a la actual crisis y la implicación (del régimen) en el diálogo sirio, dirigido por los sirios, sin pre-condiciones", indicó la agencia.

De Mistura abordó además con su interlocutor el frágil cese el fuego en vigor desde el 27 de febrero. "Hablamos sobre la importancia de proteger y mantener el cese de las hostilidades, que es quizás frágil pero que existe. Debemos asegurarnos de que siga", dijo el emisario.

Esta tregua, auspiciada por Estados Unidos y Rusia, no incluye a las dos organizaciones yihadistas, el Frente al Nosra, brazo sirio de Al Qaida, y al grupo Estado Islámico (EI).

Ambos responsables hablaron también sobre el acceso a las localidades sitiadas y la ayuda humanitaria. Saludaron la labor del Programa Mundial de Alimentos (PAM), que suministró el domingo por via aérea provisiones a 200.000 personas asediadas por el EI en la ciudad de Deir Ezzor.

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