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El presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, junto al presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, el 23 de enero de 2016 en Harare, Zimbabue

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Guinea Ecuatorial, un pequeño país de África central rico en petróleo que se independizó de España en 1968, celebra el domingo unas elecciones presidenciales en las que Teodoro Obiang Nguema será reelegido, sin sorpresas, tras casi 37 años en el poder.

Obiang, de 73 años, se enfrenta a seis candidatos pero los principales partidos de la oposición boicotean estos comicios, adelantados siete meses por decreto presidencial. En 2009 fue reelegido con el 95,37% de los votos.

Llegó al poder en 1979 mediante un golpe de Estado con el que derrocó a su tío Francisco Macias Nguema, que había sembrado el terror en el país. A partir de entonces se esmeró en la formación de servicios de seguridad omnipotentes que actúan bajo su autoridad directa.

El régimen actual es objeto de múltiples denuncias de las organizaciones de defensa de los derechos humanos, que lo acusan de reprimir a los opositores, a organizaciones independientes de la sociedad civil y a los medios de comunicación. Eso sin contar la corrupción.

En estos comicios, Obiang encabeza una coalición de diez formaciones, entre ellas el Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE) en el poder. Frente a él, sus adversarios son recién llegados a la política o con muy poco peso a nivel nacional.

- "Resultado conocido de antemano" -

El Frente de Oposición Democrática (FOD), que aglutina las principales formaciones opositoras, llamó el 23 de marzo a boicotear estas elecciones presidenciales por estimar que reúnen todas las condiciones para "fraudes".

"El resultado se conoce de antemano por las múltiples irregularidades y fraudes ya preparados", afirmó a la AFP antes del comienzo de la campaña oficial Andres Esono, secretario general de la CPDS, el único partido opositor con representación parlamentaria (un diputado y un senador). Advirtió que no reconocerá "al presidente que salga de los comicios".

Otro opositor, Gabriel Nse Obiang Obono, del partido Ciudadanos por la Innovación (CI), vio cómo la comisión electoral rechazaba su candidatura por no haber vivido cinco años seguidos en el país, requisito estipulado en la Constitución.

Al comienzo de la campaña, el jefe del Estado afirmó que aquellos que no voten por él optarán por "el desorden" y justificó todos los años que lleva en el poder: "Muchos dicen que están cansados de ver mi cara, ya van 36 años, sí, pero dediqué mi vida a este país".

Obiang asegura que este será su último mandato. Los ecuatoguineanos lo verificarán dentro de siete años pero otros miembros de su familia ya ejercen poder.

Su hijo Teodorin, apodado Teodorino, es el vicepresidente segundo del país. Es conocido por sus extravagancias y está encausado en el extranjero, sobre todo en Francia, por casos de malversación de fondos públicos.

La situación económica del país, tercer productor de petróleo de África subsahariana y muy dependiente de las exportaciones de materias primas, es crítica desde 2014 debido a la caída de los precios del petróleo.

Las empresas cierran una tras otra o ralentizan la actividad por la falta de dinero. Aunque el Producto Nacional Bruto por habitante (10.210 dólares en 2014) es uno de los más altos de África, más de la mitad de la población vive con dos dólares por día o incluso menos y los cortes eléctricos son frecuentes.

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