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Varios venezolanos haciendo fila para autentificar sus firmas con la huella digital para solicitar el referéndum revocatorio al presidente Nicolás Maduro, el 21 de junio de 2016 en Caracas

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Venezuela volvió a ocupar este martes el centro de los debates en una reunión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA), al tiempo que un alto diplomático estadounidense viajaba a Caracas para mantener conversaciones con el gobierno del crispado país suramericano.

El subsecretario de Asuntos Políticos de la cancillería estadounidense, Thomas Shannon, tenía previsto este martes y miércoles con representantes del gobierno, líderes opositores y de la sociedad civil, dijo un portavoz del Departamento de Estado.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, dio la bienvenida a Shannon y señaló que su visita es un paso hacia unas "relaciones de respeto" con Estados Unidos.

Shannon se propone dar "continuidad" a una reunión que John Kerry mantuvo con la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, el 14 de mayo en República Dominicana, al margen de la Asamblea General de OEA.

El Consejo Permanente de la OEA realiza esta semana dos sesiones especiales sobre la situación venezolana, incluido un debate el jueves próximo sobre si Venezuela cumple las normas fijadas en la Carta Democrática Interamericana.

El expresidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero tomó la palabra en la primera sesión este martes, llamando a los países del continente a apoyar una mediación que encabeza junto con otros dos exgobernantes.

Zapatero defendió la "plena imparcialidad" de su búsqueda por concretar un diálogo entre el gobierno de Maduro y las fuerzas opositoras que controlan el Parlamento e impulsan un referendo revocatorio en su contra.

El exgobernante español dijo que la iniciativa está en su "fase de exploración" y avizoró un proceso "largo duro y difícil", aunque reconoció que es "urgente" y "perentorio" lograr que las partes se sienten en la mesa de negociación. "Tiene que haber resultados y hechos", dijo.

La canciller venezolana había invitado a Rodríguez Zapatero a dirigirse a los embajadores para contrarrestar la sesión del jueves sobre la aplicación de la Carta Democrática, a lo que Caracas se opone rotundamente.

"Venezuela no está siendo juzgada por esta organización", dijo Rodríguez durante la sesión.

- Activar el revocatorio -

De su lado, la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) pidió activar la Carta para "que ayude a resolver la crisis venezolana de manera pacífica y restablecer el orden constitucional que el gobierno de Nicolás Maduro ha alterado en Venezuela", y desestimó la mediación.

Se "intenta vender un presunto 'proceso de diálogo', hasta la fecha inexistente, con el objeto de frenar la activación (de la Carta)", indicó la MUD en un comunicado.

Las sesiones en la OEA ocurren mientras miles de venezolanos hacían filas esta semana para validar sus firmas y sacar adelante un referendo revocatorio este año contra Maduro, en medio de un empeoramiento de la crisis económica del país petrolero.

Pero el mandatario, heredero político de Hugo Chávez (1999-2013), sostiene que el revocatorio es inviable antes de 2017 y acusa de un golpe de Estado legislativo.

Zapatero y los expresidentes Martín Torrijos, de Panamá, y Leonel Fernández, de República Dominicana, han intentado reducir la brecha entre las partes, hasta hora sin éxito aparente.

Ante la crisis, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, invocó la Carta Democrática el 31 de mayo pasado y publicó un demoledor informe sobre la crisis política y de derechos humanos en Venezuela.

El excanciller uruguayo alentó la iniciativa de diálogo de Unasur, pero acotó que se "requieren de pasos adelante", exhortando a definir los tiempos y resultados concretos.

Pero la canciller venezolana acusó al diplomático uruguayo de "obstaculizar" el diálogo.

"¿Ustedes saben por qué un sector radical de la derecha venezolana no se ha sentado a dialogar? Porque el Secretario General les ha ofrecido que el día 23 aplicarán la Carta Democrática a Venezuela", dijo Rodríguez.

Algunos países de la OEA propusieron crear un "grupo de amigos" de los expresidentes para acompañar la mediación, una idea desechada por la canciller venezolana.

La Carta Democrática faculta a la OEA a actuar en casos de "alteración del orden constitucional" en un país miembro de la OEA.

En el debate del jueves, los 34 países del órgano regional deberán realizar una "apreciación colectiva" sobre el estado de la democracia en Venezuela.

La oposición acusa al gobierno de desconocer el Parlamento, limitar la libertad de expresión y encarcelar a dirigentes por razones políticas, entre otras denuncias. El gobierno niega rotundamente esas acusaciones.

Si al menos 18 países votan a favor, la OEA podría decidir tras la sesión del jueves de tomar medidas diplomáticas para estabilizar la situación en Venezuela.

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