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Soldados progubernamentales libios en combate contra los yihadistas del grupo Estado Islámico, el 23 de junio de 2016 en Sirte

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Las fuerzas progubernamentales libias frenaron este viernes una nueva contraofensiva de los yihadistas atrincherados en su feudo de Sirte (norte) después de "brutales" combates, según un comunicado militar.

En el marco de la ofensiva lanzada el 12 de mayo para arrebatar Sirte al grupo Estado Islámico (EI), las fuerzas del gobierno de unión nacional (GNA) entraron en la ciudad, asediando desde entonces a los yihadistas en una zona de 5 km2 que se extiende del centro de la ciudad hasta el mar, al norte.

Las fuerzas del GNA tienen, sin embargo, dificultades para avanzar en esta zona debido a la fuerte resistencia impuesta por los yihadistas con contraataques, atentados suicidas y coches bomba sobre todo.

Situada 450 km al este de Trípoli, Sirte es el principal bastión de los yihadistas en Libia, al que controlan desde junio de 2015.

Este viernes antes del amanecer, las tropas del GNA "frenaron una nueva contraofensiva de Dáesh [acrónimo en árabe del EI] cerca de la carretera costera a cambio de violentos combates que obligaron a los yihadistas a retroceder", indicaron las fuerzas progubernamentales.

Los combates dejaron cuatro muertos y 24 heridos entre las fuerzas del GNA, así como 10 yihadistas muertos, precisó esta fuente.

Para frenar el avance de las tropas progubernamentales, los yihadistas desplegaron francotiradores en los tejados y diseminaron artefactos explosivos en la zona residencial donde están atrincherados.

Durante su ofensiva, las fuerzas libias reconquistaron varias localidades y posiciones ocupadas por el EI desde la ciudad de Misrata -sede del comando de la operación militar-, hasta Sirte, 200 km más al este.

Las fuerzas del GNA están compuestas por milicias de las ciudades del oeste, principalmente las de Misrata, que destacaron durante la revuelta que provocó la caída del régimen de Muammar Gadafi en 2011.

Desde el 12 de mayo, más de 200 miembros de las fuerzas progubernamentales murieron y más de 600 resultaron heridos, según un recuento de la AFP realizado a partir de fuentes médicas y militares.

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