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Una familia cocina su canasta diaria de alimentos en el sector de Catia en Caracas el 2 de junio de 2016

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Uno de cada tres latinoamericanos está en riesgo de recaer en la pobreza debido a la recesión económica después de 15 años de bonanza, destaca un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

"Estimamos que existe una población entre 25 y 30 millones de ciudadanos que se encuentran hoy en vulnerabilidad de caer en la pobreza", dijo George Gray, principal autor del informe y economista jefe del PNUD para la región latinoamericana y caribeña.

"Esto significa uno de cada tres personas que salieron de la pobreza en los últimos 15 años. Es un número enorme", lamentó Gray durante la presentación a periodistas del informe "Progreso multidimensional: bienestar más allá del ingreso".

Según las Naciones Unidas, en los últimos 15 años América Latina ha experimentado las mayores cuotas de bienestar de su historia, debido al crecimiento económico, políticas públicas gubernamentales y múltiples subsidios.

Así, 72 millones de personas salieron de la pobreza -la mitad en Brasil- y 94 millones entraron a la clase media, sobre todo en Argentina, Brasil, Colombia, México y Perú, según la ONU.

Sin embargo, entre 2015 y 2016 aumentó el número absoluto de pobres por primera vez en 10 años, según la ONU.

Latinoamérica se sumerge en un período de retracción económica y aumento del desempleo que amenaza algunos logros alcanzados en bienestar.

De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) la actividad económica regional se contraerá por segundo año consecutivo y caerá en 2016 un 0,6%, con caídas del consumo, la demanda interna y los precios de materias primas como hidrocarburos y minerales.

Además, el desempleo aumentará en 2016 un 7%, después de alcanzar en 2015, con el 6,5%, el peor registro de paro en seis años.

Esta situación "afecta al ingreso y luego al bienestar de hogares vulnerables", dijo Gray.

El progreso de millones de personas se debió a "políticas dedicadas a la reducción de la pobreza, combinadas con un momento de bonanza y recursos", pero con la desaceleración actual "obviamente habrá menos recursos" para inversión gubernamental en los menos favorecidos, dijo Jessica Faieta, directora del PNUD para América Latina.

- Adiós Adam Smith -

Pese a la contracción económica, el informe hace un llamado a los gobiernos para seguir invirtiendo en los más pobres, en momentos en que 220 millones de personas (38%) están en riesgo de caer en situación de pobreza y uno de cada cuatro latinoamericanos vive con menos de 4 dólares diarios.

Sin embargo, avisa que "no es suficiente retornar al crecimiento" ya que la extensión de la protección social y los sistemas de cuidados para niños, adultos mayores y discapacitados, el acceso a activos financieros y una mejor calidad del empleo "son vitales" para proteger los logros alcanzados.

"Muchos hablan de cómo blindar el crecimiento de la economía (pero) la pregunta más importante es cómo proteger los logros y romper exclusiones duras que afectan a millones de personas en la región", manifestó Gray.

"Ninguno de los logros sociales y económicos recientes alcanzados en la región fue producto del laissez faire", advierte el informe en referencia a la teoría económica liberal del escocés Adam Smith, según el cual, el Estado debía dejar la economía al libre mercado.

- Sigue la desigualdad -

El PNUD también advierte en su documento, que fue presentado este martes en Panamá, que ha habido grupos sociales que se han mantenido marginados.

Los indígenas, afrodescendientes, campesinos, jóvenes, mujeres y minorías sexuales no han podido alcanzar el progreso ya que su acceso al mercado laboral, muchas veces informal, se ve condicionado por múltiples factores.

Por ese motivo, se requieren también políticas "para atacar aquellas exclusiones que trascienden las líneas de pobreza", como las referidas a la equidad de género, el combate a la violencia machista, el cuidado medioambiental, la seguridad ciudadana, la precariedad laboral o la protección de las minorías.

"Seguimos siendo una región desigual. Hay grupos de población que no se han beneficiado de este progreso de los últimos 15 años independientemente del color político de los gobiernos", afirmó Faieta.

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