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Asamblea Constituyente Elección venezolana desaconsejada por Suiza

Elecciones en Venezuela

Más de 8 millones de venezolanos acudieron el domingo 30 de julio a las urnas para elegir a los miembros de la Asamblea Constituyente que se encargará de redactar una nueva Carta Magna.

(Keystone)

Más de 8 millones de venezolanos votaron este domingo para elegir a los miembros de la Asamblea Constituyente. El sufragio se produjo en momentos de una enorme tensión, luego de cuatro meses de violentas manifestaciones. Estados Unidos y diversos países pidieron a las autoridades suspender la elección. Suiza, al manifestar su inquietud por la situación en el país sudamericano, pidió también al Gobierno de Nicolás Maduro anular la convocatoria.

“Suiza llama al Gobierno venezolano a renunciar a la elección de la Asamblea Constituyente prevista para este domingo. Ese proceso, cuya legalidad y legitimidad están fuertemente cuestionadas en Venezuela misma, exaspera las tensiones y las fracturas en el seno de la sociedad y amenaza con acelerar la espiral de la violencia” señaló el Ministerio de Exteriores (DFAE) en un comunicadoEnlace externo divulgado en vísperas de la votación.

Horas más tarde, Freddy Guevara, vicepresidente de la Asamblea Nacional de Venezuela tuiteó:

“Suiza, país jamás se mete en nada (sic) y que ni quiera tomó parte en la 2da. Guerra mundial, también se pronuncia contra el fraude constituyente”

Asamblea Constituyente

Las autoridades venezolanas convocaron a la elección de los miembros de una Asamblea Nacional Constituyente el pasado 1º de mayo, con base en el artículo 348 de la Constitución. En las urnas fueron elegidos 537 de los 545 diputados que se encargarán de la redacción de una nueva Carta Magna. Los ocho restantes son representantes indígenas y serán escogidos este primero de agosto en tres asambleas generales, de acuerdo con las costumbres y tradiciones de los pueblos indígenas del país.

El objetivo de una nueva Constitución, de acuerdo con el presidente Maduro, es poner coto a la violencia, “sepultar el intento de Golpe de Estado” e impulsar una economía en crisis. El texto constitucional será sometido al escrutinio de la población mediante un referéndum.

Sin embargo, la oposición rechazó la propuesta y lanzó una consulta popular en la que, según sus organizadores, participaron poco más de 7 millones de votantes, 95% de los cuales se pronunciaron en contra de la constituyente. El voto se llevó a cabo con las planillas abiertas y estas fueron quemadas luego de la consulta.

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Los medios suizos de prensa dieron cuenta este lunes de una jornada de violencia: “Escenas de Guerra en Caracas” (La Tribune de Genève’); “Oleada de violencias durante la votación para la Constituyente” (Le Temps); “Venezuela se dirige a una guerra civil” (‘Neue Zürcher Zeitung’); “15 muertos el día de las elecciones en Venezuela” (‘Tages Anzeiger’).

Y, algunos de ellos difundieron los resultados del escrutinio dados a conocer por El Consejo Nacional Electoral al término de la consulta: 8 089 320 venezolanos participaron en el escrutinio; es decir, 41,53% de los votantes.

El Ministerio público confirmó la muerte de 10 personas, incluidos dos adolescentes y un miembro de la Guardia Nacional Venezolana, amén de que el sábado, uno de los candidatos a la elección fue acribillado en su casa por un grupo de agresores. El organismo indicó asimismo que se llevaron a cabo 58 detenciones, 19 por delitos electorales y 39 por manifestaciones violentas.

Comunicado de Suiza

Horas antes de la votación, el DFAE emitió el comunicado en el que expresa su inquietud “por la evolución política en Venezuela, la polarización creciente, las violaciones de los derechos humanos, el recurso a la violencia y las repercusiones socioeconómicas cada vez más serias que afectan a la población”.

Exhortó a los partidos “a no emprender nada que pueda agravar más la crisis”. Se pronunció por el respeto a las instituciones democráticas, la separación de poderes y los derechos humanos.

“Suiza llama a los partidos a crear rápidamente las condiciones necesarias para la reanudación verdadero diálogo en vista de negociar compromisos claros y aceptados por todos, que permitan una salida negociada de la crisis. La definición de un calendario electoral obligatorio y aceptado por todas las partes es una prioridad urgente”, asentó el DFAE.

El mismo sábado 29 de julio, el programa ‘Forum’Enlace externo de la Radio Suiza de expresión francesa consagró su emisión a un debate sobre si el comunicado del Ministerio de Exteriores derogaba la neutralidad helvética al indicar a un Gobierno extranjero cómo manejar sus tensiones internas.

“¿Le sorprendió el posicionamiento del DFAE?”, inquirió el periodista al diputado Manfred Bühler (Unión Demócrata del Centro UDC/derecha conservadora)

“Sí, es lo menos que puedo decir (…) Hay que ser extremadamente prudente y no poner en tela de juicio la credibilidad de Suiza en el plano internacional de esta manera (…) Creo que Suiza se preocupa por la marcha del mundo y puede mostrar que tiene preocupación por las tensiones que puede haber en tal o cual país, pero ir más lejos dando consejos sobre el manejo interno de los asuntos y la organización o no de una votación es ir demasiado lejos. Francamente, tengo la impresión de que es ‘meter la pata’. Me sorprende y me preocupa”.

Al respecto, el diputado Laurent Wehli (Partido Liberal Radical/derecha) refirió que “en Venezuela hay una situación extremadamente preocupante, con numerosos muertos y el riesgo de que haya más, y ser neutral no es ser ciego (…)  La votación [para la constituyente venezolana] contraviene la separación de poderes y el respeto a la democracia”.

Rechazó que el comunicado suizo pudiera ser una injerencia en los asuntos venezolanos: “No es inmiscuirse en los asuntos internos de un país, sino un recordatorio de los valores y de los principios, y ese es un elemento sobre el cual sería erróneo transigir, incluso a nombre de la neutralidad”.

Acerca de la tradición de los ‘buenos oficios’ de Suiza para la resolución de conflictos, inquirió “¿cómo hacer buenos oficios si no se traza un cierto número de líneas rojas, un cierto número de principios?”. Se refirió luego a la crisis en Venezuela y dijo que se tenía que hablar claramente para poder preguntar luego “¿qué podemos hacer por ustedes? ¿Cómo los podemos acompañar? ¿Cómo podemos ayudar bajo el principio de los buenos oficios?”.

Manfred Bühler hubiera preferido que esos buenos oficios hubieran sido propuestos de manera discreta. “Habría sido una manera de actuar mucho más suiza, mucho más apropiada, mucho más en nuestra tradición”. Con una lección ‘ex catedra’ de verano se pierde credibilidad, dijo. “¿Cómo se puede ir ahora ante el Gobierno de Venezuela para proponerle los buenos oficios cuando se le acaba de decir lo que debe hacer y que es erróneo lo que hizo?”. Se refirió al alto valor que Suiza otorga a la democracia directa “y venimos aquí a un país tercero en América del Sur: no hagan una votación porque estimamos que la oposición tiene razón. Es algo que me plantea un problema en términos de intromisión en el extranjero”.

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