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Unos iraquíes comprueban los daños en el lugar de un atentado suicida en el barrio de Sadr City, en el norte de Bagdad, el 17 de mayo de 2016

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Tres atentados mataron este martes a, al menos, 48 personas y dejaron un centenar de heridos en Bagdad, que volvió a demostrar su vulnerabilidad por segunda vez en menos de una semana.

Más de 150 personas, la mayoría civiles, han muerto en la capital iraquí desde el pasado miércoles en ataques indiscriminados en barrios de mayoría chií atribuidos unánimemente al grupo yihadista suní Estado Islámico (EI).

Los atentados demuestran el fracaso de las autoridades, que no consiguen garantizar la seguridad en la vigilada ciudad, a pesar de la ayuda de la coalición internacional liderada por Estados Unidos, que entrena a las fuerzas iraquíes.

El ataque más sangriento de la jornada fue cometido por un kamikaze con un coche bomba en el barrio de Sadr City, en el norte de Bagdad, que mató a 24 personas, según fuentes médicas y responsables de seguridad.

Otro atentado mató al menos a 21 personas en el barrio Shaab, también en el norte de Bagdad. Según el portavoz del Ministerio de Interior, ese ataque fue perpetrado por una mujer kamikaze. El EI, al reivindicar el ataque, aseguró sin embargo que había sido cometido por un hombre, identificado como Abu Jatab al Iraqi, que lanzó granadas antes de hacer estallar su cinturón explosivo.

Los ataques suicidas protagonizados por mujeres son raros en Irak, sobre todo en los últimos años. Uno de los más sangrientos de los últimos años fue llevado a cabo en 2008 en un mercado por dos mujeres con problemas mentales, que al hacer estallar sus explosivos provocaron la muerte de un centenar de personas.

Un año después, dos mujeres provocaron una masacre en uno de los lugares santos del chiísmo, con un saldo de más de 60 muertos.

- Fallos de seguridad -

El tercer atentado de este martes, con un coche bomba, dejó al menos tres muertos en el área de Rashid, en el sur de la ciudad.

El primer ministro, Haider al Abadi, ordenó el arresto de los responsables de seguridad en la zona de Shaab, informó su oficina. El gabinete del primer ministro no informó de que se hubiera tomado una decisión similar con los responsables de las otras áreas atacadas.

Dos de los tres ataques quedaron sin reivindicación, pero el EI se ha hecho responsable de otros ataques dentro y fuera de Bagdad en los últimos días.

Los yihadistas, que controlan una buena parte del país, han matado en menos de una semana al menos a 94 personas en un triple atentado con coches bomba en Bagdad y a 12 al atacar una comisaría al oeste de la capital y una planta de gas al norte.

Los ataques en Bagdad habían bajado de intensidad en los últimos dos años. En junio de 2014, el EI inició su rápida ofensiva para conquistar territorio, lo que provocó que la violencia se trasladara a frentes de batalla abiertos.

Pero al retomar paulatinamente el control de varias zonas, el ejército iraquí ha vuelto a presionar al EI, que parece adoptar ahora la estrategia de regresar con sus bombas a la capital.

Miles de agentes de seguridad han sido entrenados por las fuerzas militares de EEUU y sus aliados, pero esta nueva oleada de ataques demuestra que la tarea dista de haber tenido éxito. Los controles provocan enormes atascos en los alrededores de la ciudad, pero su eficacia parece muy limitada.

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