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La policía antidisturbios turca monta guardia en el aeropuerto Ataturk de Estambul el 1 de julio de 2016

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Los tres kamikazes del aeropuerto de Estambul, grabados por cámaras de vigilancia, podrían haber perpetrado una matanza aún mayor, puesto que habían previsto tomar como rehenes a decenas de viajeros antes de hacerse estallar, informó este viernes un diario turco.

Tres días después del triple atentado suicida que dejó 44 muertos y más de 260 heridos el martes en el aeropuerto internacional Ataturk, el ataque -el cuarto y el más sangriento en Estambul desde principios de año- no había sido aún reivindicado pero las autoridades apuntan al grupo Estado Islámico (EI).

"Dicen que hacen esto en nombre del islam, pero esto no tiene nada que ver con el islam", dijo este viernes el presidente Recep Tayyip Erdogan. "Su lugar está en el infierno", se lamentó.

Las imágenes de las cámaras de vigilancia del aeropuerto muestran a tres hombres con chaquetas de color oscuro y, dos de ellos, ataviados con gorras de béisbol.

En una de las tomas, se ve a un policía vestido de civil pidiendo a uno de los asaltantes sus documentos de identidad y luego a este mismo responsable de seguridad, arrodillado y amenazado por un arma de fuego ante los ascensores.

Los tres kamikazes, que se separaron antes de hacerse estallar en diferentes lugares del aeropuerto, también causaron víctimas al disparar con sus fusiles.

Según el diario Sabah, cercano al Gobierno, el balance de la matanza pudo haber sido más elevado si los atacantes no hubieran sido interceptados, ya que inicialmente querían tomar a decenas de pasajeros como rehenes y hacerse explotar con ellos.

"Los abrigos que llevaban para ocultar sus cargas explosivas, pese al calor, llamaron la atención de civiles y de un oficial de policía", indicó el diario.

Este viernes, diplomáticos de una docena de países, vestidos de negro, rindieron homenaje a las víctimas del atentado en el aeropuerto.

"El terrorismo golpea otra vez aquí, en un país mayoritariamente musulmán", declaró a la AFP Henri Vantieghem, cónsul general en Bélgica, cuyo país también ha sido objetivo de ataques.

"Todo lo que pasa en Turquía afecta también a los países europeos", agregó.

- Olores químicos -

En el marco de la investigación, la policía arrestó a 24 personas en Estambul, 13 de ellas el jueves y 11 este viernes.

De los detenidos, 15 son extranjeros, según fuentes de seguridad citadas por la agencia de prensa progubernamental Anadolu.

En la provincia de Esmirna, en el oeste del país, nueve personas fueron detenidas, pero no ha transcendido si hay un vínculo con el atentado.

Las autoridades informaron de que los kamikazes eran un ruso, un uzbeko y un kirguís. La agencia Anadolu identificó como autores a Rakim Bulgarov y a Vadim Osmanov, sin precisar la nacionalidad de cada uno de ellos.

Las exrepúblicas soviéticas de Asia central forman parte de los mayores suministradores de yihadistas en Siria y en Irak.

Más de 7.000 ciudadanos de Rusia y de las exrepúblicas soviéticas combaten en el seno del grupo Estado Islámico (EI), había afirmado en octubre el presidente ruso, Vladimir Putin.

Los medios turcos han identificado a un checheno llamado Akhmet Chatayev como el cerebro del atentado del aeropuerto. Presuntamente se trata del EI en Estambul y del organizador de los ataques cerca de Taksim (en marzo) y Sultanahmet (enero), en pleno corazón de Estambul, destaca el diario Hürriyet.

Michael McCaul, presidente del comité de Seguridad interior de la Cámara estadounidense de Representantes, describió en la cadena CNN a Chatayev como "probable enemigo número uno en la región del Cáucaso del norte en Rusia".

- Olores químicos -

Según Hurriyet, los tres asaltantes alquilaron un apartamento en el barrio de Fatih, densamente poblado por sirios, palestinos, libaneses y jordanos, pagando un adelanto de 24.000 libras turcas (7.500 euros) por un año.

Una vecina, que nunca los vio, relató al diario que se quejó a las autoridades de los olores químicos que salían del apartamento después de medianoche. "Fui a ver al Mujtar (responsable del barrio), que me envió a la municipalidad".

"La policía vino a verme tras los ataques. He vivido encima de bombas", dijo la mujer.

Anadolu informó de que se encontró un ordenador en una papelera cerca del lugar, pero que estaba deteriorado.

Pocas horas después del atentado del aeropuerto, el primer ministro turco, Binali Yildirima, dijo que "los indicios apuntan a Dáesh", acrónimo árabe del EI, como responsable del ataque.

Turquía está sumida desde hace un año en un clima de violencia y una proliferación de atentados en su territorio, reivindicados por el Partido de Trabajadores del Kurdistán (PKK) o atribuidos por las autoridades al EI.

En este contexto, las autoridades de Alemania urgieron este viernes a sus ciudadanos a extremar las precauciones si viajan a Turquía.

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