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Agresiones sexuales


“El clima de miedo degrada la calidad de vida de las mujeres”




¿Las mujeres deben temer el Carnaval, próxima reunión multitudinaria de Suiza? (Keystone)

¿Las mujeres deben temer el Carnaval, próxima reunión multitudinaria de Suiza?

(Keystone)

¿Las manifestaciones son peligrosas para las mujeres? Alemania está consternada por la ola de agresiones sexuales cometidas durante la noche de Año Nuevo en Colonia. La ciudad suiza de Zúrich también registró ataques. Experta en autodefensa, Patricia Maisch Sturny considera que las mujeres no deben ceder al miedo, sino mejorar la confianza en sí mismas.

“La sensación de miedo aumenta entre la población femenina”, constata Maisch Sturny, directiva de ‘Pallas’, asociación que ofrece clases de defensa personal especialmente para mujeres. Desde los ataques en Colonia durante las celebraciones del Año Nuevo, la entrenadora advierte un renovado interés: “Una decena de solicitudes de inscripción llegaron a la secretaría, lo que es excepcional en un período tan corto”.

Maisch Sturny subraya empero que estadísticamente, una mujer tiene más probabilidades de ser agredida por un miembro de la familia que por un extraño en un espacio público, y que los hombres son más a menudo víctimas de asaltos en la calle. “Sin embargo, cada vez más mujeres tienen miedo. Algunas no se atreven a salir solas por la noche”. Las informaciones de ataques difundidas por los medios de comunicación alimentan ese resquemor, dice, y teme que los excesos de la noche de Año Nuevo agraven el clima de inseguridad.

¿Cursos de género, una solución?

Los desbordamientos de fin de año en Zúrich hacen reaccionar a los parlamentarios suizos. La diputada socialista Silvia Schenker, de Basilea, propone la creación de cursos de género para los solicitantes de asilo. Contempla presentar una interpelación al respecto al Consejo Federal.

“Se trataría de enseñar a los hombres jóvenes, independientemente de su religión u origen, cómo deben comportarse con las mujeres en Suiza, lo que está permitido y lo que no. Esto se hace en Noruega con cierto éxito”, señaló la legisladora al diario ‘24 Heures’.

La propuesta convence a la presidenta del Foro por un Islam Progresista, Saida Keller-Messahli. “En el Magreb y en los países árabes, los hombres se hacen muchas imágenes falsas de Europa y de la mujer europea. Es una sociedad patriarcal donde el machismo es reconocido como una cualidad”, declara al mismo periódico.

El hecho de que los atacantes sean en su mayoría de origen extranjero plantea el tema de las diferencias culturales. ¿Puede una visión diferente de las mujeres conducir a esos abusos? “Para los hombres que vienen de regiones del mundo donde la condición de la mujer no es la misma, que viven situaciones personales difíciles y han perdido sus puntos de referencia, es posible que las mujeres occidentales, cuyos valores son connotadas negativamente por ellos, se conviertan en objetivos”. Patricia Maisch Sturny teme, sin embargo, la estigmatización, que “solamente serviría para aumentar la sensación de miedo e impotencia entre una parte de la población”. Considera que los sectores políticos deberán encontrar soluciones para evitar más desbordamientos.

Estupor e inquietud

El fenómeno parece inédito. En Suiza, deja perplejos a los observadores. El criminólogo y jefe de la Policía Judicial de Neuchâtel, Olivier Guéniat, señala que en el cantón a su cargo “nunca hemos estado confrontados a agresiones sexuales organizadas en grupo durante una gran manifestación, del tipo de lo que sucedió en Colonia. Evidentemente, tenemos casos de agresiones puntuales, individuales, pero no fenómenos tan importantes. Que yo sepa, esto nunca ha sucedido en Suiza con una amplitud semejante y el caso de Zúrich es el primero”.

En los medios de prevención también hay asombro. “Estas agresiones organizadas en grupo constituyen un fenómeno nuevo. No hemos vivido nunca algo así en Suiza, aunque sabemos que se reportan casos individuales durante grandes reuniones en las que hay alcohol”, dice Chantal Billaud, de la oficina de Prevención Suiza del Crimen (PSC).

La PSC da consejos a las mujeres para protegerse de la violencia sexual perpetrada por desconocidos, pero no existe por el momento ninguna campaña de prevención contra ataques durante manifestaciones. “No lo hemos pensado, pero vamos a hacerlo”, agrega Billaud, y enfatiza que la prevención no solamente debe ocuparse de las víctimas, sino también dirigirse a los autores y al contexto social.

“Esto puede parecer ingenuo, pero el mejor consejo para protegerse de una posible agresión durante una reunión grande es permanecer en grupo”, anota. Empero, subraya que la prevención no debe hacer que las mujeres se retiren del espacio público. “Tenemos que actuar en varios niveles de la sociedad y abordar nuevamente los valores culturales queremos defender”.

