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Un taxista sostiene un cartel contra Uber durante un bloqueo de la avenida Callao, en Buenos Aires, en una protesta contra la empresa de transporte desregulado e informático, el 15 de abril en la capital argentina

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Diez cortes de calles simultáneos en los que participaron decenas de taxistas con sus vehículos al grito de "Fuera Uber" convirtieron el tránsito este miércoles en la capital argentina en una pesadilla.

Los taxistas hicieron sonar sus bocinas y se detuvieron en la céntrica Avenida 9 de julio, en torno al Obelisco, nudo neurálgico del tránsito en Buenos Aires.

La protesta tuvo réplicas en diez puntos estratégicos de la ciudad contra la empresa de transporte privado Uber, que sigue operativa pese a una orden judicial que le ordenó cesar su actividad.

"Tenemos la voluntad de causar los menores problemas posibles a los porteños, pero la permanencia de la actividad de Uber y su desconocimiento prepotente de decisiones y resoluciones del Gobierno de la Ciudad y de la Justicia que prohíben su actividad, nos obliga a intensificar nuestra movilización", sostuvo un comunicado de la Asociación de Taxistas.

Sindicatos y propietarios de taxis acusan a Uber de "competencia desleal", porque no paga impuestos ni cumple con ninguna de las normas regulatorias que se le exigen a los 38.000 taxímetros de la ciudad.

La justicia ordenó a Uber dejar de operar el 22 de mayo y promovió el bloqueo de la aplicación.

También allanó oficinas en busca de registros, secuestró automóviles Uber 'in franganti' y avanzó para impedir el cobro a través de tarjetas de crédito, pero nada de ello ha impedido hasta ahora que Uber siga funcionando.

"Teóricamente no pueden cobrar los viajes", señaló Luis Fernández, presidente de la asociación de taxistas al señalar que la entidad envió "cartas documento a las tarjetas informándoles que por ser cómplices de un delito se actuará penalmente contra ellas".

La empresa, una multinacional de transporte desregulado e informático, no está registrada ni tiene dirección en la capital argentina, lo que implica fraude fiscal por evasión impositiva, sostienen las autoridades, un delito con penas de hasta 6 años.

El alcalde de la ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, admitió que Uber funciona en la ilegalidad.

"Uber legalmente no presentó un sólo papel. No lo decimos nosotros, lo dice la justicia, ni siquiera tiene CUIT", dijo Larreta en alusión a la clave fiscal para el pago de impuestos que se le exige en Argentina tanto a empresas como a simples ciudadanos que realizan cualquier actividad comercial.

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