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Agricultura


Los productores de leche luchan para sobrevivir




Entre 800 y 900 pequeños productores lecheros desaparecen cada año en Suiza. (Keystone)

Entre 800 y 900 pequeños productores lecheros desaparecen cada año en Suiza.

(Keystone)

La sobreproducción lechera provocó un descenso en el precio de la leche en el mercado europeo. Los campesinos están obligados a producir de modo más eficaz para sobrevivir. Un criador de vacas de alto rendimiento y un propietario de una explotación lechera de alta tecnología explican las razones de que (todavía) todavía subsisten.

Forma parte de los más grandes y modernos núcleos de la industria lechera suiza. Sus vacas las trata un robot. La distribución de forraje también es automatizada. Incluso la limpieza del establo de alta tecnología la realiza un robot. “Nos especializamos en la cria de vacas lecheras, invertimos millones, racionalizamos mano de obra y aumentamos eficacia”, declara el productor de leche que prefiere permanecer en el anonimato.

Estos últimos meses, el precio de la leche vendida por sus productores disminuyó al mercado del mayoreo. Pasó por debajo de la barra de los 50 centavos por litro. Incluso a los límites de la eficacia máxima, este productor requiere de un costo de 55 centavos para poder cubrir los gastos.

“Estoy condenado a producir más, más rápido y cada vez a mejor precio”. Con varios empleos en su negocio, ahora rasca de las reservas para poder salir de esta fase, a la espera de que haya un aumento en el precio de la leche.

“Si se quiere conservar a Suiza como país productor de leche, la política debe modificar las condiciones marco para que podamos producir con mejores precios”, advierte. Con este propósito, cita el ejemplo de la protección arancelaria que Suiza ha impuesto a los cereales. “El product0or suizo de estos granos está satisfecho porque obtiene un buen salario, pero esto nos arruina a nosotros, a los productores de leche que debemos pagar el forraje dos veces más caro que nuestros colegas alemanes”.

Organización hasta el mínimo detalle

Criador en Argovia, Toni Peterhans no quiere quejarse. Sus vacas Holstein forman parte de “las mejores del país”; además fue designado ‘criador del año”, en 2013. “Mientras que una vaca produce en promedio 23 000 litros de leche antes de terminar en el matadero, las nuestras dan 58 000 litros y doblan la edad productiva, lo que influye favorablemente el equilibrio entre el costo y el rendimiento”, explica.

Su éxito se debe a un proceso de explotación organizado “de manera militar”, hasta el mínimo detalle. “Somos muy estructurados”.

Nuevo auto, nuevo tractor

Con el precio de leche actual, los costos de producción no se cubren, incluso para un productor como Peterhans. “Muchos productores no duermen bien, deben ahorrar, renunciar a inversiones y no pagan sus facturas. La situación es mala en varias granjas”, declara Toni Peterhans. Pero advierte: “No es mi caso. Incluso compramos de contado un nuevo tractor por 150 000 francos”, dice, orgulloso de los logros alcanzados.

Y si puede permitirse la compra de un nuevo auto, se debe a la diversificación de su explotación. Contrariamente a lo que aconsejan los especialistas agrícolas, no puso todos los huevos en la misma canasta. En su terreno de 52 hectáreas cría, cultiva y produce electricidad con una instalación de celdas solares. Además, rentabiliza su maquinaria. “Transportamos el estiércol de otras granjas a la central de biogás”, precisa.

Lucha por sobrevivir

El precio de la leche es más alto en Suiza que en la Unión Europea. « La diferencia fue de 10 centavos en 2015”, explica Stefan Kohler, director de la  Interprofesional suiza de afiliados lecheros (IP Lait).

En el país alpino, entre 800 y 900 granjas lecheras desaparecen cada año.

En comparación internacional, la producción de leche suiza es débilmente estructurada y muy cercana a la naturaleza. Las vacas pueden pastar o, al menos, moverse en su establo, gracias a las reglas del sector. En Suiza, el cambio estructural es más lento que en la UE.

El ABC de la leche

La segmentación del mercado lechero, es decir, en tres segmentos (A, B y C) permite diversos precios en Suiza, en comparación con la situación regulada por Bruselas.

Esta segmentación tiene por objetivo evitar la sobreproducción desde 2011, luego de que en 2009 se suprimiera el régimen de contingentes de producción.

El segmento A reagrupa a los productos lácteos protegidos por derechos arancelarios y destinados al mercado interior (por ejemplo, la mantequilla y la leche para beber). El segmento B, más barato, se exporta a la UE, y el C, con el preció todavía más bajo, se vende al mercado mundial. Esta primavera, el mercado lácteo se dividía de este modo: 83% al segmento A; 12%, al B y 5%, al C.


Traducción: P. Islas

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