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La italiana Virginia Raggi, candidata a las elecciones de la alcaldía de Roma por el Movimiento Cinco Estrellas (M5S), saluda a sus seguidores en un mitin el 3 de junio de 2016 en Roma

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Los italianos están llamados a votar este domingo en la primera vuelta de las elecciones municipales parciales, cuyo resultado es importante para la derecha, dividida internamente, y para el Gobierno de Matteo Renzi, cuyo partido está a la cola en Roma.

Más de 1.300 municipios celebran comicios pero todas las miradas recaerán en las principales ciudades -Milán, Nápoles, Bolonia, Turín- y sobre todo en la capital italiana.

Roma es un resumen de los múltiples desafíos a los que se enfrenta ahora mismo la clase política italiana. El primero es saber quién la llevará a la segunda vuelta, si la candidata anti partidos del Movimiento 5 Estrellas (M5S) del cómico Beppe Grillo, a la cabeza de los sondeos, o el candidato del Partido Demócrata (PD) de Matteo Renzi.

Una derrota del PD en Roma sería un mal augurio para el Gobierno a cuatro meses de una votación crucial para su supervivencia, el referéndum sobre las modificaciones constitucionales, que Renzi ha vinculado directamente a su futuro político.

Para Renzi, otra dolorosa derrota sería la de su candidato a la alcaldía de Milán, donde está codo con codo contra la oposición de la derecha.

Un éxito del M5S, segundo partido a nivel nacional, ofrecería la posibilidad a este movimiento, instalado en la oposición sistemática, de demostrar si puede gestionar la ciudad italiana más grande y ser un candidato serio en las próximas legislativas.

"Creo que para el M5S el mejor resultado sería perder por poco en la segunda vuelta, hablarían de 'derrota victoriosa' lo que les permitiría continuar estando en la oposición", estima el profesor Piergiorgio Corbetta, especialista de este movimiento. "Si ganan, deberán pasar de la protesta a la proposición y en seis meses demostrarán que no son genéticamente diferentes a los otros" partidos, acusados de corrupción y de falta de honradez, asegura el experto.

- La sucesión en la derecha -

El otro reto es para la derecha, que busca un sucesor para su líder Silvio Berlusconi, aunque éste por el momento no tiene ninguna intención de retirarse.

Giorgia Meloni, la candidata conservadora en Roma, tercera en las intenciones de voto, está respaldada, entre otros, por el partido populista y antiinmigración de la Liga del Norte, cuyo líder, Matteo Salvini, desea aliar a toda la derecha bajo su liderazgo.

Pero Silvio Berlusconi apoya a otro candidato, Alfio Marchini, que solo ostenta la cuarta posición según los sondeos. El resultado obtenido este domingo para estas dos personalidades podría influenciar la futura correlación de fuerzas en el seno de los partidos de derecha y de centroderecha.

También está en juego la naturaleza misma de esa derecha: a escala europea, para Salvini la referencia política es la líder de la ultraderecha francesa, Marine Le Pen, para Silvio Berlusconi en cambio todavía es Angela Merkel, aunque sabe mostrarse crítico con la canciller alemana.

Los casi 16.000 colegios electorales abrirán este domingo a las 05h00 GMT y cerrarán a las 21h00 GMT. Las eventuales segundas vueltas tendrán lugar dos semanas más tarde.

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