AFP internacional

Sirios kurdos marchan durante un funeral de soldados muertos en la lucha contra el EI en la localidad de Manbij, en la ciudad kurda de Kobane, en Siria, el 4 de junio de 2016

(afp_tickers)

Los rebeldes consiguieron este miércoles reabrir una ruta clave para su aprovisionamiento en la provincia de Alepo, al norte de Siria, después de una contraofensiva contra los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI) golpeados en varios frentes del país y también en el vecino Irak.

En Alepo al menos 15 civiles, entre ellos dos niños, murieron y decenas resultaron heridos en nuevos ataques del régimen en barrios rebeldes.

El barrio de Shaar fue blanco de barriles de explosivos lanzados desde aviones. Dos cayeron en una carretera, a 15 metros del hospital Al Bayan, cuya fachada sufrió destrozos, constató un periodista de AFP.

"Al menos 15 civiles murieron y otras decenas resultaron heridos en los bombardeos aéreos", informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), que teme un aumento del balance de víctimas. De las 15 víctimas, diez murieron por la caída de un barril de explosivos delante del hospital de Shaar, precisó la oenegé.

La ONU y las organizaciones de defensa de los derechos humanos denunciaron en repetidas ocasiones el uso de barriles de explosivos, un arma que mata indiscriminadamente.

La ciudad de Alepo está dividida en dos desde 2012: los barrios del este bajo control de los rebeldes y los del oeste en manos del régimen. Las zonas rebeldes, donde viven unas 200.000 personas, se encuentran bajo asedio.

Los rebeldes consiguieron un importante avance al reabrir una ruta clave para su aprovisionamiento en Alepo, expulsando a los yihadistas de Marea y Azaz, señaló el OSDH.

El 27 de mayo, los yihadistas lanzaron un asalto contra las dos localidades controladas por los insurgentes en el norte de la provincia de Alepo y retomaron varios pueblos situados entre los dos feudos rebeldes, lo que les permitió cortar esta ruta de aprovisionamiento que lleva hasta la frontera turca.

- Sin una resistencia fuerte -

"La vida comenzó a normalizarse progresivamente en Marea y sus habitantes comenzaron a volver, tras la reapertura de la ruta. Incluso hay en las calles carros con verdura", informó Mamum al Jatib, partidario de los rebeldes.

Al Jatib precisó que la población sigue teniendo miedo debido a las minas que los yihadistas han sembrado en las rutas.

Después de fracasar en varias ocasiones en sus intentos por echar a los yihadistas, las facciones rebeldes perpetraron dos ataques simultáneos desde Marea y Azaz y consiguieron expulsar al EI de los pueblos de Kafer Kalbin y Kaljebrin, señaló el OSDH.

Según el director del OSDH, Rami Abdel Rahman, "los yihadistas no opusieron una fuerte resistencia y finalmente se retiraron [de los pueblos], ya que se enfrentan a otras muchas batallas en el norte de Siria".

El EI controla en el norte de Siria una franja de territorio cercana a la frontera con Turquía, que va desde la provincia de Alepo, al oeste, hasta la de Raqa, más al este, capital de facto de los yihadistas.

- 'Vivir entre los muertos' -

En Manbij, también en la provincia de Alepo, las brigadas de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), asistidas por Estados Unidos, lograron avanzar hasta rodear la posición.

Sus combatientes bloquean las entradas este, norte y sur de la ciudad, que llevaba en manos de los yihadistas desde enero de 2014. Ahora la milicia intenta bloquear la salida oeste, señaló el OSDH.

"Durante dos años y medio he tenido el sentimiento de vivir entre los muertos por el terror que nos impuso el EI. Hoy empezamos una nueva vida", celebró Awash al Abud, una sexagenaria de uno de los pueblos liberados.

El conflicto sirio, que comenzó en 2011 con la represión sangrienta de unas protestas populares, se complicó con el paso del tiempo y ha degenerado en una guerra con numerosos actores locales e internacionales.

En más de cinco años, la contienda se ha cobrado más de 280.000 muertos y ha obligado a millones de personas a abandonar sus hogares.

Al otro lado de la frontera, las tropas iraquíes avanzan hacia el centro de Faluya, un bastión del EI situado 50 kilómetros al oeste de Bagdad, tras haber logrado imponerse en el sur de la localidad, informó un portavoz de los militares.

afp_tickers

 AFP internacional