Sin aumento

El Centro de Consulta para la Asistencia a Víctimas (LAVI) del cantón de Vaud no es más solicitado que habitualmente. “En los últimos años hemos visto un marcado incremento en el número de muchachas que nos consultan sobre relaciones sexuales no consentidas o ligadas al abuso del consumo de alcohol. Pero nunca hemos oído hablar de agresiones múltiples y organizadas durante una manifestación, como sucedió en Colonia”, indica Christophe Dubrit, responsable de esta estructura que apoya a las personas que han sufrido un ataque directo a su la integridad física, psicológica o sexual.

Si bien todas las personas que acuden a los centros de asesoramiento son atendidas, Christophe Dubrit subraya que la Ley Federal de Asistencia a las Víctimas reconoce como tales a las personas que han sufrido una infracción de una cierta gravedad. “El ataque debe ir más allá de las molestias y abarcar la coerción sexual”, precisa.

Christophe Dubrit da un ejemplo: una breve palmadita en las nalgas sobre los pantalones constituye una molestia en el Código Penal. La víctima de un inconveniente semejante puede presentar una denuncia y el autor, recibir una multa. La coerción sexual implica un tocamiento prolongado. Por ejemplo, si el agresor desliza su mano por debajo de la ropa de la víctima, puede ser castigado con una pena de prisión.

En Suiza, las cifras no relevan incrementos en las infracciones contra la integridad sexual. La Oficina Federal de Estadística registró un total de 6 484 casos en 2014 frente a 7 239 en 2013. 

Confianza en sí misma: un arma

 “A veces un ‘no’ y una actitud corporal que rezuma una actitud de fuerza son un freno a la agresión”. Patricia Maisch Sturny.

Si bien las agresiones el 31 de diciembre son un fenómeno nuevo al que Suiza no se había enfrentado, existen temores, y la experta en autodefensa quiere combatirlos. El objetivo de los cursos no es enseñar a las mujeres a causar daño y golpear fuerte, sino mostrarles que tienen los medios para defenderse. “Las niñas son educadas para que no utilicen su fuerza. Les decimos que no la tienen y que no deben golpear. Tenemos que superar esos prejuicios”, explica.

Para Patricia Maisch Sturny se trata de desarrollar la autoconfianza. También enseña a sus estudiantes a establecer límites claros. “A veces un ‘no’ y una actitud corporal que rezuma una actitud de fuerza son un freno a la agresión”, asegura. Cada mujer debe definir lo que quiere y lo que no, lo que acepta y lo que rechaza”.

Permanecer en grupos, velar por sus amigos y hacer ruido en caso de problemas son sus principales recomendaciones en caso de asistencia a eventos multitudinarios. Aconseja, especialmente a las mujeres, conseguirse un silbato de árbitro el cual permite atraer eficazmente la atención, incluso cuando alguien está paralizado por el miedo.

“Los acontecimientos de Colonia son preocupantes porque crean un clima de temor que degrada la calidad de vida de las mujeres. Me temo que el mensaje de quedarse en casa que la sociedad transmite a las mujeres sea fortalecido”, deplora Patricia Maisch Sturny.

Violento Año Nuevo

 Más de 500 denuncias, 40% de las cuales por agresiones sexuales contra mujeres, han sido presentadas desde el 1 de enero en Colonia. Las autoridades alemanas indicaron que la casi totalidad de los sospechosos de la violencia en la noche de Año Nuevo son de origen extranjero, sobre todo de Marruecos y Argelia.

Según Ralf Jäger, ministro del Interior del estado de Renania del Norte-Westfalia, más de un millar de hombres de origen árabe se reunieron en la plaza de la estación ferroviaria de Colonia, muchos de los cuales, ebrios, con un comportamiento agresivo. Mujeres fueron objeto de ataques sexuales, robos o amenazas.

Tras el anuncio de los ataques de Colonia, se reportaron hechos similares en otras ciudades alemanas. Un centenar de denuncias se registraron en Hamburgo y algunas en Frankfurt.

La presencia de refugiados entre los autores inflama el debate sobre la política migratoria en Alemania. El país acogió en 2015 una cifra récord de un millón 100 000 solicitantes de asilo. Esta afluencia provoca una creciente preocupación en la opinión pública. Manifestaciones a favor y en contra de los refugiados tuvieron lugar en Colonia y Leipzig.

En Suiza, una docena de mujeres presentaron quejas ante la policía de Zúrich. Las querellantes denunciaron robos y tocamientos por parte de hombres “de piel oscura” durante las celebraciones de fin de año, según las autoridades.


Traducido del francés por Marcela Águila Rubín

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