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Unos viandantes pasan junto a unos vehículos calcinados en el barrio de Furqan, en Alepo, el 9 de julio de 2016, un día después de un bombardeo del régimen

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Los habitantes de los sectores rebeldes de Alepo vivían este sábado con temor a una eventual penuria, después que las fuerzas del régimen cortaran la única ruta de abastecimiento de esta parte de la ciudad del norte de Siria, constató la AFP.

El régimen de Bashar al Asad prolongó el sábado durante 72 horas más una tregua iniciada el miércoles, si bien el Ejército sirio ha continuado con su ofensiva para sitiar Alepo y bombardear los sectores rebeldes, donde viven unas 200.000 personas.

Los bombardeos del régimen se reanudaron el sábado contra estos barrios, dejando cuatro muertos, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Asimismo, los insurgentes lanzaron cohetes contra los sectores occidentales de la ciudad, en manos del ejército del presidente sirio, Bashar al Asad.

"Hace dos días, fui al mercado y llené el depósito de mi moto. Hoy, no encontré ni un tomate" y "tampoco hay ni una gota de combustible, ya que la ruta de Castello está cerrada", se lamentó a la AFP Bilal Qaterji, empleado textil en el barrio rebelde de Bustan al Qasr.

A pesar de los intentos de los rebeldes de repeler a las fuerzas progubernamentales, estas últimas se encontraban el sábado a menos de 500 metros de la carretera de Castello, situada al norte de Alepo y que mantienen cortada en la práctica desde el jueves.

Estas fuerzas pueden desde ahora vigilar y disparar contra cualquier persona o vehículo que atraviese esta ruta utilizada por los civiles y los rebeldes, bloqueados en Alepo.

Un hombre y sus dos hijos fallecieron el viernes en bombardeos en esta carretera, indicó el OSDH.

"Temo que la ruta de Castello siga cortada durante mucho tiempo. Esto implicará escasez de pan y de productos de primera necesidad", apunta Ahmad Kanju, desempleado y padre de cuatro niños.

En respuesta al avance de las fuerzas progubernamentales, los rebeldes llevaron a cabo una intensa campaña de disparos de cohetes contra los sectores en manos del régimen en Alepo.

Según el OSDH, estos cohetes mataron a 41 personas, entre ellas 14 menores, e hirieron a 200 personas. Los medios de comunicación oficiales hablan de 43 muertos y 300 heridos.

Alepo, dividida desde julio de 2012 en sectores rebeldes (este) y barrios progubernamentales (oeste), es una de las plazas estratégicas del conflicto.

La guerra en Siria estalló en 2011 después de que el régimen reprimiera a sangre y fuego a los manifestantes que pedían reformas. Desde entonces ha causado más de 280.000 muertos y millones de desplazados.

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