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Donald Trump, durante una rueda de prensa que dio el pasado 15 de febrero en la Casa Blanca, en Washington

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El presidente de EEUU, Donald Trump, anunció este jueves que pidió al Departamento de Justicia investigar las filtraciones de datos sensibles a la prensa, las cuales consideró un "acto criminal".

"He llamado al Departamento de Justicia para que se dedique a (indagar sobre) estas filtraciones. Son actos criminales. Son (datos) filtrados por personas dentro de las agencias", dijo Trump, quien mencionó los detalles de sus conversaciones con el presidente de México, Enrique Peña Nieto, divulgados a la prensa.

Trump también aseguró que las informaciones sobre los contactos entre su equipo de campaña y la inteligencia rusa son "falsas", al igual que las supuestas conversaciones de su exconsejero de Seguridad Interior con un diplomático de Moscú.

"Son informaciones falsas", reiteró el mandatario republicano durante una rueda de prensa en la Casa Blanca. "Podéis decir lo que queráis sobre Rusia, son informaciones falsas inventadas para compensar la derrota de los demócratas (en las presidenciales de noviembre) y la prensa les sigue la corriente", afirmó.

Poco antes, en un tuit, Trump amenazó con "atrapar" a los responsables de las filtraciones a la prensa de los repetidos contactos entre su equipo de campaña y la inteligencia rusa el año pasado y de las conversaciones entre un exasesor suyo y el embajador de Rusia en Washington.

"Los focos apuntan finalmente a los delincuentes responsables de las fugas (de información). ¡Serán atrapados!", escribió Trump, en el último de una serie de ataques en la red social Twitter que considera que las filtraciones son parte de una campaña para debilitar a su Administración.

"Las filtraciones, e incluso las ilegales filtraciones de material clasificado, fueron un gran problema en Washington durante años. ¡El fracasado (y otros) deben pedir disculpas!"

El magnate republicano ya había hecho referencia a las fugas informativas un día antes, a las que calificó de "actos criminales", pero sin pronunciarse sobre el fondo de la cuestión.

Michael Flynn, quien dimitió el lunes de la dirección del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca tras revelarse que habló con el embajador ruso sobre las sanciones impuestas por Barack Obama a Moscú, "fue tratado de forma muy injusta por la prensa", se quejó el presidente durante una rueda de prensa en la Casa Blanca el miércoles.

Pese al severo tono de Trump sobre las filtraciones, los funcionarios de la Casa Blanca confirmaron que Flynn discutió con el embajador ruso en Washington, Serguei Kislyak, sobre las sanciones de EEUU a Rusia -impuestas por Barack Obama en diciembre por la presunta interferencia de Moscú en las elecciones presidenciales estadounidenses- el mismo día en que Obama anunciaba la expulsión de 35 diplomáticos rusos.

Agregaron que Flynn no fue echado por las conversaciones con Kislyak, sino por haberle mentido al vicepresidente Mike Pence sobre la naturaleza de esas conversaciones.

El diario The New York Times también reveló el miércoles, citando a cuatro funcionarios y exfuncionarios estadounidenses, que los servicios de inteligencia de EEUU tenían registros de las conversaciones mantenidas el año pasado entre el equipo de campaña del republicano y altos responsables de la inteligencia rusa.

AFP