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Asistentes sexuales para discapacitados

La holandesa Nina de Vries forma a una decena de asistentes sexuales.

(swissinfo.ch)

Después de la indignación desatada por su proyecto “acariciadoras”, Pro Infirmis -Zúrich lo había abandonado para transmitirlo a otra asociación.

El proyecto se reanuda ahora dentro de un marco más amplio de interrogantes.

Las 12 personas reclutadas por Pro Infirmis-Zúrich para trabajar como “acariciadoras (es)”hubieran debido iniciar su trabajo el 3 de diciembre, día en que se celebra la Jornada Internacional de los Discapacitados.

La actividad de estos asistentes está inspirada en un modelo que ya funciona en los Países Bajos y Alemania.

Sin embargo, el pasado 9 de septiembre, la principal organización suiza de ayuda a los discapacitados, anunciaba que abandonaba el proyecto para confiarlo a una nueva organización independiente.

¿Qué sucedió entre el anuncio de la creación del proyecto, en marzo de 2003, y su interrupción? “Hubo una reacción de indignación entre los donantes y una disminución considerable de las donaciones”, responde la organización, sin dar cifras en detalle.

“Todos los cantones fueron afectados, no sólo Zúrich, donde fue lanzado el proyecto”, explica Adolphe Gremaud, director de Pro Infirmis -Friburgo.

Donantes chocados

“Otros programas de ayuda han sido puestos en peligro. Aún hoy, algunos donantes, con frecuencia personas de edad avanzada, nos dicen que no estaban dispuestos a apoyar ofertas eróticas”, agrega el director.

En su opinión, el proyecto era “una excelente idea que respondía a verdaderas necesidades”. Sin embargo, fue mal comunicado. “Las cosas deben hacerse poco a poco. En este caso sucedió lo contrario: primero se hizo el anuncio y luego se dieron las explicaciones”.

Un tabú discutido

En septiembre último, Pro Infirmis se justificaba diciendo que había tocado un “doble tabú social: el de la relación con las personas discapacitadas y el de la relación con la sexualidad”.

Peter Wehrli, sicólogo y director del Centro para una vida autodeterminada, en Zúrich, refuta esta explicación.

“Desde hace varios años – dice – el tema inspira grandes titulares en la prensa, sobre todo cuando los medios informativos carecen de noticias de actualidad. También se organizan seminarios regularmente y no se puede decir que el tema sea totalmente tabú”.

En mayo de 2003 Peter Wehrli no había ahorrado críticas contra el proyecto “acariadoras (es)”. “No ofrecía sino una respuesta parcial a un problema muy complejo”, señalaba.

Un control sexual

“Al decir: le ofrecemos caricias, juegos y ternura, pero nada más, Pro Infirmis dictaba al fin de cuenta la línea de conducta sexual que debía seguirse. Esto equivalía a establecer un control sexual”, añadía el sicólogo.

Por su parte, Adolphe Gremaud distingue entre discapacitados físicos y mentales. “Un minusválido físico ha tenido quizá una vida sexual antes de su discapacidad, mientras que un discapacitado mental no siempre tiene los medios para comprender lo que le sucede”, afirma.

“Para algunos, dar a alguien un beso en la mejilla significa ya hacer el amor”, agrega. Por esta razón es necesario un marco específico que debe abordar también las cuestiones relacionales y afectivas.

Problema de violencia integrada

La idea de responder a las necesidades de los discapacitados no ha sido sin embargo enterrada. El 6 de noviembre último fue creada una asociación de apoyo para responder al proyecto de Pro Infirmis.

Esta asociación se propone fundar, en mayo del 2004, el primer servicio especializado de Consulta sexual, contra la violencia sexualizada para discapcitados.

“Nuestro objetivo es abordar la cuestión en el marco más amplio posible. Por esto integramos el problema de la violencia”, explica la sicoterapeuta Aiha Zemp, responsable del nuevo proyecto.

Nuevo nombre

El nombre de “acariciadora (or)” fue reemplazado por el de “asistente sexual”. Aiha Zemp proyecta implantarse también en la Suiza de expresión francesa donde ha recibido cartas de apoyo. Ella considera que “en Suiza los tiempos están maduros”.

Peter Wehrli también acoge favorablemente el proyecto y le brinda su apoyo. “El nuevo plan no se limita a un aspecto, una necesidad que debe colmarse. Tiene en cuenta no sólo todo el tema de la relación con los discapacitados, sino con sus allegados y con las personas que trabajan en los centros especializados”.

“Cuando ven a un discapacitado masturbándose en medio de otras personas o haciéndose insistente, muchos empleados de estas instituciones se sienten desamparados”, precisa Meter Wehrli.

No olvidar a las mujeres

En opinión de este sicólogo, atado a una silla de ruedas a raiz de una poliomielitis: “si los hombres tienen necesidades sexuales visibles, no es lo mismo en el caso de las mujeres”.

“De una u otra forma los hombres llegan a sus fines. Me preocupan las mujeres que nada dicen y de quienes nada se sabe. De esto habría que hablar”, advierte.

Pero, poco a poco, las cosas avanzan. Hace unos 10 días, en Zúrich, 10 futuros “asistentes sexuales”, 4 hombres y 6 mujeres, realizaron el primer curso.

Su formación,dispensada desde enero pasado por la especialista holandesa que Pro Informis deseaba contratar, Nina de Vries, durará hasta el próximo mes de junio.

Swissinfo, Ariane Gigon Bormann, Zúrich
(Traducción: Jaime Ortega)

Datos clave

-Anunciado en marzo, el proyecto “acariciadoras (es)” de Pro Informis-Zúrich, era un aspecto de un programa más vasto destinado a responder a necesidades ampliamente reconocidas.

-En total habían 5 puntos, entre los cuales figuraba un servicio de consulta, una documentación para elaborar e incluso un proyecto destinado a permitir el acceso a prostitutas conocidas de una persona de contacto.

-Todo fue parado, a comienzos de septiembre, con la detención del discutido proyecto “acariciadoras (es)” a raiz de una disminución de las donaciones.

-La sicoterapeuta Aiha Zemp ha retomado el proyecto integrándolo en una reflexión más amplia.

-Aiha Zemp espera fundar en mayo próximo un servicio especializado de consulta para discapacitados en el campo de la sexualidad y contra la violencia sexualizada.

-El nombre de “acariciadora (or)” fue reemplazado por el de asistente sexual.

-A comienzos de noviembre 10 personas comenzaron una formación en Zúrich.

-Se estima que en Suiza el número de discapacitados llega a 790.000 personas.

-Pro Infirmis considera que en Suiza 790.000 personas viven con una discapacidad.

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