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Protestas en el barrio obrero "La Vega" de Caracas con choques con la Policía el 10 de junio de 2016

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La oposición venezolana dio un nuevo paso para activar el referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro, pero deberá moverse entre dos amenazas: una demanda de "fraude" por irregularidades en el recaudo de firmas y la suspensión del proceso ante eventuales hechos de violencia.

Tras una semana de protestas y de convulsión social por la agravada escasez de alimentos, la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, anunció a la prensa que la validación de rúbricas para activar el referendo se realizará del 20 al 24 de junio.

Pero poco después de ese anuncio, el oficialismo dijo que denunciará por "fraude" la recolección de firmas ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), acusado por la oposición de ser el brazo jurídico del gobierno.

"Lo primero que vamos a hacer es que vamos a la Sala Constitucional (del TSJ) para denunciar este delito contra la Constitución", dijo Jorge Rodríguez, delegado por Maduro para supervisar el proceso que busca sacarlo del poder.

Rodríguez señaló que durante el recaudo hubo una serie de irregularidades que configuran un "fraude", como la inclusión de rúbricas de personas fallecidas, menores de edad e inhabilitados políticamente.

- Suspensión en caso de violencia -

Al exigir al oficialismo y la oposición "respeto a la integridad" del CNE, Lucena también lanzó una advertencia.

"Cualquier agresión, alteración, o generación de violencia conllevará a la suspensión inmediata del proceso hasta que se restablezca el orden", dijo la titular del CNE, organismo al que la oposición acusa igualmente de servir al gobierno.

El jueves una protesta de opositores que reclamaban a las puertas del CNE la fecha de validación concluyó con la agresión de un grupo de chavistas al jefe de la bancada parlamentaria opositora, Julio Borges.

El proceso para convocar al revocatorio se vislumbra largo. Tras la validación de firmas con huella dactilar, el CNE se tomará 20 días hábiles para su revisión, hasta el 23 de julio.

Y en un hecho que ya había adelantado la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), el CNE abrió la posibilidad de que los solicitantes anulen su firma del 13 a 17 de junio, ante las alegadas irregularidades.

La MUD vincula este hecho con las advertencias oficialistas de que los funcionarios del gobierno que firmaron por el referendo deben ser despedidos.

- Capriles "no firmante" -

Para activar el revocatorio, la MUD requiere unas 200.000 rúbricas, de un total de 1,3 millones que el CNE certificó. Otras 605.727 "no cumplieron con los criterios exigidos", detalló Lucena.

El líder opositor Henrique Capriles, principal impulsor del referendo, denunció que en la lista de apoyos publicada por el CNE aparece como "no firmante", pese a que según él cumplió con lo indicado.

Los anuncios del CNE se producen en momentos de tensión creciente. En la madrugada de este viernes ocurrieron saqueos en Petare, la mayor favela del país, en el este de Caracas.

Aunque las manifestaciones opositoras no son multitudinarias, a diario hay protestas espontáneas en Caracas al agravarse la escasez de alimentos y medicinas, y el costo de vida, pues el país petrolero tiene la inflación más alta el mundo: 180,9% en 2015.

"La gente sale a saquear porque tiene hambre. No se consigue nada", declaró a la AFP Robert Arcila, un vendedor de huevos de 22 años, quien estaba cerca de un camión con alimentos asaltado en Petare.

- "Revocatorio en 2016"-

La oposición exige al CNE celeridad en la confirmación de firmas para continuar con la segunda fase del proceso, la recolección de otros cuatro millones de rúbricas necesarias para convocar la consulta.

La MUD sostiene que el CNE ha dilatado el proceso para evitar que el referendo se haga antes de enero de 2017 -cuando se cumplen cuatro años del mandato presidencial-, pues si se hace este año y Maduro pierde se llamará a elecciones. Si es el año próximo, sería sustituido por el vicepresidente que éste designe.

"El revocatorio es en 2016, no hay ninguna razón legal ni técnica para que no se celebre este año", afirmó Capriles.

Para Luis Vicente León, presidente de la encuestadora Datanálisis, "en este momento el gobierno no ganaría ningún evento electoral. La popularidad deja de ser su variable clave. Se concentrará en la gobernabilidad", afirmó.

Para revocar a Maduro, la oposición necesita más de los 7,5 millones de votos con que fue elegido en 2013 tras la muerte de Hugo Chávez, quien gobernaba desde 1999.

En medio de la polarización, el gobierno y la oposición empezaron acercamientos bajo la mediación de una comisión encabezada por el expresidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, a instancias de la Unasur.

Y en paralelo, el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) anunció este viernes una "sesión extraordinaria" para el 23 de junio para discutir la situación política e institucional en Venezuela.

La sesión del Consejo discutirá el informe del Secretario General de la OEA, Luis Almagro, en el que describió una "crisis institucional" en Venezuela que "demanda cambios inmediatos en las acciones del Poder Ejecutivo".

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