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El equipo de Liverpool posa antes del partido ante Villareal en su estadio de Anfield, Inglaterra, el 5 de mayo de 2016

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Antes incluso de jugarse, la final de la Europa League tiene un triunfador: New Balance, la marca deportiva estadounidense que viste a los dos finalistas, Liverpool y Sevilla, y que espera poder plantar batalla en el futuro a Nike y Adidas. Por el momento, contará el miércoles con un gran escaparate mediático para su etiqueta "NB".

En los terrenos del fútbol, New Balance estaba presente desde hace tres años con la marca Warrior, pero desde este curso decidió lucir su logo emblema.

También sumó en este 2016 el título de la liga escocesa con el Celtic de Glasgow. El Oporto, por contra, tuvo una campaña decepcionante en Portugal.

Durante mucho tiempo, el grupo con base en Boston tuvo su campo de actuación más centrado en el mercado norteamericano y los sectores del 'running' y el calzado 'lifestyle'. Con el fútbol espera poder acelerar su desarrollo internacional y doblar sus ingresos de aquí a cinco años.

"Una marca (deportiva) que tiene vocación de ser mundial tiene, sobre todo en Europa, que tener presencia en los deportes de equipo. El deporte de equipo más conocido en Europa es el fútbol", explicó a la AFP Renaud Vaschalde, analista deportivo de la consultora NPD Group.

Pese a su 12,7% de crecimiento en 2015, New Balance sigue siendo, con un cifra de negocio de 3.720 millones de dólares (unos 3.300 millones de euros), un jugador modesto ante los gigantes Nike y Adidas, que generaron respectivamente 27.000 millones de euros y 16.900 millones de euros, respectivamente, el pasado año.

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