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El símbolo del euro frente a la sede del Banco Central Europeo, en una fotografía tomada el 20 de julio de 2015 en la ciudad alemana de Fráncfort

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La inflación en la zona euro salió de territorio deflacionista en junio -al 0,1%, según una primera estimación de Eurostat-, estimulada por un aumento de los precios de la energía, pero la incertidumbre que rodea al Brexit amenaza con asestar un nuevo golpe a la evolución de los precios.

El aumento de los precios es bienvenido después de meses de esfuerzos del Banco Central Europeo para estimular el índice con un programa sin precedentes, cuyo objetivo es relanzar la alicaída economía europea.

La evolución de los precios al alza de dos décimas en relación al mes de mayo es superior a la estimación del proveedor de informaciones financieras Factset, que pronosticaba una evolución nula.

El índice de precios regresa así a territorio positivo. Entre febrero y mayo, los precios en la zona euro se contrajeron o se mantuvieron sin evolución.

Los precios de la energía, que caen desde mediados de 2014, continuaron lastrando el índice de precios general, aunque registraron una mejora (-6,5%) en relación a mayo (-8,1%).

La inflación subyacente, que no tiene en cuenta los precios de la energía, los alimentos, las bebidas alcohólicas y el tabaco, más reveladora de la tendencia real de la evolución de los precios, volvió a subir una décima, al 0,9%.

"Pensamos que el mes de mayo podría ser el último mes de deflación" en la zona euro, afirmó Howard Archer, analista de IHS.

Pero si las consecuencias del Brexit llegan a pesar de manera "significativa en el crecimiento de la zona euro", habrá "un riesgo creciente" de que la inflación permanezca "en niveles muy bajos", agregó.

"La incertidumbre sobre los efectos del Brexit" podría tener una influencia negativa en "el crecimiento de los sueldos" y "aumentar la reticencia de las empresas a aumentar sus precios en los próximos meses", ahondó Jennifer McKeown, analista de Capital Economics.

"Por ello estimamos que el BCE deberá hacer más para alcanzar el objetivo de una inflación cercana al 2%", agregó.

"No creemos que el Brexit tenga un gran impacto en la inflación en la zona euro", estimó en cambio Johannes Gareis, economista de Natixis, para quien la evolución de los precios "seguirá al alza en los próximos meses", favorecida por una caída en los precios del petróleo.

El Banco Central Europeo (BCE) llevó a cabo esfuerzos inéditos para estimular la alicaída economía europea y llevar la inflación a cerca del 2%.

Este mes empezó la controvertida compra de obligaciones emitidas por empresas de la zona euro, una herramienta más del arsenal de medidas que ya impulsó los últimos meses, a pesar de las críticas de Alemania, que considera que sobrepasa sus prerrogativas.

La institución de Fráncfort recortó sus tasas a prácticamente 0% e inundó los mercados financieros con compras masivas de títulos de deudas soberanas, para lo que elevó en marzo de 60.000 millones a 80.000 millones de euros mensuales su intervención en los mercados de la deuda de las 19 economías de la zona euro.

Según el BCE, el alza de será este año del 0,2%. En 2017, alcanzará un 1,3% y en 2018, del 1,6%.

Por país, los precios al consumo aumentaron un 0,3% en junio en Alemania y un 0,1% en Francia. España registró en cambio una contracción de la inflación del 0,9% e Italia del 0,4%.

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