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La candidata a la presidencia de Estados Unidos Hillary Clinton (d) habla con asesores sobre seguridad nacional el 9 de septiembre de 2016 en Nueva York

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Donald Trump inició una aproximación a los electores más religiosos y opuestos al aborto, en busca de consolidar sus credenciales con el voto conservador después de varios días de discusiones públicas con Hillary Clinton sobre temas de seguridad.

El polémico millonario y candidato presidencial republicano debe participar de una reunión denominada Voto de Valores, que reúne a activistas, legisladores conservadores y líderes de los movimientos contrarios al aborto.

La presencia de Trump en el evento muestra hasta que punto los conservadores están dispuestos a incluir sus temas en la agenda de discusión política en esta reñida recta final de la campaña electoral estadounidense.

Los activistas reunidos en Washington acusan al gobierno de Barack Obama de atacar los derechos de los estadounidenses de practicar su religión sin interferencia gubernamental.

"Nunca he visto algo que se parezca a los ataques que vemos hoy", dijo durante la reunión Kelly Shackelford, presidente de organización Instituto Primera Libertad.

Sin embargo, Trump ya mostró haber comprendido que debe aproximarse no solamente a los electores más conservadores sino también de los independientes si desea superar a Clinton en las elecciones del 8 de noviembre.

Por ello, su campaña inició tímidos pasos para marcar distancias del movimiento de electores ultra conservadores que aún dudan que Obama haya nacido en Estados Unidos, una noción a la que Trump parecía simpatizar.

"Él cree que el presidente Obama nació aquí (...). Nació en Hawaii", dijo a la red CNN la asesora de campaña Kellyanne Conway. En la víspera, el exalcalde de Nueva York Rudy Giulani, quien apoya la candidatura de Trump, también se manifestó en el mismo sentido.

Por el momento, el propio Trump ha evitado referirse al asunto de forma directa.

Trump había sido uno de los más famosos defensores de la idea de que Obama no podía ser presidente de Estados Unidos por no haber nacido en el país.

El magnate se había sumado en 2011 a ese movimiento, catapultando de esa forma su popularidad entre el electorado conservador blanco.

El jueves, Clinton criticó ásperamente a Trump por negarse a hablar públicamente del tema.

"Tenemos aquí un candidato con una larga historia de discriminación racial en sus negocios, que trafica con teorías conspiratorias como la mentira de que el presidente Obama no es estadounidense", dijo la candidata presidencial ante una iglesia bautista en Kansas.

Este viernes, Clinton decidió concentrarse en hablar sobre seguridad nacional en Nueva York ante un grupo de expertos que incluye exresponsables del área de inteligencia y de las Fuerzas Armadas.

Este encuentro dedicado a la seguridad nacional ocurre apenas dos días antes del 15º aniversario del atentado del 11 de septiembre de 2001 contra el World Trade Center, en Nueva York, y el Pentágono, en Washington.

Clinton deberá participar el domingo de las ceremonias en el lugar donde se alzaban las torres del World Trade Center, aunque uno de sus asesores dijo a la AFP que no estará allí como parte de su campaña.

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