Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

La vacía terraza de un restaurante en la calle Soi Cowboy de Bangkok, una de las más concurridas habitualmente, el 15 de octubre de 2016. Los locales de ocio están en duelo por la muerte del rey Bhumibol Aduyadej

(afp_tickers)

Los soldados fotografían los bares nocturnos abiertos en la calle Soi Cowboy de Bangkok. Minutos después todo queda a oscuras, los turistas se apresuran a pagar y los empleados echan el cierre. Nada de fiesta durante el duelo por la muerte del rey.

Tailandia observará un año de duelo por el fallecimiento el jueves del rey Bhumibol Adulyadej después de 70 años en el trono y el gobierno militar ha pedido discreción a los lugares de ocio durante 30 días.

Como la junta no ha entrado en detalles, quizá para no espantar a los turistas, los establecimientos de la calle 'cowboy' creyeron haber encontrado la solución para el viernes por la noche: bajar el volumen de la música y vestir de luto a las chicas que atraen a los clientes.

No fue suficiente. La junta envió a militares que, apurando el paso, tomaban fotos de los bares abiertos.

Al cabo de unos minutos se cortó la luz en la calle. En los bares, los empleados lo ordenaban todo y bajaban el cierre metálico.

"¡Es increíble! En unos minutos subió la tensión. Los soldados y la gente de los bares parecían muy nerviosos", cuenta Geroem Bonami, un turista belga de 31 años.

"Estaba de vacaciones en Tailandia cuando el golpe de Estado de 2014 y no era tan estresante", añade este joven, que asegura que por la tarde le sirvieron cerveza en una taza. "Parecía como si estuviéramos tomando un capuchino", comenta con sorna.

A unos metros de allí, en otro bar, las camareras cerraban los locales. Por un día terminaron a buena hora.

"Es muy extraño. Vine hace un mes y era muy diferente: con mucha gente bebiendo, divirtiéndose, había música", cuenta Claudia Pantalei, una italiana de 33 años.

- 'Deprimente' -

Raúl está molesto. "Si se para todo, nos vamos a morir de aburrimiento, yo quiero salir y divertirme. Es deprimente ver Bangkok así", lamenta este turista mexicano de 24 años.

En las calles de la capital tailandesa, los omnipresentes paneles publicitarios reproducen una loa al rey sobre fondo negro. Las empresas locales y extranjeras tienen prohibido publicitarse.

La mayoría de los supermercados han suspendido la venta de alcohol por un período indefinido.

En la calle Khaosan, muy concurrida, uno de los camareros, vestido de negro como la mayoría de los habitantes de Bangkok, dice que sólo venden alcohol a los turistas. "Los tailandeses no pueden tomarlo".

Kaz, un holandés de 24 años, se plantea "irse" si en unos días sigue así.

La autoridad de turismo de Tailandia (TAT) ha publicado una serie de recomendaciones pidiendo a los turistas que se vistan con colores oscuros e informándoles de la anulación de muchos espectáculos.

El gran festival de Chiang Mai (norte) con motivo de la fiesta del agua en noviembre es uno de ellos y el gran palacio, a donde fue transportado el féretro del monarca, está cerrado al público. En la isla de Phagan, en el sur del país, la 'Full Moon Party', una fiesta de música tecno muy popular entre los jóvenes occidentales, tampoco tendrá lugar.

Callum Knight, una turista británica, se resigna. "Las cosas no son tan negras, hemos asistido a un momento histórico", comenta en una terraza mientras saborea una cerveza servida en un vaso de papel.

Neuer Inhalt

Horizontal Line


subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

AFP